El servicio, es la antena receptora que reorienta las energías cósmicas hacia quien lo presta. Una buena obra o prestar un buen servicio a tiempo cuando alguien lo necesita, dando siempre lo mejor cada día, eleva tu vibración, causando que las corrientes de energía divina se vuelquen hacia ti.

El servicio abre puertas que nunca siquiera logras imaginar, te sube en una nube de gratitud originada por las personas que reciben tu servicio y se sienten agradecidas contigo.

Cuando actuamos con amor incondicional y sentimos el genuino deseo de servir a los demás es como si en nuestro interior operara una gran antena que recibe lo mejor del universo, grandes ondas de paz, felicidad y bienestar, y las reorienta hacia nosotros, puede ser que tuvieran otra dirección, pero al captar la alta frecuencia que emite el ser que ama y sirve constantemente, cambian su curso, se sienten inevitablemente atraídas por su alta vibración.

Cada vez que actuamos con amor y compasión, estamos literalmente dirigiendo nuestro poder hacia afuera, como un rayo de luz que ilumina, apoya y anima a otras personas, que en la mayoría de los casos necesitan un poco de luz que ilumine su camino oscuro y doloroso.

Posteriormente esas personas que reciben la luz del amor extienden su aprecio y gratitud hacia nosotros, elevándonos a un nivel de energía muy poderoso. Cada vez que alguien piensa en otro desde un sentimiento de inmensa gratitud, eleva no solo su propio espíritu, sino el de la persona hacia la que se siente agradecida.

Así en ese intercambio de ondas de gratitud, servicio y buena voluntad nos beneficiamos todos y elevamos también la energía del amor en el planeta. Se suben los ánimos de todas las personas y se siente la sensación de calidez en el corazón cuando recibimos la gratitud de otros.

Iniciar cada día con el firme propósito de servir y realizar actos de consideración y apoyo a otros, es una inversión en nuestra propia ascensión y elevación del crecimiento espiritual. Por lo tanto, estamos creando ondas de bondad y bienaventuranza hacia nosotros mismos, creando una situación en la que todos resultamos beneficiados.

Nada nos trae mejores resultados y mayores beneficios que brindar a otros nuestro servicio incondicional, así sea con simples y sencillas acciones de bondad y generosidad que los otros por pequeñas que sean se sentirán agradecidos y querrán devolvernos en la misma medida.


Servir es la clave para atraer.


Atraemos de lo mismo que damos, por eso es de sabios ir por la vida sonriendo, apoyando y ayudando a los demás a superar sus dificultades, especialmente cuando no están en condiciones de hacerlo por ellos mismos.

Reflexión

Recibimos de lo mismo que damos, sino te gusta lo que estás recibiendo revisa lo que estás dando.

El servicio en amor es la antena receptora de todas las grandes bendiciones del universo.