Hoy suelto el apego a mis seres queridos. Mi felicidad no depende de nada ni de nadie, ni la de ellos tampoco. El apego vuelve a quien lo padece, una persona que controla y manipula, pues siente que su mundo se derrumba sin aquellos a quienes permanece apegado. Soy libre, recupero mi amor propio y mi poder interior.

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