Hoy no le temo a los retos. Lo que en un principio puede parecernos asustador, peligroso, malo o causarnos sufrimiento, podemos convertirlo en una oportunidad de crecimiento. Suelto el temor a lo desconocido, y me aventuro a emprender cosas nuevas, con plena confianza en mí mismo, y en que seré apoyado por la divinidad.

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