Si bajas un poco la guardia y empiezas a escucharte, te sorprenderá lo duro que puedes llegar a ser contigo mismo.

Trata de imaginar que le hablas así a un compañero de trabajo o un amigo ¿cómo crees que se comportaría contigo?

Sé más amable con aquella persona que estará contigo el resto de tu vida ¡Tú!

Son muchas las frases que te dices y no te aportan nada bueno pero estas cinco necesitas eliminarlas hoy mismo.

  1. No puedo hacer esto

Ya no te digas más que no puedes, eres capaz de cualquier cosa que te propongas y a la cual le pongas empeño y dedicación, cómo aprender un nuevo idioma, conocer un nuevo país, leer una cantidad de libros extraordinaria, comenzar a hacer ejercicio o aprender a cocinar.

Solo tienes que comenzar y no rendirte ante la primer adversidad, porque tú si puedes.

  1. No lo merezco

Todo lo que tienes ha llegado a ti por tu trabajo y actitud, te lo has ganado, por algo es tuyo. Disfrútalo y agradece.

  1. No soy suficiente

Tus atributos te hacen único y auténtico puedes trabajar en cómo sacarle más provecho a ellos pero no necesitas de nada más para lograr tus metas y ser feliz.

  1. No vale la pena intentar

Tus habilidades pueden hacer de esa oportunidad una posibilidad, la cuestión está en intentarlo y si finalmente no te gusta te quedará la experiencia vivida. 

  1. He fallado demasiado como para volver a comenzar

Acepta tus fracasos, asúmelos  y toma responsabilidad de ellos, pero no los uses como excusas para rendirte, sino como razones para armar un nuevo plan.

Encuentra mejores discursos para hablar contigo y cosecharás mejores resultados en cada uno de tus días.

Lo primero que debes hacer es darte cuenta de lo que te estás diciendo, hacer un alto y cambiar este discurso por frases positivas y productivas, haz la prueba y comparte tu experiencia con otros.

Luz Stella Solano M.

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