Hoy la varita mágica del éxito es el amor propio. Soy una persona única e irrepetible en el universo, por eso cada día me acepto, me valoro más, y me resulta más fácil mirarme a los ojos en el espejo y decirme: “Te amo y te acepto tal como eres”. “Soy una creación perfecta y única”.

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