Límites autoimpuestos

Límites autoimpuestos

Vivimos encasillados dentro de los límites de una identidad que nos fue dada por la sociedad, y si no nos liberamos de ella y aprendemos a volar por nuestra propia cuenta, nos privaremos de experiencias gozosas, de una vida mucho más plena y feliz.

Para ello hay que desarrollar la conciencia de que el cuerpo es un mero vehículo y yo “soy el ser” el conductor, quien toma la dirección y va a donde quiere ir.

Saber que la parte material, la forma humana es solo un cuerpo que temporalmente es habitado por el “Ser”, que es quien le da vida y anima la materia, pero no tiene la posibilidad de vivir de manera independiente, es finalmente la que determina la grandeza de la vida de un individuo, y le impulsa a lograr todo lo que se propone.

El Ser

Al ser le hemos dado diferentes nombres: alma cuando está habitando el cuerpo físico, espíritu cuando está desencarnado y conciencia que abarca todos los aspectos y se lo define como una energía consciente que da vida a la materia, que procesa, recicla y guarda la información y los aprendizajes provenientes de las vivencias.

El ser es el responsable de nuestras creaciones, pensamientos, palabras y acciones, es el que siente, desea, decide, entiende y guarda toda la información, el que contiene nuestros valores y talentos que terminan por dar rumbo a nuestra vida.

Ninguna de estas funciones es física, nadie podrá medir jamás lo grande o pequeño que puede ser un pensamiento, lo pesada que puede ser una tristeza, o cualquier carga emocional.  

Los límites

Cuando el ser se identifica con lo que no es, con la parte física material, con la edad, el sexo, la condición social, el nivel académico, la cultura y religión o un lugar geográfico, se autolimita, se vuelve ciego espiritualmente y no puede ver el valor real de las cosas, tiene nublado el camino de regreso al cielo, no sabe cómo llegar a su propia paz interior.  

La belleza interna de las personas pasa desapercibida porque los ojos están enfocados en lo físico, surgen entonces las críticas y conclusiones erróneas y apresuradas: ella está muy gorda, es demasiado viejo para hacer eso, ese muchacho es peligroso, mira eso tan feo que lleva puesto, como es posible que haga eso.

Emite juicios a priori que muestran una visión interna superficial, que terminan limitando la acción del ser, encajando la vida en un espacio estrecho llevando al individuo por caminos equivocados, lejos de la realidad espiritual.

La paz

No es posible vivir una vida plena sin que internamente se haya alcanzado el estado de paz interior, pues una es resultado de la otra. La semilla de la paz está en todos nosotros, no hay nadie que voluntariamente elija vivir en medio de la violencia.

Aunque muchos no se han dado cuenta, el estado de conflicto y desarmonía internos es como ir por la vida caminando por un campo minado a ciegas, lleno de temor por la certeza de que en cualquier momento una mina puede explotar y causarme mucho daño o destruirme.

La ausencia de paz hace la vida difícil y muy tormentosa, la mente se mantiene tan fatigada enfrentando miedos y creencias que se encierra en la prisión de la supuesta seguridad, que lo protege de sus fantasmas imaginarios.

Lógicamente los límites de esta prisión imaginaria son bastante estrechos y los barrotes que la rodean fuertes y muy pesados. La vida pierde su sentido, todo se hace pesado, complicado y peligroso.

Ante un panorama así, no es posible vivir en paz o ser feliz, puesto que, no hay nada que disfrutar, solo luchar para sobrevivir en un mundo hostil.

La libertad

La paz es el gran tesoro escondido que todos debemos rescatar, está escondida en las profundidades de nuestro ser, esperando por nosotros, es el baúl lleno de tesoros que se hundió en las profundidades del océano de la vida y que cada uno de nosotros puede traer a la superficie, abrir y escoger la joya que habrá de lucir radiante y serenamente disfrutar. 

Cada uno tiene su propio tesoro escondido esperando a ser encontrado, también tenemos nuestro propio océano en el cual navegamos libremente o nos ahogamos tontamente.

Ciertamente la paz es el más grande y potente amortiguador de los problemas de la vida, los ablanda, los hace más livianos y especialmente ilumina la ruta para escoger el camino correcto ante cualquier situación.

Vivir en paz no es ausencia de problemas, es manejo sereno y acertado de ellos, sin alteraciones, vacilaciones ni temores.

Luz Stella Solano M.

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Propósito 2968 Voz

Propósito 2968 Voz

Hoy escucho la voz que proviene de mi ser interior, esa que me previene, protege y guía siempre. Algunas veces nos cuesta mucho trabajo obedecer y ser disciplinados, elegir escuchar nuestra conciencia a cambio de seguir los caprichos del ego es todo un reto, pero al hacerlo se siente una profunda satisfacción y paz. 

Pensar es crear – Segunda parte

Pensar es crear – Segunda parte

Continuamos con la segunda parte de este artículo que nos indica cómo usar el pensamiento para crear lo que anhelamos materializar en nuestra vida.

El poder de la fe y sus limitaciones

Lo que dificulta que en lo personal logremos nuestros deseos es que somos ignorantes de nuestro potencial para alcanzarlos y carecemos de fe, o, en su defecto, tenemos poca esperanza. Estas apuestas de baja probabilidad poco favorecen los resultados porque le quitan energía a la acción necesaria para pedirle al universo que nos ayude a que nuestros sueños se hagan realidad.

Por el contrario, si sabemos con claridad lo que queremos y si tenemos fe en que es posible lograrlo, podemos, dentro de las limitaciones de nuestro nivel evolutivo, lograr su obtención, no importa si para fortalecer nuestra fe confiamos en poderes distintos al propio —Dios, la virgen María, un santo—, porque es más importante la fe que aquello en lo que la soportamos, pues es ella la que nos proporciona la fuerza para mover montañas de la que nos hablan los evangelios.

Esta fe ciega en los resultados, entendida como certidumbre de lo incierto, es distinta a la esperanza. La fe equivale a certeza y no deja margen para la duda. No se trata de creer que se puede, sino de saber que se puede y esto, de parte nuestra, nace de la conciencia de lo que somos, hijos de Dios, uno con el Padre y del poder que el conocimiento de ese hecho deriva, lo que demanda un alto nivel de conciencia, o de la fe en la ayuda de Dios u otro ente, que permitan que la fe emerja en nosotros.

La fe junto con la esperanza y la caridad —equivalente al amor—, son consideradas por la Iglesia católica como virtudes teologales o infusas, es decir, que nos las concede Dios gratuitamente sin que, necesariamente, hayamos hecho mérito para ello. Podemos solicitarle a Dios que la fe surja en nosotros, pero no nos es posible generarla mediante el uso de nuestra voluntad, solo queriéndolo.

Si llegamos a experimentar el tipo de fe de la que hablamos aquí, una fe que nos lleve al punto de dar por hecho lo que anhelamos y hasta de dar de antemano las gracias por ello, lancémonos a la acción sin titubeo alguno porque experimentarla es, desde la perspectiva espiritual, garantía de éxito.

La esperanza

¿Qué sucede cuando, como es lo usual, si en lugar de fe solo tenemos esperanza más o menos alta, de obtener lo que queremos? Si nuestros sentipensamientos son claros y están acompañados de la voluntad de materializarlos, no necesariamente se convertirán en realidad porque la claridad de propósitos y la esperanza, no importa cuán elevada sea, no son garantía suficiente de que lo que queremos se realice según nuestros deseos. Solo la fe, garantiza los resultados, y esta como hemos visto, no depende de nosotros.

Además de la fe hay muchas variables que pueden incidir en los resultados; por ejemplo:  el nivel de evolución de nuestra alma, la calidad y cantidad de las fuerzas opuestas a las propias aspiraciones, los deseos de otros seres humanos, nuestros propios anhelos inconscientes, las leyes impersonales del universo, etcétera. Todas ellas conspiran contra la posibilidad de lograr exactamente lo que queremos.

Ley de correspondencia

Una de las fuerzas impersonales del universo que más determina la posibilidad de lograr lo que anhelamos es la llamada ley de la correspondencia. Dicha ley establece que siempre tenemos lo necesario para cumplir el plan de aprendizaje de nuestra alma y que, desde la perspectiva de la evolución en conciencia de nuestro ser, hay una diferencia significativa entre lo que queremos y lo que necesitamos. Una de sus aplicaciones es que solo obtenemos lo que necesitamos para la evolución de nuestra alma y que ello depende de la etapa de desarrollo en la que esta se encuentre y del programa de aprendizaje en el que esté inmersa.

Desde esta perspectiva, si después de hacer nuestro mejor esfuerzo no logramos lo que queremos es porque no lo necesitamos, porque podría obstaculizar nuestro propio proceso de desarrollo o el de las personas con las que tenemos relaciones de interdependencia.

Gerardo Schmedling (1946-2004), respetado maestro espiritual, sugiere que en caso de duda sobre si somos correspondientes o no con lo que ambicionamos, consultemos al universo intentando obtener lo que queremos un mínimo de tres veces y un máximo de siete. Igualmente, si nada pasa, aconseja examinar el proceso usado para lograr lo que perseguimos y eventualmente mejorarlo, o si creemos haber hecho nuestro mejor esfuerzo y hemos llevado al límite nuestras fuerzas para obtener lo que pretendemos, preguntar al universo por qué no somos correspondientes con lo que demandamos y esperar su respuesta con la confianza de que llegará.

De este modo, de ser necesario, podremos volver a intentarlo buscando hacernos correspondientes con lo que ansiamos o ajustar nuestro propósito a lo que el universo nos señale que es posible obtener. Tenemos igualmente la opción de aceptar con tranquilidad lo que no podemos cambiar, reconociendo que no necesitamos para nuestra evolución espiritual lo que anhelábamos… y dejar de quererlo.

Una consideración que hemos de tener en cuenta es que, aunque no se dé lo que esperamos, siempre influimos en los resultados. Jamás nuestros esfuerzos, exitosos o aparentemente fracasados, son inútiles, en algo afectan lo que sucede.

Ley de atracción

Las razones expuestas explican por qué la llamada Ley de la Atracción no siempre funciona; en esencia, porque no tiene en cuenta las condiciones que deben tener nuestros deseos para materializarse, en particular que la fe no depende sólo de la propia voluntad, que los múltiples deseos que confluyen en el universo compiten con los nuestros y, sobre todo, que lo que anhelamos puede ir en contravía con la ley de la correspondencia.

Dado lo anterior es recomendable dejar de antemano en manos de Dios los resultados de aquello que no controlamos y aceptar su voluntad con amor, porque esta equivale a la decisión que habríamos tomado si hubiésemos tenido la información que Dios posee sobre cómo repercutiría en nosotros mismos y en los demás lo que anhelábamos obtener.

El Santo Abandono

Cuando se trata de movilizar las fuerzas impersonales del universo, o de pedirle a Dios o a sus representantes que se nos concedan nuestros deseos, existe una alternativa distinta a la de buscar obtenerlos mediante el poder que emana de la gran verdad de que pensar es crear. Esta alternativa es la de rendirse de antemano y de forma incondicional a la voluntad de Dios. Es lo que San Ignacio de Loyola (1491- 1556) denominó el santo abandono, que consiste en interpretar las señales del universo y querer sólo aquello que Dios quiera para nosotros.

La anterior posición está expresada en la muy difundida Oración del abandono, del Beato Carlos de Foucauld (1858-1916) que dice:

Padre, me pongo en tus manos; haz de mí lo que quieras. Sea lo que sea, te doy gracias. Estoy dispuesto a todo, lo acepto todo, con tal que tu voluntad se cumpla en mí y en todas tus criaturas. No deseo más, Padre. Te confío mi alma, te la doy con todo mi amor, porque te amo y quiero darme a Ti. Me pongo en tus manos, sin limitación, sin medida, con una confianza infinita, porque tú eres mi Padre… y yo tu hijo.

La frase navega en estado de alerta, usada por el economista creador de la teoría de desarrollo a escala humana, Manfred Max Neef, en una exposición sobre el acto creativo, realizada en Bogotá en la Universidad Javeriana en 1992, puede servir de guía para esta posición existencial.

Esta entrega a la voluntad de Dios no proviene de la impotencia de quien no puede lograr lo que quiere. Antes bien, es la iluminada elección de alguien que, consciente y conocedor de su propio poder, se da cuenta de que lo más sabio es prescindir de sus deseos, descubrir lo que Dios quiere de él y ajustar la propia voluntad a la del Creador, pues nada sucede en el universo sin el beneplácito de Dios. No es, por lo tanto, pasividad; es acción guiada por los intereses del alma, no los del ego.

Como en la vida espiritual no hay atajos, si en nuestro camino no hemos llegado todavía al punto del santo abandono, hagamos lo que nuestra voz de la conciencia, o superyó, nos indique y empleemos nuestra mente y voluntad en proporcionarnos las circunstancias de vida que creamos nos convienen. Ya llegará el momento de la entrega, cuando reconozcamos por experiencia que Dios, o su hijo el universo, es mucho más sabio que nosotros. Entretanto, cursemos las “materias” que nos corresponden aprendiendo lo que tengamos que aprender y usemos el poder del pensamiento, la fe, o en su carencia la esperanza, y la acción consciente, para conseguir lo que queramos, sin dejarnos frenar por el miedo o el remordimiento.

Anexo

Cómo realizar la programación mental 

  1. Estudia, hasta comprenderlos, los fundamentos racionales de la afirmación pensar es crear, planteados en este escrito. 
  2. Define con claridad qué es lo que quieres, enfatizando el qué y el por qué, no el cómo, ni el cuándo. 
  1. Si tienes FE, adelante. si no apuesta, llevando tu esperanza lo más lejos que puedas, a que conseguirás lo que quieres. Si tienes dudas sobre tu propio poder, utiliza un mediador, que puede ser Jesús, la virgen María, un santo, un familiar fallecido, etcétera; no importa quién o qué si fortalece tu esperanza en los resultados. 
  1. Programa lo que anhelas en positivo y en tiempo presente. Lo que se quiere, o algo mejor para ti, está en proceso, o en camino de llegar a ser. 
  1. Realiza la programación en estado de relajamiento mental, repitiéndola durante el tiempo que sea necesario, hasta que sientas que lo que deseas tiene una alta probabilidad de realizarse. 
  1. Sin acción no hay resultados. Ponte en movimiento haciendo la parte que a ti te corresponde para obtener lo que anhelas, confiando en que siempre sucederá lo mejor para la evolución de tu alma. Da de antemano las gracias a Dios o al universo, por ello. [No por lo que quieres, sino por el resultado, el que sea, porque es lo mejor para ti y/o los relacionados contigo].
  1. Recuerda el principio enunciado en este artículo: el resultado esperado es directamente proporcional al grado de claridad de propósitos, fe en su obtención y control sobre las variables claves involucradas. Mientras más cercana esté tu esperanza a la certeza, mayor fuerza, o energía, tendrá tu programación. 
  1. Supedita el resultado a la voluntad de Dios, bajo el supuesto de que Él conoce mejor que tú lo que te conviene. Igualmente, acepta que el resultado, aunque nada se obtenga o no te satisfaga del todo, es el mejor posible para ti y para el sistema sociohumano del que formas parte, es decir, para aquellos que se verían afectados por el logro de lo que anhelas.
  1. Recuerda que la autoprogramación tiene límites porque la mente de Dios lo puede todo, pero no nuestra mente individual en el estado de evolución en el que estamos. Entre otras cosas, la mente individual se encuentra limitada por el grado de certeza de nuestra esperanza, las leyes impersonales del universo – en particular la ley de correspondencia-, y por los deseos de otras mentes que estén en conflicto con los nuestros. 

Ejemplos de autoprogramación 

Los siguientes decretos, o algo más conveniente para mí, son o están en proceso de ser. YO, hijo de Dios, así lo he decretado, no obstante no se haga mi voluntad sino la de mi PADRE.

  1. Vivo en consciencia de unidad con todo lo que
  1. Mi salud es excelente y así será hasta el día de mi muerte, que ocurrirá en el momento en que yo, conscientemente, lo decida.
  1. Mi inteligencia y mi memoria son extraordinarias; recuerdo y asocio con facilidad nombres y rostros.
  1. Mi voluntad es impecable: logro lo que quiero… o dejo de quererlo.
  1. Disfruto de bienestar económico. El dinero fluye hacia mí en forma abundante y con poco esfuerzo. Mi patrimonio día a día crece más… y más.
  1. Etcétera.

Las leyes impersonales del universo siempre trabajan a favor de mi evolución, y en consecuencia todo en mi vida es como debe ser.

 NOTAS: 

  • La forma en que están redactadas muestra el sistema correcto de hacerlo, en presente y en positivo.
  • Haga usted su propia programación utilizando esta guía.

Alberto J. Merlano A.

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Unidos por la paz de Colombia y el mundo

Unidos por la paz de Colombia y el mundo

El mundo esta conmocionado en este momento y en especial mi patria Colombia, nos sentimos limitados, como si viviéramos en un lugar donde murió la esperanza, indefensos a merced de movimientos e intenciones oscuras y desconocidas, donde no hay cómo salir de la pobreza y menos aún construir una paz verdadera y natural.

Todo está tan confuso que creemos que el sufrimiento es inevitable, que estamos indefensos y no nos queda más remedio que sucumbir ante la impotencia y el horror de la violencia y que la paz es un sueño de locos que nunca podremos alcanzar.

Nos están incitando a que nos tomemos las calles y protestemos, a que dejemos salir nuestra ira y todo lo negativo que puede albergar el ser humano y nos metamos en un callejón oscuro y sin salida que hunde cada vez más a la humanidad en la oscuridad, la enfermedad, la pobreza y el sufrimiento.

La Divinidad que habita en nosotros

Nos quieren conducir a que creamos que la vida es una dura realidad, un valle de lágrimas que no podemos cambiar, pero no es así, podemos construir algo totalmente diferente e inyectarle toda nuestra energía. En nuestro interior habita la Divinidad, somos seres de luz, seres divinos viviendo una experiencia humana.

Debemos despertar, descubrir nuestra verdadera esencia y dejarla manifestarse en toda su grandeza y esplendor.

Por ahora somos pocos los que estamos despertando de ese sueño ilusorio y oscuro, pero si nos unimos y recuperamos la memoria de quien somos en realidad, sucederá un milagro tan grandioso que el mundo quedará sorprendido, nacerá un poder diferente a todo lo que el mundo ha visto hasta ahora.

El Poder de la meditación

Tenemos el poder de sanar el mundo entero, de liberar a la humanidad de las fauces de la ignorancia y la oscuridad, de despertar nuestra conciencia y la de la humanidad a la Luz Divina y al amor.

Si cada uno de nosotros ejerce este poder y enciende una luz brillante, podrá ayudar a miles de personas que están atrapadas en la oscuridad, el dolor y el sufrimiento. Esta no es una simple creencia, es una realidad que ha sido medida y comprobada por muchos científicos y por la física cuántica en diferentes estudios que se han realizado alrededor del mundo.

El poder de la meditación es mágico y transformador, una persona meditando irradia una poderosa luz que emite miles de fotones por segundo, cuando estos fotones están impregnados de amor, paz y buena voluntad y son enviados hacia algo en particular: una persona, una situación, un país o el planeta entero, su vibración se eleva vertiginosamente y puede transformar incluso la materia.

Si nos unimos a meditar juntos al unísono, crearemos un efecto exponencial poderoso y único, la unión masiva de grupos de meditadores puede lograr disminuir la violencia, el terrorismo, las muertes violentas y evitar la guerra. Esto ya no es una creencia, es una realidad verificada por muchos que han hecho ensayos y estudios serios al respecto.

Cada vez más personas se animan a practicar la meditación y al hacerlo, experimentan grandes cambios en su estado emocional, en su salud física en sus relaciones e incluso para su sorpresa ven una gran ampliación de su situación financiera. El ser humano se estabiliza emocional, física y espiritualmente, y su vida cambia sustancialmente.

No creas, verifica

A pesar del escepticismo que origina este tema, te invito a evidenciar por ti mismo el impacto tan positivo que puede tener en nuestra sociedad y en el planeta entero la unión de muchas personas para elevar su energía y meditar todos juntos, elevando nuestra vibración a las frecuencias de la luz y del amor Divino que habita en nuestro interior.

Tenemos la opción de unirnos a las protestas, de formar parte de algún bando e ir en contra del otro, tenemos la capacidad de elegir el miedo y la angustia que nos genera los movimientos oscuros, las protestas y la violencia, pero también podemos decir NO a la violencia, negarnos a cualquier tipo de ataque y lucha contra otros, y unirnos en completa paz y armonía a meditar.

Está comprobado que con solo unos minutos que lo hagamos, lograremos crear ondas de energía poderosas que llenen de luz las mentes de muchas personas y cambien de frecuencia. Podemos elevar la frecuencia del planeta y la de nuestro país que está tan conmocionado.

No respondamos a los ataques violentos con más violencia, por primera vez en la historia los colombianos podemos iniciar una acción masiva de meditación y luz para diluir esta situación difícil y dolorosa que estamos enfrentando, además invitamos a todos los que están en otros países a que se unan y nos apoyen en esta unión por la paz de Colombia y el mundo.

Solo unos minutos para sentarnos juntos cada uno desde su hogar o el lugar donde se encuentre aprovechando la tecnología nos podemos unir, encender una luz de paz, amor y buena voluntad y enviarla al mundo, a cada habitante del planeta y a cada ser vivo.

Somos cuerpo, mente y espíritu, pero estamos acostumbrados a relacionarnos solamente desde la mente y el cuerpo, olvidando una parte importante y poderosa: Nuestro espíritu.

La mente está nublada, influenciada por diversas creencias, ideas, prejuicios y pensamientos de odio que nos causan daño a todos, que tal si a cambio de atacar con palos, armas e instrumentos de guerra nos unimos con la más poderosa de las herramientas que tenemos: nuestro pensamiento, nuestro espíritu y ensayamos un método diferente que nunca antes hemos intentado.

Soltar las armas

Las naciones se armaron hasta los dientes, construyeron trincheras y todo tipo de material bélico que los distanció y estábamos al borde de una tercera guerra mundial, y de pronto llegó al planeta la visita de una criatura invisible al ojo, obligando a la humanidad a soltar las armas bélicas y voltear sus ojos hacia los laboratorios para crear medios biológicos de protección.

Obligó a las naciones a unirse y enfocar su visión en algo diferente e inesperado, para hacer frente a esta criatura no servían para nada las armas de guerra a las que estábamos acostumbrados.

No será que también ahora el universo nos está invitando a que ensayemos algo diferente, a que soltemos nuevamente las armas de muerte, terror y dolor y creemos herramientas de amor, unión, paz y buena voluntad.

No será que ahora lo que nos corresponde es unirnos en la luz para crear una nueva humanidad más amable, segura y amorosa donde todos podamos vivir felices y crecer juntos como seres verdaderamente humanos que apoyamos el bien común, cuidamos la naturaleza y vivimos en paz.

Te invito entonces a probar esta nueva opción, tal vez juntos descubrimos un desconocido poder que nos transforme a todos.

La escuela de paz Nueva Humanidad te invita a meditar unidos por la paz de Colombia y el mundo los martes y jueves a las 8pm hora de Colombia, inscríbete en el siguiente link y ten una velita lista a la mano para que todos juntos encendamos la luz de la esperanza para cada uno de nosotros y para toda la humanidad.

Luz Stella Solano M

Escuela de Paz Nueva Humanidad

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Para invitar a otras personas comparte este link  https://nuevahumanidad.org/meditemos-unidos-por-la-paz-de-colombia-y-el-mundo/

Además, por favor no olvides regalarme tu comentario que es muy valioso para toda la comunidad de la Escuela de Paz Nueva Humanidad.

En el Club mente en paz podrás profundizar más sobre estos temas y disfrutar de cursos llenos de información sabia y muy profunda que te ayudará a transformar tu vida y a mejorar las condiciones de tu entorno. Si somos mejores seres humanos mejoramos lo que sucede a nuestro alrededor.

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Propósito 2914 Reflexión

Propósito 2914 Reflexión

Hoy reflexiono sobre mi vida y cada una de las acciones que realizo, la única manera de crecer es observar y reflexionar sobre mi forma de ser y actuar, la falta de reflexión es el camino a la destrucción, una esclavitud insoportable del ego que no permite avanzar por el sendero de la evolución.

Confía con amor y te sentirás en paz

Confía con amor y te sentirás en paz

Si nadie sabe que necesitas ayuda, nadie acudirá a brindártela. Continuamente estamos siendo bañados por una energía divina, por un torrente de luz divina procedente de los cielos que trae a nosotros grandes bendiciones: poder, amor, bienestar, salud, prosperidad.

No obstante, muchos seres humanos la desechan como si fuera una falacia, aunque hayan escuchado hablar de ello, o se los hayan enseñado desde niños, dudan que sea cierta, es más fácil hacer algo a un lado que tomarse la molestia de verificarlo, en cualquiera de los dos casos se pierden de aprovechar una de las más poderosas herramientas que tenemos a nuestro alcance.

A menos que la pidas nunca llegará

Esta grandiosa fuente de energía está siempre a nuestro servicio, dispuesta a brindarnos todo lo mejor, solo que, debemos solicitar su ayuda, es un requisito que, aunque puede parecer obvio, con frecuencia suele pasarse por alto, lo cual es el origen de mucho sufrimiento.

Si quieres ayuda Divina, a menos que la pidas de manera explícita, nadie, ni siquiera Dios, lo hará puesto que siempre respetarán tu libre albedrío, siempre y por encima de todo se respeta tu derecho a elegir el camino que quieres tomar en la vida, aunque sea el equivocado o el más difícil.

Cada vez que necesitas ayuda, tanto Dios como los Maestros, ángeles y el universo entero estarán de tu lado y te prestarán el apoyo que necesitas, para ellos no hay límites, ni empresa grande o pequeña, a la hora de ofrecer ayuda la brindan generosamente, solo tienes que hacerte correspondiente con ella, pedirla amorosamente y esperar pacientemente.

Puede que surja la duda de ¿por qué pedirle a los ángeles o Maestros si puedo acceder a hablarle directamente a Dios? Pues en realidad no hay diferencia, Dios, los ángeles y los Maestros son uno, no existe separación entre ellos, solo existe la unidad. La palabra ángel significa mensajero de Dios y, por lo tanto, podemos considerar que ellos son una forma de pensamiento del Creador.

Causa y efecto

Solo existe la Luz, el Amor, Dios, todo es una unidad, Dios también es uno contigo y con los demás seres. Jamás pienses que no mereces ayuda porque alguna vez te equivocaste, o porque crees que eres malo, no cargues con culpas que te hacen sentir que mereces poco o nada, la ayuda divina no es un premio y las experiencias que vives no son un castigo, todo es aprendizaje y nada más que eso.

La ayuda es solo un efecto, se trata simplemente de un resultado de lo que piensas y haces, la causa para que aparezca una solución puede ser pedir ayuda humildemente, y pronto el efecto se producirá.

Poco o nada importa cómo se pide la ayuda, lo verdaderamente importante es pedir ayuda de los Cielos, lo valioso es el hecho de hacerlo. Puedes invocar a Dios, a los Maestros, a los ángeles, a la compañía Celestial completa, puedes hacerlo mediante la meditación o la oración, las afirmaciones, la visualización, la música, la pintura, la escritura o cualquier medio creativo, pero simplemente hazlo.

Tampoco importa si crees en ello o no, si lo haces, aunque no creas puede ser que cambies de opinión, y si lo haces con total convicción puede ser que aumente tu fe, lo único malo que puede pasarte es que estarás abierto y atento a recibir algo maravilloso y cuando llegue te sentirás muy bien.

Puedes dirigir tus sentimientos sinceros hacia el cielo, construir una relación de corazón abierto, algo así como: “Querido Dios invoco tu presencia y la de los Maestros, pido su ayuda y asistencia en____________, doy las gracias por ello. Esto es apenas un simple modelo, la idea es que lo hagas como se te ocurra.

Además no te esfuerces mucho en describir tu problema, Dios ya lo sabe todo, sabe exactamente lo que necesitas, cómo te sientes y la ayuda que necesitas. Sin embargo, hay algo que debes saber, siempre te llegará la ayuda que necesitas, pero no hay garantía de que sea la que quieres. Es posible que consideres que necesitas algo y en realidad lo que necesitas es completamente contrario a tus deseos, entonces llegará la perfecta para ti.

Ten la certeza de que siempre recibirás la ayuda que solicitas, pero será exactamente lo que necesitas, no lo que quieres, y solo Dios sabe lo que realmente necesitas, eso ni siquiera tú mismo lo sabes. 

Una razón que te lleva a orar o meditar es porque necesitas desahogar tus emociones y ansiedades, es porque quieres sentirte libre de todo ese estrés que estás acumulando a lo largo de mucho tiempo. Expresar eso que sientes ante esas fuerzas superiores a nosotros, ante esa energía cósmica, divina y universal nos hace sentir muy bien, ayuda a averiguar el origen del sufrimiento, la causa de la preocupación o la desdicha.

Luego de tu conversación meditativa, en oración o en la forma que hayas escogido, puede ser que empiecen a desencadenarse una serie de acontecimientos inesperados, revelaciones que te ayudarán a encontrar la solución tan anhelada, o comiencen sucesos que parecen milagros, pero que en realidad son resultados de tu conexión con tu divinidad, ese es el verdadero milagro, te conectaste con tu fuente divina y recibiste la ayuda solicitada.

Intenciones puras y cristalinas

Si te diriges al cielo en algún momento de angustia o mucha frustración, algunas veces en esos estados de conciencia alterados se logra una conexión más profunda y la ayuda viene de inmediato, porque se canaliza mucho mejor la energía y te concentras más.

No obstante, hay algo que nunca podrás olvidar y es que tus intenciones deberán ser puras, jamás buscando causar daño a otros o beneficiarte de alguien indebidamente, además, también deben ser cristalinas, siempre deberás tener muy claro lo que estás buscando, aquello que tu corazón anhela con vehemencia.

Los bloqueos

La materialización de tus deseos se bloquea cuando cambias con frecuencia tu manera de pensar, cuando un día deseas algo y una semana después otra cosa diferente. Es la forma más común de autosabotaje cuando en el fondo hay un sentimiento escondido de no merecimiento, o búsqueda de castigo por la equivocada idea de que eres culpable de algo.

El mayor problema y el más difícil de superar para muchos es la propia incredulidad, no solo no confían en que sus deseos se pueden realizar, sino que además les parece imposible que esas cosas puedan ser ciertas, no tienen fe ni en Dios, ni en ellos mismos.

Suelen existir varios tipos de obstáculos algunos ya los mencioné, pero los vamos a enumerar:

  1. No tener certeza de lo que se desea.
  2. Miedo a no conseguir lo que tanto se desea.
  3. Miedo a no merecer ayuda divina.
  4. Sentirse egoísta por pedir.
  5. Pensar que es arrogante realizar los sueños.
  6. No creer en que puedas recibir ayuda externa a ti mismo.
  7. Vivir alterado o enfadado.

Si pierdes la fe no funciona

La fe es un elemento importante y absolutamente necesario, sin ella nada funciona, ¿Cómo se puede esperar recibir ayuda si se piensa que es una locura o tonterías en las que no hay que creer? Esas tonterías en las que pocos creen son las que han ayudado a muchos, pero de las que se han perdido la mayoría, justamente por falta de fe.

Ten fe y tu vida cambiará para siempre, pide ayuda, ora o medita con plena convicción y fe inquebrantable, muy pronto la ayuda se manifestará.

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Luz Stella Solano M

 Gracias por leer “Pide ayuda y pronto llegará”.  Si te gusto el artículo, déjanos tu comentario y comparte.

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