Hoy siento un profundo amor y devoción por mi familia. Agradezco a mis padres, hijos, hermanos, sobrinos, tíos, primos, y a todos los que me acompañan en este transitar por el camino de la vida. Ellos son un tesoro grandioso que me inspira a seguir adelante, y me llenan de energía y de amor por la vida.

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