Hoy reconozco la belleza de la vida, siento una inmensa gratitud por la grandeza de la existencia humana. Algunas veces nos dejamos absorber por el miedo, las dificultades y los conflictos perdiendo la capacidad de disfrutar el extraordinario regalo de estar vivos, la belleza del mundo que habitamos y la magnificencia de la Creación de Dios.

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