Hoy algunas veces nos sentimos desconcertados sin comprender sucesos inesperados que nos inquietan, sin embargo, debemos saber que en esta vida todo tiene un porqué y un para qué profundos. Nada sucede por azar o casualidad, todo es necesario y perfecto y obedece a un orden natural que debemos aceptar y aprender a fluir con él.

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