Lo que no sabes de las emociones

Las emociones nos definen como seres humanos. Sin saberlo, determinan mucho de nuestro comportamiento, incluso son directas responsables del grado de salud que tengamos.

Un estudio reciente que algunos científicos realizaron para una reconocida marca de cosméticos, determinó que las emociones inciden de forma directa en el estado de tu piel.
¡Así como lo lees! Tu piel reacciona ante las emociones. No en vano en vacaciones está perfecta y cuando pasas por momentos fuertes, tristezas o demasiado estrés, se pone opaca o reseca.

La ciencia se ha encargado de estudiar este hecho hasta llegar al punto de relacionar el estado de tu piel con condiciones mentales específicas o el sistema nervioso.
Todo este avance resultó en el desarrollo de teorías que dan forma a la Psicodermatología, desde la aplicación de estas nociones se ha logrado incluso el tratamiento de enfermedades cutáneas.

Ciencia, emociones y piel

El Biology Research Center (CBRC) del Massachussetts General Hospital, que forma parte de la escuela de Medicina de Harvard, es una de las instituciones que ha dedicado parte de su trabajo a tratar de comprender las interacciones entre cerebro y piel, como por ejemplo el hecho de que tu piel y tu rabieta de anoche, están conectadas.

De esos estudios se entendió que el verdadero funcionamiento de la piel está ligado al sistema nervioso, inmunológico y endocrino. Al parecer, la interacción entre estos tres elementos es lo que hace que tu piel esté más sana, es decir, la piel es un órgano detector de información, que responde a un estímulo interno.

El estudio explica que cuando hay estrés:
“… el ritmo cardiaco aumenta y el cuerpo se tensa. El flujo sanguíneo es redirigido por el cerebro hacia los órganos principales. Cuando disminuye el flujo sanguíneo a la piel, su temperatura desciende y pierde su color, dejando de ser rosada y volviéndose más amarillenta, apagada y sin brillo”.

¿De qué te sirven todos estos datos?.
Sencillo, tu salud depende de ti, de tus emociones. No importa la cantidad de tratamientos especiales que compres, si no te dedicas a lo básico; vivir paso a paso, dejando que el río sea quien se lleve todas las piedras y no tú.

Luz Stella Solano M.