Hoy soy intrépido, me arriesgo a incursionar en los caminos de lo desconocido con valor y decisión, para descubrir un mundo de maravillas y experiencias reconfortantes. No tengo nada qué temer, sé que la vida es bella y que tiene planes grandiosos para todos. Solo es cuestión de soltar el ego y dejarnos sorprender.

Skip to content