Hoy controlo mis pensamientos, y alejo el pesimismo, la duda y la preocupación que destruyen mis sueños y borran la sonrisa de mi rostro. Doy gracias al universo por el apoyo continuo y constante, y por la lluvia de bendiciones que continuamente caen sobre mí. Me lleno de entusiasmo y de alegría por el milagro de la vida.

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