La Preocupación

La Preocupación

La preocupación es un vicio mental que por lo general obedece a una idea imaginaria, al temor de que algo negativo y temido pueda suceder.

Es la anticipación de un supuesto suceso imaginario que crea zozobra y nerviosismo, pero que, tal vez nunca llegue a suceder, por lo tanto, es una pérdida de tiempo y energía.

En la mayoría de los casos eso que tanto nos preocupa que pase, jamás pasa, se queda reducido a un temor infundado que nos produjo momentos de desasosiego, inquietud frente a una situación difícil que no sabemos afrontar, que por lo general solo nos complica la vida y nos causa sufrimiento.

Es ocuparse antes de, pero, desde una connotación negativa, es usar el grandioso poder de la imaginación en anticipar o pronosticar situaciones complicadas que pueden llegar a causar desastres imaginarios.


La preocupación no evita los problemas de mañana, solo roba la paz de hoy.


Todos tenemos un poder infinito en nuestra mente, con él creamos las situaciones que algún día vamos a vivir, quien usa ese poder para anticipar desastres vivirá eternamente condenado a una vida intranquila, aburrida y desgastante, que tarde o temprano se manifestará como una enfermedad física en su cuerpo, y que, además algún día las hará realidad de tanto pensar en el motivo de su preocupación.

Puede haber preocupaciones menores que pronto quedarán atrás, sin embargo, hay otras que perduran en el tiempo y que posteriormente se transforman en problemas psicológicos, trastornos de ansiedad e incluso conducen a la depresión.

Todo esto se da como resultado de la incapacidad de controlar la mente, el ser humano se vuelve esclavo de sus propios miedos generados en una mente descontrolada y ansiosa, cuando tiene el poder de aprender a dirigirla y beneficiarse de su maravilloso poder.

La mente es la máquina creadora del universo, todo lo que sucede, ha sucedido y sucederá surgió de la mente de alguien, eres libre de usar ese poder que indiscutiblemente tienes, porque todos lo tenemos, de manera eficiente y productiva para realizar tus sueños, pero, también tienes la misma libertad de desperdiciarlo creando problemas y complicando los que ya tienes, preocupándote de manera absurda e innecesaria.

No existe un solo problema que pueda solucionarse mediante la preocupación, antes por el contrario, como es anticiparse negativamente a la acción, lo que consigue quien se    “pre-ocupa” (ocuparse antes de…)  es complicar las cosas.

El primer y más básico ejercicio que te sugiero para erradicar la preocupación de tu mente de manera definitiva es meditar. Aprende a meditar y tu vida cambiará, podrás estar en paz y ser feliz y a cambio de preocuparte, lograrás ocuparte eficiente y sabiamente.

Si quieres ingresa a https://nuevahumanidad.org/escuela-paz/ y disfruta el curso online gratuito “Semillas de paz”, te dará una herramienta muy valiosa para que comiences a deshacerte de la preocupación.

Preguntas:

¿Piensas que es imposible dejar de preocuparte?

¿Cómo sería tu vida si no te vuelves a preocupar por ninguna razón?

Luz Stella Solano M.

El amor no es ciego

El amor no es ciego

Hemos escuchado algunas veces la frase “el amor es ciego”, hoy te hago una invitación a analizar esta frase que tal vez nos lleva a confundirnos un poco.

Algunas veces las personas se apegan a una relación tormentosa que les causa daño, se acostumbran a la compañía de alguien que definitivamente no les aporta nada positivo y que contrariamente, menoscaba sus mínimos derechos dejándose afectar y llenándose de miedos infundados, inseguridad e incapacidad de actuar y acabar con esa situación.

Ni siquiera en esos casos podemos afirmar que el amor es ciego, porque definitivamente eso no es amor, es temor, es falta de autovaloración, de decisión, y de fuerza interior.

El verdadero amor es algo completamente diferente al temor, el amor construye, no destruye, protege, pero sin menoscabar la libertad, jamás impide ser, por el contrario, impulsa al ser amado a experimentar, no somete ni se somete.

El amor no es posesivo, egoísta ni autoritario, no exige porque nada pretende, no perdona porque nada lo ofende, no critica porque comprende la grandeza y la divinidad de cada ser que ama.

No tiene miedo de expresarse, de ser dejado o rechazado, porque si ama a quien se aleja acepta su decisión y respeta su voluntad.  El amor se expresa desde el corazón, por eso debemos permitir que sea como un libro abierto al que todos tienen acceso, aunque no todos logren valorar y comprender tu amor, no dejes de darlo a manos llenas.

El amor no es ciego, ve lo mejor en el ser amado, lo impulsa a encontrar y expresar su grandeza así logra que brote en todos lo especial y único que tienen, no hay que escoger a quienes vas a amar, porque el amor es generoso y todos lo merecen.

Cuando damos amor de corazón, llegamos a los más profundo del corazón de quien lo recibe y desde allí comienzan a brotar las maravillas del amor: la generosidad, la dulzura, la amabilidad, el respeto, la comprensión, el deseo de apoyar y entregar siempre lo mejor de sí.

Aquellos que tienen acciones egoístas y equivocadas, que aparentemente no merecen tu amor, son quienes más lo necesitan. Mantén abierto tu corazón y deja que el amor fluya en todas direcciones, él solito se encargará de llegar a quien verdaderamente lo sepa apreciar. 


Ama a quien menos lo merece, porque es quien más lo necesita.


El amor no es posesivo, ni exclusivo, menos aún excluyente, mientras más se comparte y se da incondicionalmente, más se multiplica y más hermosos frutos produce.

El amor siempre regresa multiplicado, produciendo un infinito gozo en quien lo otorga y una bendición para todos los que lo reciben.

Preguntas:

¿Antes de leer este artículo, pensabas que el amor es ciego?

¿Este artículo te aclaro algún concepto acerca del amor?

¿Tienes relaciones basadas en el amor, o en el temor?

Luz Stella Solano M.

Lo que debe ser será y sucederá como tiene que ser

Lo que debe ser será y sucederá como tiene que ser

La ansiedad paraliza los sentidos, es una actitud emocional cognitiva, nuestro sistema emocional la usa para evitar situaciones amenazantes o las que nos generan una gran incomodidad o sensación de malestar. Se da cuando pensamos que estamos frente a una información amenazante, o a una situación que, aunque todavía no se ha presentado, puede llegar en cualquier momento.

Hoy en día muchas personas sufren de ansiedad, es un estado de afectación intensa que crea desasosiego, dificulta la capacidad de concentración y enfoque, y además todo el organismo lo percibe.

La ansiedad surge cuando queremos saber del futuro antes de que llegue, cuando tratamos de ejercer control sobre aquello que no depende de nosotros y tenemos miedo a un resultado negativo indeseado.


La ansiedad se da cuando la mente va más de prisa que la vida.


Algunas personas entran en una búsqueda externa a la solución de sus problemas, originada como ya dijimos en el deseo de control y de que las cosas se hagan a su manera y sucedan de acuerdo con sus pretensiones. En esos casos el ego juega un papel importante, sin embargo, no logran encontrar paz nunca, porque la paz es Dios, lo único que de verdad ansía con ardor el ser humano es una conexión con lo divino.

Irónicamente creaste los problemas o dificultades que has enfrentado en el pasado y que enfrentas hoy, convencido de que te iban a brindar tranquilidad, cosa que no ocurrió. Todo lo que ansiamos está esperando por nosotros, listo y a nuestro alcance, solo necesitamos momentos de silencio, calmarnos, cerrar los ojos, respirar despacio y profundamente y en pocos minutos el cuerpo comienza a relajarse y la mente a aquietarse, allí es donde Dios reside, el único lugar en que puedes encontrarlo.

Cada vez que nos invade la ansiedad o incluso la angustia, podemos y debemos si queremos salir de ese estado, hacer una pausa, especialmente cuando estamos frente a una situación difícil a la que no le encontramos solución posible. Las pausas frecuentes ayudan a superar la ansiedad, pero, además y esto es lo más importante, nos conectan con la divinidad que habita en el interior, y ese es el único lugar donde se puede encontrar la paz.

La paz interior es como grandes chorros de agua fresca y cristalina que apagan incendios y atraen soluciones armoniosas a cualquier dificultad, es el suavizante que en algunos momentos necesitamos para poder ver la solución, que cuando estamos ansiosos no vemos, aunque esté frente a nosotros.

La paz es la respuesta a cualquier pregunta, es la onda de bienestar que todos ansiamos pero que muy pocos se deciden a buscar, es irónico, pero al ser humano le resulta más sencillo continuar luchando contra las situaciones externas y tratar de encontrar soluciones en el lugar equivocado, que sentarse unos minutos cada día a meditar, a escuchar su voz interior y conectarse a su divinidad, que todo lo sabe y que tiene la solución a cada situación.

Reflexión.

Recuerda hacer pequeñas pausas a lo largo del día, respirar calmadamente y comprender que la paz interior es la única opción para solucionar cualquier situación, sin importar lo que esté ocurriendo en tu vida, con paz la manejas y superas pronto.

Preguntas:

¿Qué es lo que más te genera ansiedad?

¿Te asusta el futuro?

¿Alguna vez ensayaste meditar cuando sientes ansiedad?

Luz Stella Solano M.

¿Qué son las habilidades blandas?

¿Qué son las habilidades blandas?

Aunque suena un poco extraño la paz interior es una pieza fundamental la vida de toda persona, nos han educado y entrenado para aprender muchas cosas, recibimos en el colegio, la universidad, las especializaciones y maestrías mucha información, desarrollamos habilidades y mediante la práctica nos volvemos expertos en alguna disciplina o área profesional.

Sin embargo, hoy por hoy el mundo está cambiando, el futuro del trabajo a corto plazo estará determinado por la robótica, la nanotecnología, biotecnología, computación cuántica, la inteligencia artificial y en fin todas las tecnologías que abarca la actual cuarta revolución industrial.

De acuerdo con el Foro económico mundial el próximo año se espera que se pierdan entre 5 y 7 millones de puestos de trabajo en los países más desarrollados, que serán sustituidos por la robótica y la inteligencia artificial.  Esta cuarta revolución industrial, además de la digitalización, la globalización y el ritmo de crecimiento en la industria tecnológica precisa de un empleo más cualificado; contrario a lo que sucedía hasta hace algunos años donde el empleado no requería conocimientos muy extensos, sino que, con apenas una formación profesional básica o simplemente técnica, era más que suficiente para llegar a figurar y ser exitoso en el mundo empresarial.

Hoy la situación cambió sustancialmente, ya no solo se necesitan los conocimientos básicos y las especializaciones, sino que toda persona deberá desarrollar las llamadas habilidades blandas. Las grandes empresas y la sociedad en general precisan de seres humanos dotados de cualidades y valores muy desarrollados que les apoyen en el uso y puesta en práctica de los conocimientos académicos, profesionales o técnicos.

Los valores como la paz interior, el respeto hacia los demás, la honestidad, la capacidad de servicio y el compromiso en las actividades que se realizan, juegan un papel importante a la hora de la selección de personas, se hacen indispensables para poder desempeñar un cargo en la nueva era industrial y tecnológica, en la que cada día ocupa un lugar más importante la calidad humana.

Estos valores y habilidades blandas son aquellas que se demuestran en el momento de ejecutar un trabajo, son necesarias para la comunicación entre las personas, mejoran la capacidad de escucha, permiten que el individuo desarrolle aptitudes que les acredita a la hora de enfrentar situaciones inesperadas y las puedan resolver mediante la integración con los demás.

Las empresas saben que estas habilidades facilitan la interacción entre las personas, generando un ambiente de trabajo más grato y eficiente y un clima organizacional de entendimiento, cooperación y armonía.

Es en este punto donde adquirir las herramientas necesarias para aprender a desarrollar paz interior se vuelve sumamente importante, puesto que, para que una persona pueda desarrollar habilidades blandas e interactuar eficiente y armónicamente con los demás, no lo puede hacer viviendo internamente en conflicto.

La angustia, la depresión, el estrés y la irritabilidad descontroladas llevan a las personas a ser explosivas, malgeniadas e incluso maltratadoras. La gestión humana calificada requiere de personas capaces de solucionar problemas complejos sin alterarse y menos descontrolarse.

La paz interior es una condición interna que solo la puede desarrollar cada uno de manera individual, pero que cuando lo logra se vuelve una persona más eficiente en sus labores cotidianas, más hábil en la resolución de conflictos, más acertada en la orientación al servicio y en las negociaciones.

Hay que formarse en tecnología, ciencias, ingeniería, medicina, derecho, arquitectura, o en cualquier otra área profesional, pero es de vital importancia buscar siempre el equilibrio entre el conocimiento y las habilidades blandas.


Sin la habilidad para comunicarse calmadamente, no es posible aplicar
los conocimientos acertadamente.


Preguntas:

¿Qué habilidades consideras necesarias para prestar un excelente servicio a los demás?

¿Tienes la capacidad de escuchar con atención a tu interlocutor?

¿Qué tanta importancia le das al desarrollo es estas habilidades blandas?

Luz Stella Solano M.

Escribir a Nueva Humanidad