Hoy decido conducir mi vida y hacer de ella lo que se me antoja. La mayor parte de la gente deja que otros conduzcan su vida, a cambio de realizar sus sueños se quedan inertes viendo a otros hacerlo. Tomo mis propias decisiones y respeto las ajenas, no doy opiniones que nadie me ha pedido ni tampoco las acepto. Vivo en paz y dejo que los demás también lo hagan.

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