Hoy mantengo mi ánimo elevado sin desistir del propósito que me he propuesto lograr. Si todos me abandonan sigo mi marcha, si a mi alrededor crecen las tinieblas, es una razón más para mantener encendida la llama de mi fe. No permito que mi luz se apague, por el contrario con ella ilumino las tinieblas que me rodean.

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