Hoy abandono la queja y el deseo de controlar las situaciones externas y a las personas. Las cosas pasan como tienen que pasar, y las personas hacen lo mejor que pueden y saben hacer. A cambio de intentar controlar una situación cualquiera, en la que nada tengo que ver, o las acciones de los demás, controlo mi reacción, mis emociones y mi ego.

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