Muchas veces solemos visitar el pasado recordando momentos hermosos, personas valiosas que amamos y experiencias inolvidables que nos marcaron.

Cuando esto sucede es algo positivo que nos aporta energía y buena vibra, pero cuando visitamos el pasado para estar recordando momentos tristes, dolorosos o difíciles que nos causaron sufrimiento es mejor no traerlos al presente.

Es pasado solo es un lugar de referencia, lo que estamos viviendo hoy es parte del pasado, es el resultado de una creación hecha en ese momento que se presenta ahora, es el dolor de una herida que aún no hemos cerrado y que sigue sangrando sobre nuestro presente, impidiéndonos crear algo diferente.

Debemos sanar esos recuerdos dolorosos para poder soltar y olvidar definitivamente y no correr el riesgo de volver a crear más de lo mismo frecuentemente. Si es necesario perdonar hay que hacerlo, pues la amargura de un pasado difícil que no se ha superado continuará cayendo sobre tu vida y lo que hagas hoy.

No te quedes a vivir en el pasado, no lo traigas a tu presente porque si resides en él continuarás reproduciendo experiencias similares que se repetirán indefinidamente hasta que de verdad sanes la herida que continúa abierta.

Además, algo que hay que recordar es que lo que estamos sintiendo y pensando en este mismo instante es el material que usamos para construir el futuro. Entonces tú decides la vida que tendrás de aquí en adelante.

¿Recuerdas con mucha frecuencia momentos del pasado y sientes que debes continuar recordándolos?
¿Con frecuencia haces referencia a lo que fuiste en el pasado?
¿Eres de los que piensa que todo pasado fue mejor

Luz Stella Solano M.