La honestidad es un atributo que la mayoría de las personas están convencidas que poseen, no obstante, en sus acciones cotidianas muestran comportamientos contrarios al principio de esta.

Por esta razón es vital que antes de hablar de honestidad empecemos por analizar cuál es su verdadero significado.

Coherencia

La honestidad es una cualidad humana que consiste en prestar atención a los propios comportamientos, con el propósito de que sean coherentes con los valores y las acciones de aceptación y respeto hacia los demás. Es un bálsamo que lubrica toda relación, sin ella las relaciones humanas se dificultan, pues en su ausencia surgen la desconfianza y el temor.

Mediante la honestidad se expresa el nivel de conciencia y evolutivo de una persona, quien tiene comportamientos respetuosos, amables, responsables y vive de acuerdo a ellos, comprendiendo la necesidad de una convivencia armónica y pacifica podríamos decir que es una persona honesta.

Puede entenderse como el simple respeto hacia los demás, siendo esta una condición imprescindible para que las relaciones humanas sean verdaderamente satisfactorias para todos. La honestidad es una condición que se asocia con lo decente, lo correcto, razonable y decoroso, convivir pacífica y armónicamente con alguien deshonesto no es posible, sus comportamientos convierten la relación en una verdadera tortura para quienes obedecen a sus principios y valores y viven coherentemente según sus ellos.


Comprender la necesidad de relacionarnos con los demás de acuerdo a un parámetro de valores es indispensable para que fluya cualquier tipo de relación.


Área laboral

En el ambiente laboral y de negocios, la honestidad es el cristal a través del cual nos relacionamos con el otro, si está sucio o empañado no podemos ver las necesidades de nuestros clientes para poder ofrecerles el producto indicado y de mayor conveniencia para él.

Quien actúa deshonestamente ofreciendo a otros un producto que sabe no será de su agrado y que no podrá satisfacer sus necesidades, engaña temporalmente al otro, pero finalmente a corto o largo plazo su acción traerá resultados desastrosos a su vida y, su economía se verá drásticamente bloqueada.

La honestidad es entonces un camino certero hacia el éxito en los negocios, que otorga credibilidad y confianza a los demás, invitándolos a continuar siendo clientes de aquel que posee este maravilloso valor.

Nadie quiere relacionarse o hacer negocios con alguien deshonesto o tramposo, porque sabe que en cualquier momento su condición lo llevará a causarle algún perjuicio y que, siempre estará atento a sacar ventaja sobre las personas con las cuales se relaciona.

Área personal

En el área de las relaciones interpersonales no hay mucha diferencia, una persona deshonesta tiende a estar predicando comportamientos y valores que no tiene, pero que juzga y ataca severamente en los demás. Tiene la tendencia a decirle a la gente cómo debe vivir su vida, aunque vive perdido en la suya. 

El ser humano aspira a la felicidad, sin embargo, para encontrarla primero deberá modificar los comportamientos que vayan en sentido contrario. Una persona honesta puede sentirse feliz, puesto que la felicidad siempre estará relacionada a la forma como nos sentimos con nosotros mismos.

Quien es deshonesto con los demás, aparentemente se siente bien consigo mismo, pero es apenas una mera apariencia, en realidad, en lo profundo de su ser siente rechazo hacia sí mismo, vergüenza de sus acciones y una profunda insatisfacción con la vida.

Todo este cúmulo de emociones negativas se expresan mediante comportamientos explosivos e incontrolados hacia los demás, por lo general trata de culpar a otros por su frustración, sin comprender que aquellas acciones que le avergüenzan le producen un profundo malestar interno, le roban su paz interior y felicidad, pero fundamentalmente le destruye la relaciones.

Infelicidad

Quien es deshonesto sencillamente no puede ser feliz, la energía de la honestidad mueve la vida hacia una dirección sanadora y positiva. El que es honesto en todas sus acciones mueve una poderosa fuerza que le ayuda a superar los bloqueos de salud, financieros y emocionales, es como una antena cósmica que envía una onda gigante de energía bondadosa y sanadora que envuelve a todos los que se relacionan con él.

La deshonestidad con los demás lleva a quien la padece a serlo también consigo mismo, a autoengañarse y vivir la vida detrás de una máscara oxidada y destructiva de la cual no logra escapar, condenándose a vivir dentro de ella escondido incluso de sí mismo. 

El deshonesto es ese ser que vive en la trampa, en el engaño, atento en busca del momento preciso para sacar ventaja del otro, para aprovecharse de cualquier circunstancia que le permita beneficiarse, aunque cause daño a los demás. No tiene paz, no es feliz, no es capaz de construir relaciones solidas y estables que perduren en el tiempo y generen alegría y bienestar, se autocondena a ser solitario, triste, amargado pero sobre todo avergonzado.

La honestidad mantiene el ser en equilibrio, sano, relajado y feliz, genera confianza y emite una onda refrescante que suaviza las relaciones, conectando a las personas desde un corazón abierto a la verdad, libre para expresar el amor y el respeto en todo y con todos. 


Sé honesto contigo y con los demás y tu vida fluirá libre y serenamente


 

Luz Stella Solano M.

Gracias por leer “Sé honesto contigo mismo y con los demás”.  Si te gusto el artículo, déjanos tu comentario y comparte.

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