Hoy suelto el temor a aceptar y reconocer mis errores. Son una valiosa herramienta de aprendizaje para mi crecimiento y desarrollo. Cuando los niego pierdo la oportunidad de superarme y aprender de ellos. Cuando los acepto y reconozco, mi mente se abre y puedo capitalizarlos con humildad y sin avergonzarme.

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