Hoy cuando sufro por sucesos inesperados que no comprendo y me pregunto ¿por qué me pasa eso a mí? Recapacito y comprendo que aunque no lo crea, el dolor que siento tiene un por qué y un para qué significativos. Todo lo que nos sucede tiene un propósito de amor, aunque en el momento nos parece injusto y no lo comprendemos. 

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