Hoy me siento feliz de ser yo, me miro al espejo con admiración y respeto, digo en voz alta que me amo, me mimo con extraordinaria y amorosa devoción, me doy gusto en comer lo que se me antoja, en tomar una siesta, en recibir un masaje, en sentarme serenamente sin hacer nada simplemente agradeciendo el milagro de vivir