Wu wei el arte de hacer desde la no-acción

Wu wei el arte de hacer desde la no-acción

DESDE TIEMPOS INMEMORIALES ALGUNOS ANTIGUOS SABIOS CHINOS ACUÑARON UN CONCEPTO CUYA ENUNCIACIÓN REPRESENTA UN INMENSO LOGRO EN LA HISTORIA DEL PENSAMIENTO ESTRATÉGICO

a la par que la expresión de uno de los métodos de administración más sutil y poderoso que existe: el Wu Wei, también conocido como la Ley del Mínimo Esfuerzo o el arte de obtener resultados aprovechando las fuerzas existentes en cada situación en lugar de ir en contra de ellas, del cual las artes marciales orientales son su más conocido ejemplo.

Nuestra educación occidental ha sido cimentada en la exaltación de la acción arrolladora como valiosa en sí misma. Hemos sido formados en la cultura de que por encima de los medios está la consecución de los objetivos y que son los logros los que determinan ese apreciado valor social llamado éxito, independientemente del costo en que se incurra para obtenerlo, muchas veces reflejado en conductas que obstaculizan la cooperación presente y futura entre grupo y personas interdependientes. Frente a los habituales valores que sirven de base a la acción desbordante, la energía frenética, o el dinamismo de la excitación propia de cualquier lucha, la propuesta de este paradójico hacer con la mínima acción, se revela tan seductora como inaprensible si se trata de comprender desde una perspectiva sesgada por la visión de la vida como una lucha entre opuestos en lugar de una síntesis entre contrarios.

Tal vez por ello, el Wu Wei sea para nosotros, los occidentales, más difícil de comprender que para los pueblos de Oriente aunque, en realidad, el factor cultural es mucho menos condicionante que el deseo sincero que cada persona tenga de orientar su vida hacia la acción no violenta propia del Wu Wei usando métodos que enfaticen más la cooperación que la confrontación.

Pero ¿es este concepto algo más que una reflexión ingeniosa fruto de algún monje taoísta? Y, lo que es más importante:

¿Es susceptible de ser aplicado en el ámbito de lo concreto, en el mundo de las empresas o de la política, por ejemplo?

¿Cómo es posible hacer desde el no-hacer?

¿No son ambas ideas antagónicas?

Pues bien, la práctica del Wu Wei en la vida diaria no sólo es posible, sino que facilita el éxito, entendido como lograr lo que se quiere, tanto en resultados como en un mínimo de consecuencias adversas posibles, para las partes involucradas. Si entendemos el Wu Wei como la práctica que nos conduce a no violentar la naturaleza de lo que queremos modificar buscando la línea del menor esfuerzo, lograremos un valioso criterio para la acción eficaz en todos los órdenes de la vida.

Si bien es cierto que la acción no solo efectiva sino eficiente; es decir, lograda con el mínimo esfuerzo, es generalmente una consecuencia de la madurez proporcionada por la experiencia de tratar de lograr cambios con el mínimo costo posible, no es menos cierto que se trata de una forma de ver la vida desde la perspectiva de la no violencia, aplicable a nuestra conducta a través de un aprendizaje consciente.

Un sistema está como está porque no puede estar de un modo distinto, las múltiples fuerzas de distinta intensidad y dirección que lo componen se hallan en un equilibrio inestable que produce el resultado que se observa; esto independiente de los criterios de valor que sean usados para evaluar la situación y quererla llevar a un nuevo equilibrio.

Esta verdad de PEROGRULLO si se analiza con detenimiento es la clave de la acción transformadora eficaz y eficiente.

SI SE QUIERE MODIFICAR ALGO CON EL MÍNIMO ESFUERZO aplicando la concepción del Wu Wei, hay que entender lo más completamente posible qué determina el equilibrio del sistema y cuál es la intensidad y dirección de las fuerzas que generan su actual estado. El Wu Wei implica por lo tanto, conocer en profundidad la naturaleza de lo que se pretende cambiar con el fin de poder movilizar el sistema al resultado apetecido con un mínimo de intervención reconfigurando las fuerzas que lo integran.

Esto equivale a una acción “terapéutica” equivalente a retirar los elementos que dificultan que el sistema funcione en la forma deseada, logrando que este por su propia dinámica logre un desempeño que lo “optimice” lo cual implica conocer las fuerzas más poderosas y profundas que operan bajo la superficie del sistema que se quiere modificar, normalmente relacionadas con la naturaleza humana. El Wu Wei es parcialmente coincidente con la teoría de cambio de Kurt Lewin (2) cuyas investigaciones condujeron a la afirmación de que es más económico, en todos los sentidos de la palabra, modificar un sistema eliminando las fuerzas restrictivas que lo ubican en una determinada posición de equilibrio que aumentando las fuerzas impulsoras. Lo anterior implica en el mejor de los sentidos sabiduría en la acción, minimizando no sólo las intervenciones a las estrictamente necesarias sino también no proveerlas de una potencia superior a la mínima para lograr el resultado apetecido, concentrándose más en las restrictivas que en las impulsoras.

Aplicando una somera observación a la conducta empresarial, se evidencia de inmediato la tendencia que tienen los Gerentes a complicar el logro de sus propósitos por desconocimiento del sistema o por arrogancia del EGO, percibiendo los procesos de cambio como batallas de ganancia cero en la que forzosamente debe haber ganadores y perdedores. Siendo el Wu Wei el método de obtener resultados con la menor inversión de tiempo, esfuerzo, energía y medios posibles, podemos observar que el beneficio de usar esta perspectiva se multiplica en proporción directa a la complejidad del desafío y a la necesidad de causar el mínimo daño posible a las relaciones de cooperación necesarias en cualquier sistema compuesto por actores con metas coincidentes, aunque tengan intereses diferentes.

El Wu Wei no tiene nada que ver con la inactividad. Muy al contrario, siendo como es el arte de permitir que las cosas sucedan siguiendo su flujo natural, se puede afirmar que el no-hacer lo que no conviene hacer dada la naturaleza del sistema a intervenir, es la máxima expresión de la acción; es decir, una acción que brota de la profunda naturaleza de lo que se intenta modificar dejando al margen las necesidades del ego y el irreal mundo en el que habita. Este propósito esta expresado en la frase del Arte de la Guerra de Sun Tzu en la que sostiene que el supremo logro es someter al enemigo sin luchar.

También aunque con una filosofía distinta basada en el odio que desintegra y no el amor que une, subyace en la práctica marxista orientada a aumentar las contradicciones dentro de un sistema con el fin de provocar su cambio. Aplicado a la propia vida y a la administración de personas el WU WEI implica construir sobre fortalezas, las propias y las de los demás, en lugar de sobre debilidades. Para aplicar esta práctica del hacer sin hacer, volviéndonos maestros de la acción en la inacción; se sugieren los siguientes pasos:

1. Definir el QUÉ, el POR QUÉ y el PARA QUÉ de lo que se quiere cambiar. Establecer los límites del sistema que se intenta modificar.

2. Esto se hace contestando a la pregunta ¿Quiénes tienen poder o autoridad para lograr que el sistema cambie, o en su otra cara, para impedir su modificación?

3. Descubrir las fuerzas naturales, el ATRACTOR hacia donde se dirige el sistema. Las fuerzas más grandes son las que existen en la naturaleza humana; son ellas las que condicionan los movimientos de cualquier sociedad que solo produce satisfactores, no crea necesidades. La comprensión de la dinámica interna de un sistema humano, comienza y termina, por lo tanto, con el entendimiento de las necesidades e intereses de las partes que lo componen y la correlación de fuerzas entre los diversos intereses independientemente de que sean o no legítimos a la luz de cualquier criterio de valor. Está condenado al fracaso a corto, mediano o largo plazo cualquier cambio que vaya en contravía con la naturaleza humana; por ello conocerla es obligatorio para cualquier agente de cambio que no quiera ser agobiado por las fuerzas contrarias a sus propósitos que irreflexivamente desate. Para lograrlo vale la pena apoyarse en los descubrimientos de las ciencias humanas.

4. Evaluar las fuerzas existentes dentro del sistema definiendo cuáles son impulsoras en el sentido en que queremos se mueva el sistema y cuáles restrictivas de tal acción, concentrándose principalmente, en las restrictiva aplicando el Principio de Pareto.

3.  Actuar manteniendo una permanente observación sobre el sistema intervenido evaluando las repercusiones de las acciones y efectuando las correcciones necesarias. No olvidar que se es parte de el mismo y que este es tan complejo que no es posible predecir con alto grado de probabilidad los resultados, por lo tanto la estrategia debe estar al servicio de la cambiante situación, sin perder el objetivo que se busca modificándolo si las circunstancias lo hacen necesario.

La práctica hace al maestro, entre más rápido se empiece a incorporar estos factores en el análisis de las decisiones de cambio más pronto se empezaran a cosechar éxitos en el intento de establecer entornos sociales más ajustados a la naturaleza humana, permitiendo que los aspectos positivos de la misma se expresasen creando armonía en donde exista discordia y juegos de poder entre “buenos” y “malos”.

1. INSPIRADO EN UN ARTÍCULO ANÓNIMO DE INTERNET DEL MISMO TÍTULO [HTTPS://WWW.PROYECTOPV.ORG/1 VERDAD/WUWEI.HTM], MODIFICADO Y ADAPTADO AL MUNDO DE LAS DECISIONES EMPRESARIALES POR EL ADMOR. ALBERTO MERLANO EN DICIEMBRE 2012.

2. PSICÓLOGO ALEMÁN NACIONALIZADO ESTADOUNIDENSE (1890-1947).SE INTERESÓ EN LA INVESTIGACIÓN DE LA PSICOLOGÍA DE LOS GRUPOS, LA DINÁMICA DE LOS PROCESOS DE CAMBIO Y LAS RELACIONES INTERPERSONALES. ES RECONOCIDO COMO EL FUNDADOR DE LA PSICOLOGÍA SOCIAL MODERNA.

3. WILFREDO PARETO (1848- 1923) FUE UN SOCIÓLOGO, ECONOMISTA Y FILÓSOFO, CREADOR DEL DENOMINADO PRINCIPIO DE PARETO TAMBIÉN CONOCIDO COMO LA REGLA DEL 80-20 QUE ESTABLECE QUE EN UN EVENTO SOCIAL UN MÍNIMO DE CAUSAS – APROXIMADAMENTE EL 20% – RESPONDEN POR LA MAYOR PARTE DEL EFECTO- APROXIMADAMENTE EL 80%. POR LO TANTO SI QUEREMOS CAMBIAR ALGO DEBEMOS CONCENTRARNOS EN LOS POCAS CAUSAS DEL EFECTO QUE QUEREMOS MODIFICAR. EL PRINCIPIO HA SIDO DE GRAN APLICACIÓN EN LA ECONOMÍA Y EN LA ADMINISTRACIÓN, ENTRE OTRAS.

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A propósito de amores idos

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DUELE AMAR A ALGUIEN Y NO SER CORRESPONDIDOS PERO LO QUE ES MÁS DOLOROSO ES AMAR A ALGUIEN

y nunca encontrar el valor para decirle a esa persona lo que sientes. Tal vez Dios quiere que nosotros conozcamos a unas cuantas personas equivocadas antes de conocer a la persona correcta, para que al fin cuando la conozcamos, sepamos seragradecidos por ese maravilloso regalo. Una de las cosas más tristes de la vida es cuando conoces a alguien que significa todo solo para darte cuenta que al final no era para ti y lo tienes que dejar ir.

Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra puerta se abre, pero algunas veces miramos tanto tiempo a aquella puerta que se cerró, que no vemos la que se ha abierto frente a nosotros. Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, pero también es cierto que no sabemos lo que nos hemos estado perdiendo hasta que lo encontramos.

Darle a alguien todo tu amor nunca es un seguro de que te amarán, pero no generes expectativas que te amen de regreso; solo espera que el amor crezca en el corazón de la otra persona, pero si no crece sé feliz por que creció en el tuyo.

Hay cosas que querrías oír que nunca escucharas de la persona que te gustaría que te las dijera, pero no seas tan sordo para no oírlas de aquella que las dice desde su corazón. Nunca digas adiós si todavía quieres tratar. Nunca te des por vencido si sientes que puedes seguir luchando, nunca le digas a una persona que ya no la amas si no puedes dejarla ir.

EL AMOR LLEGA A AQUEL QUE ESPERA, AUNQUE LO HAYAN DECEPCIONADO

A aquel que aun cree, aunque haya sido traicionado. A aquel que todavía necesite amar, aunque antes haya sido lastimado, y a aquel que tiene el coraje y la fe para construir la confianza de nuevo.

El principio del amor es dejar que aquellos que conocemos sean ellos mismos, y no tratarlos de voltear a nuestra propia imagen, porque entonces solo amaremos el reflejo de nosotros mismos en ellos. No vayas por el exterior, este te puede engañar, no vayas por las riquezas, porque aún eso se pierde. Ve por alguien que te haga sonreír, porque toma tan solo una sonrisa para hacer que un día oscuro brille. Espero que encuentres a aquella persona que te haga sonreír.

Hay momentos en los que extrañas a una persona tanto que quieres sacarlos de tus sueños y abrazarlos con todas tus fuerzas. Sueña lo que quieras soñar, ve a donde quieras ir, sé lo que quieras ser; porque tienes tan solo una vida y una oportunidad para hacer todo lo que quieras hacer. Espero que tengas suficiente felicidad para hacerte dulce, suficientes pruebas para hacerte fuerte, suficiente dolor para mantenerte humano, suficiente esperanza para ser feliz. Las personas más felices no siempre tienen lo mejor de todo; solo sacan lo mejor de todo lo que encuentran en su camino.

La felicidad espera por aquellos que lloran, aquellos que han sido lastimados, aquellos que buscan, aquellos que tratan. Porque solo ellos pueden apreciar la importancia de las personas que han tocado sus vidas.

El amor comienza con una sonrisa, crece con un beso y muere con una lágrima. La brillantez del futuro siempre estará basado en un pasado olvidado. No puedes ir feliz por la vida hasta que dejes ir tus fracasos pasados y los dolores de tu corazón. Cuando naciste, tú llorabas y todos alrededor sonreían, vive tu vida de forma que cuando mueras tú sonrías y todos alrededor lloren.

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UNA RELACIÓN DE PAREJA QUE SEA ACEPTABLE PARA MÍ DEBE CUMPLIR CON LOS SIGUIENTES REQUISITOS

1. CONVERGENCIA En palabras de Alekos:”…compartir la cama porque se comparte un sueño. Compañera es la que transita el mismo sendero que uno, buscando lo mismo que uno busca. Alguien que es amigo-cómplice y amante en quien se puede confiar, tu otra parte, la que te complementa en lo secundario y se integra contigo en lo esencial, siendo juntos más que dos sin dejar de ser uno. ¿Ideal? Posiblemente, pero eso es lo que quiero y no me tranzo por menos, aun a riesgo de quedarme solo.“

2. COMPROMISO Implica cerrarse mentalmente a otras opciones, ponerle voluntad a la relación hasta que dure el amor y luchar para que éste perdure. No significa matrimonio, ni siquiera vivir bajo un mismo techo, si saber que se cuenta con la otra persona y que ésta no está buscando consciente o inconscientemente con quien reemplazarte. Una relación sin compromiso sería cualquier cosa, pero no una relación de pareja.

En este sentido no comparto el planteamiento de Gibrán cuando dice que el amor entre un hombre y una mujer es una emoción pura, mucho más espiritual que sexual, que no admite ningún tipo de compromisos. Sin compromiso será una amistad erótica, o un amor amistoso, como los llama E.Morin, pero no una relación de pareja. Aun si esto es posible no es para mí, no lo quiero. Se es o no se es pareja, para mí no son aceptables en este caso, los puntos medios. La exclusividad sexual puede ser negociable dentro del Principio de Transparencia del que se habla a continuación. La lealtad, la unión de centro a centro, no.

3. TRANSPARENCIA No es admisible para mí en la relación una separación entre el yo privado y el yo que ante mí se presenta. Quiero amar a la otra persona como es, no su apariencia. Secretos de uno con el otro en aspectos esenciales que directa o indirectamente afectan la relación de pareja no son aceptables para mí. No mentiras aunque ello no implique decir toda la verdad. Pregunta hecha, pregunta respondida con total honestidad aunque la respuesta sea “no deseo hablar de eso”. La Ceremonia de la Verdad es para mí la liturgia del compromiso.

No volveré a intercambiar anillos con una eventual pareja sin el cumplimiento de este requisito. Qué es esencial y por lo tanto debe comunicarse debe acordarse entre las partes. Es claro que una relación de pareja debe basarse en el AMOR y en el EROTISMO. El uno puede existir sin el otro. Si falta alguno de los dos elementos, no es sana pues a través de un camino de dolor, indefectiblemente estaría condenada al fracaso. Reconozco, sin embargo, que el erotismo generalmente disminuye con el tiempo.

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EL MATRIMONIO ES UN TIPO DE SOCIEDAD ELEGIDA VOLUNTARIAMENTE AMAR A ALGUIEN EN QUIEN INCLUSO LA IMPERFECCIÓN SE CONSIDERA UNA POSIBILIDAD Y, POR CONSIGUIENTE, ALGO BELLO

Una relación amorosa se construye al igual que un edificio; son sus bases el respeto, la lucha, la aceptación y la confianza. En ella hay mutua preocupación por el crecimiento y el progreso del otro, y las actitudes posesivas no tienen cabida. Así, el egoísmo cede el paso a la dedicación desinteresada, a la participación y a la solicitud; y la comunicación franca y respetuosa es valorada como único medio capaz de solucionar los conflictos, inevitables a veces, por ser los cónyuges seres humanos.

Debe ser nuestra meta, al entregarnos hoy como esposos, evitar caer en la tentación de considerar al otro como a una extensión de sí mismo y verlo más bien como al individuo único que es, un “Yo” especial merecedor de tanta estima y consideración como la que nosotros mismos demandamos. Por ser conscientes de lo anterior, y sabiendo que juntos enfrentamos el difícil reto de mantener nuestra relación viva, nos proponemos crecer cada día en la mutua comprensión y en la amorosa aceptación de las diferencias del otro, animándonos mutuamente para brindar y compartir tanto amor y respeto como nos sea dado, no exigiendo del otro más de los que cada uno esté en capacidad y disposición de dar.

Así, estaremos seguros que vamos a poder seguir sintiéndonos como hasta ahora, no solo amados, sino aceptados, comprendidos y respetados, compartiendo juntos esperanzas y temores, alentados a aprender y a crecer como personas cada día más, recordando siempre que las relaciones perdurables no son – en absoluto – producto de la casualidad o algo que se da espontáneamente sino que deben crearse, y que los sentimientos sólo tienen significado cuando se expresan. Para lograr lo anterior, nosotros,__________________ y ______________________ en pleno uso de nuestras facultades mentales y teniendo como testigos a las personas que nos han acompañado a nuestra boda, hacemos el siguiente compromiso matrimonial: El contenido de este contrato debe ser interpretado como una aproximación a la clarificación de expectativas que es conveniente hagan las parejas que quieran formalizar su unión.

Cada cláusula debe ser analizada en detalle, modificándola o suprimiéndola si se considera necesario; igualmente añadiendo las cláusulas que encuentren pertinentes a su situación particular.

¡BUENA SUERTE!

1. Ninguno de los dos responsabilizará al otro de su felicidad o infelicidad, pues ello depende más de la forma en que cada uno enfrente los desafíos de la vida que de estar el uno al lado del otro. Cada uno hará lo posible por hacer del amor al otro una especie de artesanía cotidiana en la que la voluntad por lograr la perfección sea tan importante como los sentimientos. Hacemos, por tanto, nuestro el lema de Encuentros Matrimoniales: amar es una decisión.

2. Ante todo buscaremos ser amigos con el nivel de aceptación incondicional, propio de los buenos amigos. Si lo logramos, seremos también buenos esposos; si no, habremos fracasado en nuestro intento de hacer de ésta, una relación centrada en el crecimiento del otro.

3. Valoraremos al máximo la libertad de cada uno para ser la persona única e irrepetible que es y actuar en consecuencia. El amor encarcelado muere por falta de espacio. Hacemos nuestra la hermosa filosofía de Jalil Gibrán, cuando recomienda no hacer del amor una cadena y estar juntos más no demasiado cerca, como cuerdas de una lira, que aunque separadas vibran con la misma música; porque, dice él, las columnas de los templos se levantan separadas y el roble y el ciprés no crecen el uno a la sombra del otro.

4. No exigiremos perfección el uno del otro, ni nos manipularemos para lograr que el otro haga lo que uno quiera. Enfrentaremos nuestros problemas usando como instrumento básico el diálogo basado en la razón. Respetaremos igualmente el derecho de cada cual a decir no a las solicitudes del otro. Si no nos es posible, trataremos de conciliar nuestras diferencias, y si éstas por una u otra razón no son negociables, pelearemos en forma limpia, sin recurrir jamás a la violencia física o verbal, más para conservar nuestra autonomía, que para restringir la del otro. No revelaremos sin el consentimiento del otro las confidencias que nos hayamos hecho, ni utilizaremos en contra de él nada de lo que nos haya confiado.

5. Reconocemos que ninguno de los dos podrá satisfacer completamente las necesidades del otro; por tanto, cada uno promoverá el desarrollo autosuficiente de su compañero, aunque ello implique no participar en actividades valiosas para uno de los dos que el otro no comparta. Queremos ser dos personas que expresen al máximo su potencial como individuos y no seres humanos limitados en sus posibilidades de desarrollo por tener que restringir la expresión de sus intereses vitales a aquellos que comparta su pareja. El respeto es siempre respeto a las diferencias. Seremos más, no a través de la fusión en esa entelequia llamada pareja, sino en la medida en que cada uno, a través del esfuerzo personal y con la ayuda del otro, llegue a ser el que realmente es.

6. Nos recordaremos con frecuencia todas las cosas positivas derivadas de lo que somos, que nos hicieron enamorarnos el uno del otro. Cuando haya algo que criticar, nos concentraremos en la conducta y en la reacción que ella produzca en nosotros y no en características de la personalidad. Seremos escasos en la crítica y abundantes en el reconocimiento positivo. Buscaremos juzgarnos más por los propósitos de nuestras acciones que por los resultados de las mismas, sin descalificar la forma de pensar del otro.

7. Aunque sabemos que no tenemos garantía que nuestra relación dure para siempre, nos comprometemos por todo lo que ya este amor ha representado para nosotros, a apoyarnos con comprensión y respeto, sea cuales fueren las circunstancias de nuestra vida futura. El propiciar nuestro mutuo desarrollo, no estará por tanto sujeto a circunstancia alguna que impida que cada uno pueda seguir contando para siempre con el otro.

8. Haremos lo posible por conservar nuestra salud; igualmente, lucharemos por mantener una apariencia atractiva para el otro. Prestaremos la debida atención, y haremos los sacrificios necesarios, para envejecer con gracia y elegancia el uno al lado del otro manteniendo, dentro de las limitaciones establecidas por el paso de los años, el mejor estado físico posible.

9. Nos comprometemos a ser dignos de confianza el uno del otro y a decirnos siempre la verdad sin omitir información que pueda afectar en forma importante nuestra relación. Creemos con Florence Thomas, que amar es atreverse a querer al otro en su libertad y que la única fidelidad que deberíamos aprender a exigir del otro, es la fidelidad a él mismo. Igualmente, hemos comprendido con ella, que sin riesgo no hay amor.

10. Evitaremos convertir hacer el amor, en rutina, prefiriendo, de ser necesario, la calidad de la relación a la frecuencia de la misma.

11. Sacaremos tiempo a nuestra relación otorgándole la mayor prioridad, sin permitir que la dedicación a nuestra profesión u oficio desplace a un segundo lugar las actividades propias de la vida en pareja.

12. Consideramos el dinero como un medio no como un fin. Cada uno será dueño de sus propios bienes y contribuirá en la medida de sus posibilidades al sostenimiento económico de lo que sea común. Todas las decisiones de carácter monetario trataremos de tomarlas por consenso, aunque cada uno mantendrá en caso de desacuerdo, la libertad de obrar como a bien tenga con lo que sea propio. El miembro más próspero de la pareja compartirá con generosidad su dinero con el otro, sin que esto implique obligaciones y derechos entre las partes.

13. Respetaremos a los seres queridos de cada uno de nosotros y nuestras relaciones con ellos, a pesar que eventualmente no nos gusten. No esperaremos que nuestra pareja sienta hacia ellos el mismo afecto que uno.

CLÁUSULA OPCIONAL PARA PAREJAS CON HIJOS DE OTRAS UNIONES

Cada cual buscará ayudar al otro en todo aquello que se relacione con los propios hijos, sin tratar de debilitar o sustituir al padre o la madre biológica, persiguiendo ser más amigo que padrastro o madrastra de los hijos del otro y ejerciendo la autoridad preferencialmente a través de él. Activamente buscaremos actuar con los hijos de nuestro cónyuge como actuamos con los propios hijos, brindándoles todo el amor y el respeto que seamos capaces de darles. Aspiramos con lo anterior, siguiendo a Estanislao Zuleta, no a un idilio sin sombras, sino una relación inquietante, compleja y perdible, que estimule nuestra capacidad de luchar y nos obligue a evolucionar como seres humanos. Queremos que éste sea un documento vivo, permanentemente renegociable en su totalidad o en sus partes en el momento que cualquier de los dos lo considere necesario y así se lo proponga al otro. En constancia de lo anterior firmamos ante los testigos presentes en _________________ a los _____ días del mes de ___________________ de ________ Firma de los cónyuges ___________________________________ ___________________________________

Firma de los testigos 2  

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Observar sin juzgar

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ESTA PRÁCTICA CONSISTE EN HACERNOS CONSCIENTE DE LA EXPERIENCIA, MOMENTO A MOMENTO EN EL AQUÍ Y AHORA

sin la interferencia de juicios o reacciones mentales o emocionales; simplemente tomar nota. No se comprende lo que se juzga. Para evaluar se requiere, un deber ser contra el cual comparar lo que observamos. Para comprender es necesario suspender, por lo menos provisionalmente, el patrón normativo de referencia, pues ello implica observar, solamente observar, sin ningún proceso consciente o inconsciente de evaluación.

Observar sin juzgar es difícil, pero no imposible. En asuntos humanos el juzgar impide comprender el punto de vista del otro. Si queremos entenderlo hemos de hacerlo sin juicios y, si este es imprescindible, debe realizarse sólo después de haber comprendido, no antes, y siempre acerca de la conducta, no del ser; es decir, sobre lo que el otro hace y no sobre lo que es, mirando como distintos, aunque complementarios, al individuos y sus senti-pensamientos y acciones.

ESCUCHAR DESDE LA NADA

desde el vacío, sin juzgar, es empezar a entender. Una de las recomendaciones más poderosas para facilitar esta práctica, es aceptar a los demás tal como son. Esto puede implicar algo más que la pasividad que proviene de la simple resignación ante lo que no podemos modificar. Se podría convertir en complicidad, una forma de tolerancia activa, con la vida del otro mientras ella no perjudique a los demás.

Tal vez sea este el modo más profundo y más bello de relación entre seres humanos que se aman. Observar en forma no evaluativa, no sólo es necesario para comprender a los demás, sino también para aplicar la célebre y útil sentencia del oráculo de Delfos conócete a ti mismo pues nuestra evolución hacia formas más avanzadas de consciencia y de vida no se deriva de violentar nuestro ser, sino de comprender porqué hacemos lo que hacemos.

Si no somos capaces de mirarnos sin evaluarnos, no podremos entender qué es lo que en nosotros acontece. Dejemos que el juez descanse y tratemos de ser lo que somos Esta comprensión surgida de la ausencia de evaluación, del no-juicio, puede ser profundamente transformadora de nuestros senti-pensamientos y actos.

No necesitamos estar en permanente vigilancia sobre nosotros mismos para que nuestra conducta se ajuste a lo que creemos es lo ideal, basta comprendernos, entonces cambiamos sin mayor esfuerzo de nuestra voluntad.

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Aceptar y dejar ir

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ACEPTAR… Y DEJAR IR, SIGNIFICA DEJAR DE PELEAR CON LA VIDA ACEPTANDO A LAS PERSONAS

las situaciones, las circunstancias y los hechos tal como se den, incluidas decisiones y acciones del pasado, lo “malo”, así como lo “bueno”. Implica saber renunciar no aferrándonos a aquello que la razón nos dice es, en nuestras circunstancias, imposible o muy costoso de lograr. Si dejamos de luchar y de resistirnos a lo inevitable, viviremos plenamente el presente, permaneciendo abiertos a todas las opciones sin aferrarnos rígidamente a ninguna de ellas.

Esto estimula la capacidad de dar respuestas creativas a la existencia, tal como es en el aquí y en el ahora. ¿Cómo saber cuando es bueno luchar y cuándo aceptar y dejar ir? Una conocida oración, nos puede ayudar a decidir. En ella se pide a Dios fortaleza para aceptar lo que al cambio se resista, fortaleza para transformar lo modificable y sabiduría para reconocer la diferencia.

Una de las enseñanzas de Buda, tal vez la más conocida, es que las expectativas son la causa del sufrimiento y que la forma de extinguirlo es eliminando las expectativas. Cuando dejamos de esperar que las cosas sean distintas a lo que son comenzamos a transitar el sendero de la paz interior.

La aceptación es casi milagrosa, nos permite cambiar y facilita igualmente el que lo demás también cambien, pues solo desde la aceptación de la realidad podemos iniciar caminos de transformación. Sin los fracaso de ayer no seríamos lo que somos hoy.

Evaluar nuestras acciones pasadas a la luz de lo que somos en presente no es racional, pues si volviésemos atrás con el grado de consciencia e información que teníamos en ese momento, volveríamos a cometer los errores que hoy lamentamos. Esta es también la base del perdón: la convicción de que todo ser humano actúa dentro de las limitaciones de su nivel de evolución y de sus circunstancias.

SOLO PODEMOS DEJAR IR AQUELLO QUE HEMOS BENDECIDO

Al respecto podía ser útil recordar el hermoso pensamiento expresado por el poeta brasilero Machado de Assis: “La noche pasada, cuando tumbado dormía, soñé que una colmena moraba en mi corazón y que las abejas doradas hacían blancos panales y miel dulce de todos mis naufragios”. Siempre que enfrentemos cualquier evento busquemos explicaciones más que culpas, tratando de aprender de lo que nos pase. Para todo lo que sucede hay razones que, bien aprovechadas, trabajan en favor de nuestro desarrollo como seres humanos.

En cada problema hay un principio de oportunidad, que nos permite transformar cualquier circunstancia adversa, en algo positivo. Cuando nos encontremos sufriendo ante cualquier situación hagámonos esta pregunta, ¿Qué es lo que no estoy aceptando? Al hacérnosla encontraremos la causa del sufrimiento. Para Gerardo Schmedling, reputado maestro espiritual ya fallecido, aquello que no somos capaces de aceptar es la única causa del sufrimiento.

Para él, si lográramos aceptarla obtendríamos una liberación casi instantánea del dolor. La felicidad no depende de lo que está pasando afuera, sino de la forma como reaccionamos a lo que nos suceda. Bueno o malo dependen de juicios de la mente, solo existe vida por vivir.

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