Hoy decido cuidar mis pensamientos y mantener encendida la llama interna que ilumina mi camino, mis acciones y decisiones. Si nunca olvido que soy una creación perfecta de Dios, un ser de luz lleno de poder y me centro en conservar mi paz y servir con amor, crearé día a día una vida hermosa, feliz e iluminada.

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