Hoy cuando me siento mal, triste, con ira y frustrado, debo comprender que no son más que emociones negativas que puedo controlar. No soy mis emociones, soy un ser de luz, paz y amor viviendo y aprendiendo. Es natural que a veces nuestras emociones se descontrolen, pero tenemos la capacidad de retomar el mando, calmarnos y liberarnos de ellas.

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