ANÁLISIS AL LIBRO DE DEEPAK CHOPRA “EL SENDERO DEL MAGO” LA ENTRADA AL MUNDO DEL MAGO

¿Qué es un mago? No es sencillamente alguien que puede hacer magia, sino alguien capaz de transformar. Gurú y mago es lo mismo. Gurú designa a los poseedores de la sabiduría espiritual. La palabra alquimia es en realidad una clave. Significa convertir a los seres humanos en oro, convertir nuestras cualidades inferiores en lo más precioso: el amor y la realización. Por tanto, un maestro que nos pueda enseñar a convertirnos en seres libres llenos de amor es, por definición, un alquimista. Cuando ingresé a la escuela secundaria ya sabía mucho acerca de Merlín, el famoso mago de la leyenda inglesa del rey Arturo. Como a todo el mundo, también a mí me hechizó desde el primer momento.

No tardé mucho en descubrir todo su mundo. No me parecía raro que la cueva de cristal de Merlín existiera en realidad, a pesar de que todos los autores que leía me aseguraran que los magos no existían. Durante treinta años he reflexionado acerca de los magos. La necesidad de la transformación, me hace volver nuevamente a la magia. Ahora que soy adulto, dedico mi vida profesional a hablar y escribir sobre la forma de alcanzar la libertad plena y la realización. Pero apenas hace poco me di cuenta de que todo el tiempo he estado hablando de alquimia. Finalmente decidí que una forma interesante de abordar este tema sería a través de una de las relaciones más maravillosas que se haya registrado nunca, la que existió entre Merlín y el joven Arturo en la cueva de cristal.

En este libro, la cueva se presenta como un sitio privilegiado dentro del corazón humano. Es un refugio seguro donde hay una voz sabia que no conoce el temor, y al cual no llega la agitación del mundo exterior. En la cueva de cristal siempre ha existido y existirá un mago, lo único que hay que hacer es entrar en ella y escuchar. Este es un libro acerca de cómo recuperar lo que ya es nuestro. Hay un mago dentro de cada uno de nosotros, un mago que lo ve y lo sabe todo. Esta es la única frase que se debe aceptar como un acto de fe. Una vez que descubramos nuestro mago interior, la enseñanza vendrá por sí sola. Durante muchos años, este tipo de aprendizaje espontáneo ha sido el centro de mi vida diaria: observar y esperar a oír lo que mi guía interior tiene que decir.

No existe otra forma de aprendizaje más fascinante. Estar vivos significa ganarnos el derecho a decir lo que deseamos decir, a ser lo que deseamos ser, y a hacer lo que queremos. Camelot era el símbolo de esta forma de libertad. Una vez hallado el guía interior, nos habremos encontrado a nosotros mismos. El yo es el Sol de resplandor permanente que, aunque eclipsado, cuando se despejan las sombras se muestra en toda su gloria. En este libro hay veinte lecciones, cada una de ellas relatada desde el punto de vista del mago. Al comienzo de cada lección hay algunos aforismos, trozos condensados de sabiduría del mago, que ayudan a trascender la realidad ordinaria. Léalos e interiorícelos. No espere un resultado, sólo viva la experiencia. No se esfuerce. Esforzarse es como luchar por salir de la arena movediza, sólo sirve para hundirse más.

Al igual que los koan del Zen, los aforismos modifican el punto de vista, lo cual a su vez puede desencadenar el cambio de la realidad personal. El sendero del mago es el camino del espíritu. Pero la espiritualidad no se opone a la racionalidad; es el marco más grande dentro del cual encaja la razón, como una de muchas otras piezas. Mis sugerencias son apenas un punto de partida, formas de encender la iniciativa de cada uno. Nada se aprende realmente hasta que se vive. Una vez que la razón, la experiencia y el espíritu se unen, se abre el sendero del mago y todo está dispuesto para la alquimia. La sabiduría que llevamos dentro es como una chispa que, una vez encendida, no se extingue jamás. Para reunir esos elementos, se puede utilizar el siguiente método:

1. Siéntese en silencio durante unos momentos antes de iniciar la lectura de una lección.

2. Lea los aforismos y después tómese unos minutos para interiorizarlos. Léalos cuantas veces desee. Deje un espacio para sus propias reacciones e ideas, que suelen ser las cosas más valiosas que puede recibir.

3. Continúe leyendo el resto de la lección. Lea nuevamente cada lección tan a menudo como lo desee, una o más veces; destine un día o una semana para vivirla. En este proceso no hay cronogramas. Mi único consejo es vivir la lección por lo menos durante un día, en lugar de tratar de absorber demasiadas lecciones a la vez. La tercera parte de este libro se refiere a las etapas de transformación a través de las cuales el mago lleva a su discípulo. Las he denominado los siete pasos de la alquimia, se realizan cuando la persona deja atrás todas las limitaciones, se libera de todos sus temores y toma consciencia del espíritu puro que lleva dentro. En la época de Arturo lo habrían llamado una búsqueda, y el objetivo supremo de esa búsqueda siempre fue encontrar el Santo Grial, el símbolo más poderoso de la pureza de espíritu. Por lo tanto, para mí la alquimia y el Grial son la misma cosa. Lección Uno Lección Dos Lección Tres Análisis realizado por Alberto Merlano A. Autor Deepak Chopra.

PRIMERA PARTE

Lección 1

Hay un mago dentro de cada uno de nosotros un mago que lo ve y lo sabe todo. El mago está más allá de los contrarios de luz y oscuridad, bien y mal, placer y dolor. Todo lo que el mago ve tiene sus raíces en el mundo invisible.

El cuerpo y la mente podrán dormir, pero el mago vela permanentemente. El mago posee el secreto de la inmortalidad. Se necesita toda una vida para aprender lo que el mago tiene para enseñar, pero todo lo que ha de desenvolverse a través de años y decenios está a nuestro alcance en la primera lección de Merlín. Todo ser vivo es el universo entero, sólo que cada vez lleva un disfraz diferente. Llegará el día en que te darás cuenta de que todo el universo vive dentro de ti, y entonces serás un mago. Puedo resolver toda ignorancia y dolor sólo si tú comprendes una sola cosa. Yo estoy dentro de ti. Esta otra persona con quien crees estar hablando no es distinta. Somos una sola persona y en ese nivel en el cual estamos unidas, ninguno de tus problemas existe. El juego de los contrarios – placer y dolor, riqueza y pobreza, bien y mal – parece real sólo hasta el momento en que se aprende a ver dentro del marco más amplio del mago. Dedica tiempo a reflexionar no sobre lo que ves, sino sobre por qué lo ves, le aconsejó Merlín a Arturo.

La primera lección se reduce a lo siguiente: Es preciso mirar más allá del yo limitado para ver el yo ilimitado. Perforar la máscara de la mortalidad para encontrar al mago. El vive dentro de nosotros y solamente ahí. Si nos sentamos en silencio y escuchamos durante algunos minutos, las palabras comenzarán a penetrar. Hay que dejar que eso suceda y después permitir que la sabiduría haga lo suyo. No hay que esperar ni prever ningún resultado, sino estar atentos a lo que pueda suceder. Cualquier cosa que suceda será buena. La primera lección es sobre encontrar al mago y apreciar su punto de vista. Merlín sencillamente es. Ve el mundo y le permite ser como es. Sin embargo, no es un acto pasivo. La base de todo lo que existe en el mundo del mago descansa sobre el conocimiento de que Todo esto soy yo mismo.

Por lo tanto, al aceptar el mundo como es, el mago lo ve todo bajo la luz de la auto-aceptación, que es la luz del amor. Aunque a todos nos han enseñado que el esfuerzo es bueno, que nada puede lograrse sin trabajo, eso no es cierto. La existencia no se logra con esfuerzo; el amor no se logra con esfuerzo. Sin silencio el mago no tiene espacio. Los magos aceptan, incluso acogen, todo lo que les sucede. ¿Cómo logran tener esa paz? les preguntaban los mortales. Y la respuesta de los magos era: Busquen dentro de ustedes mismos, donde sólo hay paz. El primer paso hacia el mundo del Merlín es reconocer que existe, con eso basta. Merlín no discute con la mente. Todos los debates son producto del pensamiento, y el mago no piensa. El mago observa.

Y ahí está la clave de lo milagroso, porque todo lo que vemos en nuestro mundo interior podemos hacerlo realidad en el mundo exterior. El mago está dentro de nosotros y solamente ansía una cosa: nacer. La paz, el silencio, proviene de la observación sin juicio. Análisis realizado por Alberto Merlano A. Autor Deepak Chopra ¿Qué es un mago? No es sencillamente alguien que puede hacer magia, sino alguien capaz de transformar. Gurú y mago es lo mismo. Gurú designa a los poseedores de la sabiduría espiritual. La palabra alquimia es en realidad una clave. Significa convertir a los seres humanos en oro, convertir nuestras cualidades inferiores en lo más precioso: el amor y la realización. Por tanto, un maestro que nos pueda enseñar a convertirnos en seres libres llenos de amor es, por definición, un alquimista. Cuando ingresé a la escuela secundaria ya sabía mucho acerca de Merlín, el famoso mago de la leyenda inglesa del rey Arturo. Como a todo el mundo, también a mí me hechizó desde el primer momento. No tardé mucho en descubrir todo su mundo. No me parecía raro que la cueva de cristal de Merlín existiera en realidad, a pesar de que todos los autores que leía me aseguraran que los magos no existían. Durante treinta años he reflexionado acerca de los magos. La necesidad de la transformación, me hace volver nuevamente a la magia. Ahora que soy adulto, dedico mi vida profesional a hablar y escribir sobre la forma de alcanzar la libertad plena y la realización.

Pero apenas hace poco me di cuenta de que todo el tiempo he estado hablando de alquimia. Finalmente decidí que una forma interesante de abordar este tema sería a través de una de las relaciones más maravillosas que se haya registrado nunca, la que existió entre Merlín y el joven Arturo en la cueva de cristal. En este libro, la cueva se presenta como un sitio privilegiado dentro del corazón humano. Es un refugio seguro donde hay una voz sabia que no conoce el temor, y al cual no llega la agitación del mundo exterior. En la cueva de cristal siempre ha existido y existirá un mago, lo único que hay que hacer es entrar en ella y escuchar. Este es un libro acerca de cómo recuperar lo que ya es nuestro. Hay un mago dentro de cada uno de nosotros, un mago que lo ve y lo sabe todo. Esta es la única frase que se debe aceptar como un acto de fe. Una vez que descubramos nuestro mago interior, la enseñanza vendrá por sí sola.

Durante muchos años, este tipo de aprendizaje espontáneo ha sido el centro de mi vida diaria: observar y esperar a oír lo que mi guía interior tiene que decir. No existe otra forma de aprendizaje más fascinante. Estar vivos significa ganarnos el derecho a decir lo que deseamos decir, a ser lo que deseamos ser, y a hacer lo que queremos. Camelot era el símbolo de esta forma de libertad. Una vez hallado el guía interior, nos habremos encontrado a nosotros mismos. El yo es el Sol de resplandor permanente que, aunque eclipsado, cuando se despejan las sombras se muestra en toda su gloria. En este libro hay veinte lecciones, cada una de ellas relatada desde el punto de vista del mago. Al comienzo de cada lección hay algunos aforismos, trozos condensados de sabiduría del mago, que ayudan a trascender la realidad ordinaria. Léalos e interiorícelos. No espere un resultado, sólo viva la experiencia. No se esfuerce.

Esforzarse es como luchar por salir de la arena movediza, sólo sirve para hundirse más. Al igual que los koan del Zen, los aforismos modifican el punto de vista, lo cual a su vez puede desencadenar el cambio de la realidad personal. El sendero del mago es el camino del espíritu. Pero la espiritualidad no se opone a la racionalidad; es el marco más grande dentro del cual encaja la razón, como una de muchas otras piezas. Mis sugerencias son apenas un punto de partida, formas de encender la iniciativa de cada uno. Nada se aprende realmente hasta que se vive. Una vez que la razón, la experiencia y el espíritu se unen, se abre el sendero del mago y todo está dispuesto para la alquimia. La sabiduría que llevamos dentro es como una chispa que, una vez encendida, no se extingue jamás. Para reunir esos elementos, se puede utilizar el siguiente método:

1. Siéntese en silencio durante unos momentos antes de iniciar la lectura de una lección.

2. Lea los aforismos y después tómese unos minutos para interiorizarlos. Léalos cuantas veces desee. Deje un espacio para sus propias reacciones e ideas, que suelen ser las cosas más valiosas que puede recibir.

3. Continúe leyendo el resto de la lección. Lea nuevamente cada lección tan a menudo como lo desee, una o más veces; destine un día o una semana para vivirla.

En este proceso no hay cronogramas. Mi único consejo es vivir la lección por lo menos durante un día, en lugar de tratar de absorber demasiadas lecciones a la vez. La tercera parte de este libro se refiere a las etapas de transformación a través de las cuales el mago lleva a su discípulo. Las he denominado los siete pasos de la alquimia, se realizan cuando la persona deja atrás todas las limitaciones, se libera de todos sus temores y toma consciencia del espíritu puro que lleva dentro. En la época de Arturo lo habrían llamado una búsqueda, y el objetivo supremo de esa búsqueda siempre fue encontrar el Santo Grial, el símbolo más poderoso de la pureza de espíritu. Por lo tanto, para mí la alquimia y el Grial son la misma cosa.

Lección Uno Lección Dos Lección Tres Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

Lección 2

La magia sólo podrá retornar con el regreso de la inocencia. La esencia del mago es la transformación.

Cuando la imagen de ti mismo no te distrae, sólo puedes estar en estado de inocencia. La inocencia es nuestro estado natural, antes de quedar oculto detrás de nuestra imagen de nosotros mismos. El mago se ve a sí mismo donde quiera que mire porque su vista es inocente. No está nublada por los juicios, los rótulos y las definiciones. El mago sabe de todas maneras que tiene ego e imagen de sí mismo, pero no se deja distraer por esas cosas. Las ve contra el telón de la totalidad, el contexto completo de vida. El ego es el “yo”; es nuestro punto de vista singular. En la inocencia, ese punto de vista es puro, como un lente transparente. Pero sin la inocencia, el foco del ego se distorsiona notablemente. Cuando creemos conocer algo – incluidos nosotros mismos -, en realidad estamos viendo nuestros propios juicios y rótulos. Al no tener rótulos para nada, el mago ve las cosas siempre nuevas. Para él el lente está limpio, de manera que el mundo resplandece de novedad. En todo escucha la misma canción sutil: Contémplate.

A Dios se lo podría definir como alguien que al mirar a su alrededor sólo se ve a sí mismo – o misma – en todas las direcciones; en la medida en que fuimos creados a su imagen y semejanza, nuestro mundo también es un espejo. Un mago podría pasar horas mirando el tronco retorcido del roble y en cada momento de su contemplación estaría totalmente absorto. Los mortales quisieron participar de esa forma de arrobamiento. Cuando preguntaron el secreto para mirar al mundo con nuevos ojos, con deleite, Merlín les contestó: Ustedes han perdido la inocencia. Como le han dado nombre a las cosas, ya no ven las cosas sino sus rótulos. Es tu propio yo el que debe estar en constante transformación. No puedes traer al mundo a tu viejo yo y pretender ver un mundo enteramente nuevo. El mago nunca ve la misma cosa de la misma manera dos veces. El secreto para ver con inocencia es mirar desde un nuevo punto de vista, uno que no esté condicionado por lo que se espera ver. Merlín diría que si no hay quien mire la imagen de la Luna, tampoco hay Luna. Es de vital importancia ver al mundo inocentemente, porque es la única forma como adquiere vida.

Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

Lección 3

El mago observa los ires y venires del mundo, pero su alma habita en el ámbito de la consciencia. El paisaje cambia, el observador permanece igual.

El cuerpo es sólo el sitio al que los recuerdos llaman hogar. Un día, después de que Merlín había pasado horas contemplando el estanque, el niño no resistió la tentación de preguntarle qué era lo que miraba. “No lo sé con exactitud”, contestó Merlín. “Vi una libélula y quise mirarla más de cerca. Se atravesó en mi camino como un sueño fugaz, pero al cabo de un momento olvidé si la libélula era mi sueño o si yo era el de ella”. Merlín le propinó un golpecito en la cabeza y le dijo: “Tú crees que tus sueños existen aquí adentro. Pero como yo me encuentro en todas partes, ¿cómo puedo saber cuál parte de mí sueña a otra?”. Al mago que llevamos dentro también podríamos llamarlo testigo.

El papel del testigo es no intervenir en el mundo cambiante, sino ver y comprender. El testigo no descansa, permanece despierto aun mientras soñamos o dormimos sin soñar. Cuando el testigo está totalmente presente, todo es comprensible. La mente del mago es como un lente que toma lo que ve y lo deja pasar sin distorsionarlo. La ventaja de ese tipo de consciencia es que unifica, mientras que la mente racional separa. La mente racional observa “en el exterior” un mundo de objetos en el tiempo y el espacio, mientras que el mago lo ve todo como parte de sí mismo. En lugar del “exterior” y el “interior”, existe una sola corriente unificada. De ahí que Merlín dijera que no sabía si era él quien soñaba con la libélula o si la libélula era la que soñaba con él. Sólo hay diferencia en la separación, tal como la ve la mente. Para el ojo del mago, los dos son una misma cosa. No es fácil explicar en qué consiste ser testigo. Los ires y venires del mundo dependen enteramente del poder de la percepción. Fuimos creados como videntes a fin de que el mundo existiera como algo para ver. Sin los ojos, el mundo sería invisible. “Desearía hacer milagros”, suplicó Arturo un día. “Este mundo existe gracias a ti.” replicó Merlín. “¿No te parece suficiente milagro?”.

El vidente tras el ojo, el testigo, es simplemente la consciencia misma, la cual da vida a nuestros sentidos para que ellos puedan dar vida a todo lo que nos rodea. La información no es más que consciencia hecha manifiesta en una forma almacenable. La energía es voluntad creadora. Desde el punto de vista de Merlín, el mundo entero era para él una forma de hablar consigo mismo. De ahí que el mago no puede saber dónde termina su cuerpo y dónde comienza el mundo.

Análisis realizado por Alberto Merlano A. Autor Deepak Chopra Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

Lección 4

¿Quién soy yo? es la única pregunta que vale la pena hacerse y la única que nunca se responde. Nuestro destino es representar una infinidad de papeles, pero esos papeles no somos nosotros mismos.

El espíritu no tiene lugar, pero deja tras de sí una huella a la cual llamamos cuerpo. Un mago no se considera a sí mismo un suceso local que sueña un mundo más grande. Un mago es un mundo que sueña sucesos locales. “Está bien decir que esta envoltura de carne y hueso soy yo’”, decía, “pero sólo si esa colina, esa pradera y ese castillo también son yo”. Escapar del nombre y de la forma implica descubrir quiénes somos en realidad. La mayor parte del tiempo nos experimentamos a través de la limitación. Todo el mundo asume y descarta papeles todo el tiempo. Asumir un gran número de papeles nos parece una forma de ampliar nuestra experiencia. En nuestra sociedad, ser “completos” significa representar tantos papeles como sea posible. Pero el mago no ve la situación de esa manera. Para él, ser completo significa liberarse de todos los papeles. “Soy un espíritu libre reducido a la apariencia de este pequeño cuerpo”, diría Merlín.

Dejar de representar papeles no es fácil; sin embargo, para entrar en el mundo del mago es necesario prescindir de los papeles que jugamos. Cuando despertamos en las mañanas, hay un instante antes de comenzar a pensar en las cosas del día, un momento para sentirnos despiertos sin ningún pensamiento en la mente. Somos apenas nosotros mismos, en un estado de consciencia simple. Esta experiencia de simplicidad se repite a intervalos durante el día, pero son pocas las personas que toman nota, porque estamos acostumbrados a identificarnos con el proceso de pensamiento, el cual también tiene lugar durante todo el día. Sin embargo, en realidad no somos lo que pensamos. Quizás le resulte difícil creer esto, pero los pensamientos que pasan por su cabeza no son suyos, le pertenecen al nombre, a los papeles que usted representa. Si usted es una mujer que piensa en su hijo, en cómo le va en la escuela, en qué prepararle para la cena, etc. no es usted la que tiene esos pensamientos. Es la madre. Cuando en mi consulta pienso en los diagnósticos, las fórmulas y demás, es el médico el que está pensando. Si usted lo desea, puede trascender el nivel de los papeles.

Mientras lee, dirija su atención a quien está leyendo. O mientras escucha música, dirija su atención a quien está escuchando. O si ve un arco iris, trate de ver a quien lo está mirando. En todos los casos sentirá inmediatamente una consciencia alerta, despierta, desprendida, silenciosa y, no obstante, intensamente viva. ¿Qué es lo que usted ha hecho en realidad? Ha interrumpido el acto de la observación para vislumbrar al observador. Esta maniobra arroja una luz sobre la certeza absoluta de la existencia, porque más allá de la observación está el observador inmodificable. Este observador es el factor sin tiempo presente en todas las experiencias limitadas por el tiempo; este observador es usted. La idea de existir fuera del tiempo puede ser atemorizante para quien se identifica fuertemente con el papel que representa.

Es enorme el número de personas que se sienten devastadas cuando pierden el empleo, cuando los hijos crecen y se van, cuando fallece su cónyuge amado. Su sentido del “yo” está tan ligado a los nombres, los rótulos y los papeles, que no han dedicado tiempo para averiguar quiénes son en realidad. Manténgase alerta a esos breves momentos durante el día cuando experimenta su yo fundamental detrás de una respiración, un sentimiento, una sensación. Ese estado quieto, silencioso, sin nombre, es muy gratificante.

Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

Lección 5

Los magos no creen en la muerte. A la luz de la consciencia, todo vive. No hay principios ni finales. Para el mago, éstos no son más que fabricaciones de la mente.

Para estar totalmente vivo, es preciso estar muerto para el pasado. Las moléculas se disuelven y desaparecen, pero la consciencia sobrevive a la muerte de la materia en la cual se aloja. En el origen de toda falsa creencia hay un razonamiento falso. Encuentra la falla en tu lógica y deshazte de ella.

¿Cuál es la falsa lógica que los magos ven detrás de la mortalidad? Básicamente es nuestra identificación con el cuerpo. Los cuerpos humanos nacen, envejecen y mueren. A fin de romper el encantamiento es necesario pasar de identificarnos con lo temporal a identificarnos con lo eterno. Debes ver que no tienes forma dentro de la forma, y así podrás tener la inmortalidad en medio de la mortalidad.

Analiza más de cerca tus dudas racionales. Detrás de ellas está el que duda, detrás del que duda está el que piensa, detrás del que piensa hay una chispa de consciencia pura que debe ser consciente para que haya un pensamiento. Yo soy esa chispa de consciencia. Soy inmortal e inmune al tiempo.

Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

Lección 6

La consciencia del mago es un campo omnipresente. Las corrientes de conocimiento presentes en el campo son eternas y fluyen para siempre. En los momentos de revelación están contenidos siglos de conocimiento. Vivimos como ondas de energía en el vasto océano de la energía.

Cuando dejamos de lado el ego, tenemos acceso a la totalidad de la memoria. Si te miras honestamente, ¿qué eres? Una criatura de experiencias que se convierten constantemente en recuerdos. Cuando dices “yo”, te refieres a ese paquete único de experiencias, con toda su historia privada que nadie más puede compartir. Pareces estar separado de las demás personas porque tu ego asume la postura de que todos estamos aislados y solos. Pero te aseguro que si dejas de lado a tu ego, nos verás a todos rodeados por un solo campo infinito de luz, el cual es la consciencia. Este campo de consciencia está en todas partes, como un puente invisible que une todo lo que existe. No hay nada tuyo que no sea parte de todos los demás, salvo en la manera como lo ve el ego. Tu tarea consiste en ir más allá del ego y sumergirte dentro del océano de consciencia universal. El ego produce aislamiento, puesto que todo aquello que escoge y selecciona crea una brecha. Entre cada uno de nosotros y las cosas que rechazamos hay una brecha.

La mente individual reduce el alcance de nuestra consciencia, hasta el punto de hacernos ver el mundo como a través de un embudo. En la medida en que seas una sola persona, decía Merlín, serás como una gota en el océano. En la medida en que seas parte de la consciencia universal, serás todo el océano. “¿Acaso una sola gota no se deshace simplemente, perdiéndose en el océano?”, preguntó Arturo. “No, el individuo no puede desvanecerse jamás, ni siquiera a través de la experiencia del océano de consciencia”, le aseguró Merlín. Puedes ser tú mismo y ser el Todo al mismo tiempo. Aunque pueda parecerte un misterio, así es. Puesto que nuestro punto de vista es completamente relativo, no se puede considerar real.

La realidad no depende de un punto de vista, sencillamente es. Y la mayoría de nosotros, recluidos dentro de nuestro mundo privado, no entramos en contacto con lo real con mucha frecuencia.

Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

Lección 7

Cuando se limpian las puertas de la percepción, comenzamos a ver el mundo invisible – el mundo del mago – Hay un manantial de vida dentro de cada uno de nosotros, a donde podemos ir en busca de limpieza y transformación.

La purificación consiste en liberarse de las toxinas de la vida: las emociones tóxicas, los pensamientos tóxicos, las relaciones tóxicas. Todos los cuerpos vivos, físicos y sutiles, son manojos de energía que se pueden percibir directamente. Como decía Merlín: “Los mortales creen que son máquinas físicas que aprendieron a pensar. En realidad son pensamientos que aprendieron a crear una máquina física”. En términos prácticos, este conocimiento tiene implicaciones enormes.

Si usted supone que es ante todo un ser físico, vivirá la vida de manera muy diferente de quien supone que es ante todo un ser sutil. En el silencio profundo regresamos a la causa última, el Ser puro. Allí nos encontramos frente a frente con la fuente de todo lo que ha sido, es o será, que es, simplemente, nuestro propio yo.

Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

Lección 8

El poder es una espada de doble filo. El poder del ego busca controlar y domina. El poder del mago es el poder del amor. El asiento del poder está en el yo interior. El ego nos persigue como una sombra oscura. Su poder intoxica y crea adicción, pero en últimas destruye.

El choque eterno del poder termina en la unidad. El poder del amor es el poder de la pureza. La palabra amor se utiliza de muchas maneras, pero para el mago es sagrada, porque para él amor es “aquello que disuelve todas las impurezas, dejando sólo lo verdadero y real”. “Mientras temas, no podrás amar de verdad”, advirtió Merlín. “Mientras sientas ira, no podrás amar verdaderamente. Mientras sientas el egoísmo del ego, no podrás sentir verdadero amor”. “Entonces, ¿cómo podré amar?, preguntó Arturo, sabiendo que el temor, la ira y el egoísmo eran cosas que experimentaba con bastante frecuencia. “Ah, ése es el misterio”, replicó Merlín. “Por impuro que seas, el amor te buscará y trabajará en ti hasta que puedas amar”.

El amor busca la impureza a fin de deshacerla. No existe una persona sin amor – solamente hay personas que no pueden sentir la fuerza del amor. El amor es más que una emoción o un sentimiento. Tal como lo ven los magos, el amor es el aire que respiramos. Es el culmen del poder porque, sin necesidad de fuerza, el amor lo atrae todo hacia sí. Comparadas con el amor, todas las demás formas de poder son débiles. El verdadero poder es interior. Poder ver el mundo a la luz del amor, la cual sólo puede venir de adentro, es vivir sin temor, en una paz imperturbable. El amor tiene muchos secretos que escapan a la atención de la gente. A fin de recibir amor, primero hay que darlo. Para asegurarnos de que otra persona nos ame incondicionalmente, primero debemos eliminar todas las condiciones.

Para aprender a amar a otro, primero debemos amarnos a nosotros mismos. Debemos desenterrar el amor, quitarle todas las capas de ira, temor y egoísmo que lo tapan como si fueran manos de pintura vieja. “Una persona que busca desesperadamente el amor”, decía Merlín, “me recuerda al pez que busca desesperadamente el agua”. “El amor, como ustedes los mortales lo definen, está condenado a desvanecerse y perecer”, decía Merlín. “Lo que ustedes llaman amor va y viene. Pasa de un objeto de deseo a otro. Se convierte prontamente en odio si el deseo no se cumple.

El verdadero amor no puede cambiar, no tiene nada que ver con un objeto y no puede transformarse en otra emoción, puesto que, para comenzar, no es sólo una emoción”. “Confundes el yo con el ego, cuando en realidad el yo es espíritu”. “El egoísmo viene del ego, el cual siempre desea poseer, controlar y dominar. Cuando el ego dice: ‘Te amo porque eres mío’, está haciendo un planteamiento de dominio y posesión, no de amor. Quienes han aprendido a amar realmente, se han deshecho primero del egoísmo. Sólo entonces comienza una experiencia completamente diferente”.

La mente puede ser la primera en asumir el liderazgo para aprender a entrar en contacto con la fuerza universal del amor. La mente puede adoptar un nuevo punto de vista, y entonces podemos proceder a reeducar las emociones. La fuerza del amor que mantiene constantemente la vida es como la marejada del océano que renueva cada ola. Nuestra arraigada creencia en la lucha se basa en la noción de que, si no lucháramos por sobrevivir, seríamos aplastados por la indiferencia aleatoria de la naturaleza. El mago nos abre un camino diferente, invitándonos a entrar en un mundo donde el temor, la violencia y la destrucción son reflejo de nuestras propias creencias erróneas.

Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

Lección 9

El mago vive en estado de conocimiento. Este conocimiento dirige su propia satisfacción. El campo de la consciencia se organiza alrededor de nuestras intenciones.

El conocimiento y la intención son fuerzas. Aquello que tenemos intención de hacer modifica el campo a nuestro favor. Las intenciones comprimidas en palabras encierran un poder mágico. El mago no trata de resolver el misterio de la vida. Está aquí para vivirla. El poder de las palabras no radica en su significado superficial sino en sus cualidades ocultas. Toda palabra, por ejemplo, encierra a la vez conocimiento e intención.

Estas dos cualidades son mágicas. La magia del conocimiento es que en unos pocas sílabas es posible reunir muchas capas de experiencia – de hecho, toda una historia. “Pon a tu reino el nombre de Camelot”, le aconsejó Merlín al muchacho antes de que se pusiera en marcha hacia el mundo. “¿Por qué?”, preguntó Arturo. “Es una palabra nueva que no necesita cargar con el peso de la historia como debe hacerlo Inglaterra”, contestó Merlín. Todas las palabras más ricas del idioma abren pasadizos secretos de significado y conocimiento. Pero la segunda cualidad de las palabras, la intención, es todavía más poderosa. Una vez que se absorbe la intención de una palabra, se crea un conjuro en forma de huella mental.

La palabra escuela inmediatamente desencadena en toda persona la experiencia de los años escolares. El buen estudiante evocará las asociaciones de éxito y alabanza, mientras que el mal estudiante verá imágenes de fracaso y crítica. “Los mortales están envueltos en palabras, de la misma manera en que las moscas quedan atrapadas en la tela de la araña”, afirmaba Merlín. “Sólo que en su caso son a la vez araña y mosca, porque se aprisionan dentro de su propia tela”. Las palabras también tienen significados psicológicos. Las expresiones más poderosas que cualquier persona puede utilizar son el sí y el no.

El efecto de estas dos sílabas puede levantar fronteras o eliminarlas. Aunque las palabras nos dicen quiénes somos, de todas maneras somos más de lo que ellas pueden expresar. Independientemente de cuán poderoso sea el conjuro de las palabras, las personas pueden cambiar. El mago utiliza las palabras para decir sí a las cosas a las cuales nos han enseñado a decir no. Las palabras encierran a la vez conocimiento e intención; por lo tanto, enmarcar una intención en palabras es el primer paso para cerciorarse de que se haga realidad. Dos buenos ejemplos de esto son la oración y la afirmación.

Afirmar cosas como “Soy bueno”, o rezar a Dios diciendo” Permite que me cure”, son actos que van mucho más allá de la simple expresión verbal de un pensamiento. Siempre que una palabra está respaldada por una intención, entra en el campo de la consciencia en forma de mensaje o petición. El universo está siendo notificado de que tenemos un determinado deseo.

No se necesita más que eso para que los deseos se hagan realidad, porque la capacidad de ejecución de la consciencia universal es infinita. Todos los mensajes son escuchados y obedecidos. “Los mortales y los magos no son tan distintos como piensas”, dijo Merlín. “Ambos envían sus deseos al campo esperando una respuesta, pero en el caso de los mortales, los mensajes son confusos y enredados; en el caso de los magos, son transparentes como el cristal. Aunque jamás se hace caso omiso de una intención, puede haber obstáculos para su realización considerando la cantidad de conflictos que se encierran en ella, todos los conflictos presentes en el corazón humano”. Vivir esta lección implica reconocer que todas las intenciones producen un resultado. Un mago es alguien que sabe con exactitud cómo inyectar las intenciones en el campo y esperar a que se tornen realidad. El resto de nosotros no tenemos ese grado de consciencia.

También enviamos constantemente nuestras intenciones al campo, pero de manera inconsciente. “Ustedes los mortales suponen que tienen que trabajar para hacer realidad sus sueños”, decía Merlín, “cuando la verdad es que la mayor parte del trabajo que se ufanan de realizar les impide realizar sus sueños”. Desde el punto de vista del mago, cuanto menor el esfuerzo, mejor. En sus enseñanzas, los magos les muestran a sus pupilos cómo pensar de una manera más ordenada, consciente y eficaz. Para hacerlo, es necesario eliminar primero los hábitos de pensamiento que obstaculizan la capacidad del universo para hacer realidad los deseos. Imaginemos que la mente es un transmisor de radio con el cual bombardeamos el campo con mensajes. Si nos sentamos en silencio a observar la mente, nos daremos cuenta de que está llena de señales contradictorias.

Dudamos acerca de las cosas que deseamos; tampoco estamos totalmente seguros acerca del tipo de persona en que deseamos convertirnos. De la misma manera, la mente está llena de repeticiones inútiles. Se calcula que el 90% de los pensamientos que tiene una persona en un día son los mismos del día anterior. Por último, la mente está llena de estática inconsciente, la cual se remonta hasta las profundidades mismas de la memoria infantil. “Me gustaría barrer tu cerebro”, refunfuñó Merlín una vez en que Arturo se comportaba de manera bastante confusa. “Tu pensamiento debería ser una corriente transparente, pero es como una guerra. Y ella no desaparecerá sino cuando cambies”. El primer paso hacia el cambio es el reconocimiento. Reconocer que al menos unas cuantas esperanzas y unos cuantos deseos sí se han hecho realidad en nuestra vida.

Cuando tenemos una intención y la enviamos al campo de la consciencia universal, en realidad estamos hablando con nosotros mismos en otra forma. Como remitentes del mensaje somos individuos que vivimos aquí, en el tiempo y el espacio. Pero también somos los destinatarios del mensaje en nuestra calidad del yo superior que domina sobre nuestra identidad espacial y temporal. Y, más aún, somos también el medio del mensaje, la consciencia pura misma. Con el fin de vernos verdaderamente, debemos reconocer que poseemos estos tres aspectos: remitentes, destinatarios y medios. Hay muchas variaciones de este tema: somos el deseo, quien desea, y quien concede el deseo. Somos el observador, el observado y el proceso de observar. Este triple estado se conoce como unidad. Así, enviar una intención al campo y recibir una respuesta no es algo que exija esfuerzo. En nuestra naturaleza unificada, lo único que hacemos es cumplir nuestras intenciones; ese es nuestro oficio de tiempo completo. No existe un sólo pensamiento que no produzca un resultado.

Dedique un poco de tiempo todos los días a tomar nota del contenido de su mente. Este acto de tomar nota, aunque muy simple, es uno de los pasos más poderosos para efectuar el cambio. No podemos cambiar lo que no vemos. El segundo paso es aprender a hacer realidad sus intenciones. Los pasos son completamente naturales, pero es preciso aprenderlos. Haga que el ego se aparte y se lleve consigo todas sus expectativas y esperanzas. En lugar de sentir que necesita controlar el resultado de su intención, sienta la seguridad de que el campo hará el trabajo por usted. Libere su intención dentro del campo de lo eterno; cuanto más amplia sea su consciencia, más clara será la señal transmitida. Por último, tómese todo e proceso con tranquilidad y naturalidad. Cuando todos estos pasos converjan, su intención entrará en el campo de la consciencia, el cual es como una especie de matriz donde se conecta el pensamiento individual con todo lo que es. Las angustias y los apegos del temeroso ego no obstaculizarán el suave avance hacia el resultado.

Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

Lección 10

Todos tenemos un yo-sombra que es parte de nuestra realidad total. El yo-sombra no está aquí para lastimarnos sino para señalar nuestros vacíos.Cuando acogemos a la sombra, ésta sana.

Cuando sana, se convierte en amor. Cuando aprendamos a vivir con todas nuestras cualidades opuestas, viviremos nuestro yo total, al igual que el mago. Cuando escudriñamos nuestro interior, descubrimos las muchas personalidades que compiten por utilizar nuestro cuerpo. El conflicto entre el bien y el mal, por ejemplo, da lugar a dos personalidades llamadas santo y pecador. Después están los papeles con los cuales nos identificamos: hijo, padre o madre, hermano, hermana, hombre, mujer, para no mencionar el oficio que desempeñamos: médico, abogado, sacerdote, etc.

Cada uno de ellos ha reclamado lo suyo dentro de nosotros, gritando por encima de los demás a fin de plantear su estrecho punto de vista. Y aún no me he referido a nuestro sentido de nacionalidad o a nuestra identidad religiosa, motivos, de por sí, de conflictos interminables. Todas estas personalidades suelen estar en pugna. Nos pasamos la vida esforzándonos por volver al estado de autoaceptación con el cual nacimos. Todos los conflictos interiores con los cuales no logramos reconciliarnos conducen a un yo-sombra. A los ojos del mago, todos somos carceleros de nuestro yo-sombra. La mente inconsciente es la prisión donde encerramos todas las energías indeseadas, no porque así deba ser, sino debido a la marca indeleble que nos han dejado los años de sí, no, bueno y malo. ¿Cómo puedo encontrar a ese yo-sombra? “Sólo escucha.

Como todos los prisioneros, él envía mensajes a través de los muros de su celda”. El yo-sombra es sólo otro papel o identidad que arrastramos por la vida, pero sin mostrarlo en público. Poner fin a la guerra interior implica acabar con el conflicto entre todas nuestras personalidades. Pero no es posible comenzar a resolver estas tensiones interiores mientras no sepamos de qué están hechas nuestras personalidades internas. Todas las personalidades están hechas de lo mismo: alguna vieja energía adherida a un recuerdo. Digamos, por ejemplo, que recordamos haber sido castigados cuando niños por alguna cosa que no hicimos. La energía del resentimiento o la injusticia se adherirán a ese recuerdo y comenzaremos a construir un fragmento de personalidad – un niño resentido – el cual vivirá desde su estrecho punto de vista hasta que pueda liberar esa energía. El niño interior resentido es sólo un recuerdo que espera poder descargar su energía retenida y no podrá moverse mientras no lo haga.

No es difícil entrar en contacto con estas energías retenidas. Siéntese a solas en un sitio silencioso. Respire naturalmente. Ahora, sin cambiar el ritmo de la respiración, fije su atención en la facilidad con la cual inhala y exhala. No haga nada más hasta que su respiración sea tranquila y rítmica. Cuando llegue a ese punto, trate de recordar un incidente muy desagradable de su pasado durante el cual se hayan manifestado muchas emociones negativas, como una humillación o un momento de vergüenza o de culpa. Digamos que fue atrapado haciendo trampa en un examen o robando. No importa si el incidente fue serio o intrascendente, se trata de identificar la emoción persistente. Traiga a la mente una imagen nítida de ese incidente y experimente los sentimientos de ese momento. Ahora lleve su atención a la respiración, ésta ya no será tranquila.

Dependiendo del tipo de emoción traída a la memoria, su respiración se tornará irregular o superficial; podría incluso retener el aliento o sentir que le falta el aire. Estos cambios reflejan el hecho de que la respiración es el espejo fiel del proceso de pensamiento y, en particular, del recuerdo de una emoción. Hay muchas formas de liberar las viejas energías. Una de las más poderosas es el simple hecho de reconocer que están ahí. En lugar de negar, por ejemplo, que siente vergüenza o culpa, mírese y diga: “Así es como me siento”. Muchas veces, ese momento de consciencia es suficiente porque, al fin de cuentas, es a través de la negación que todas las energías retenidas quedan atrapadas. El reconocimiento es una forma de auto aceptación. Al igual que cualquier otro aspecto de su personalidad, la sombra desea expresarse y ser libre, y el primer paso es encontrar una forma natural y cómoda de liberar las energías negativas en lugar de guardarlas en los calabozos ocultos de la mente.

Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

Lección 11

El mago es el maestro de la alquimia. La alquimia es transformación. La búsqueda de la perfección se inicia a través de la alquimia. Somos el mundo.

Cuando nos transformamos, el mundo en el cual vivimos también se transformará. Las metas de la búsqueda – heroísmo, esperanza, gracia y amor – son el legado de lo eterno. Para recibir la ayuda del mago, debemos ser fuertes en la verdad, no obstinados en nuestros juicios. La alquimia es el arte de la transformación. La alquimia opera en todo momento. Es imposible impedir las transformaciones que se presentan en todos los niveles de la vida. La alquimia es una búsqueda, y esa búsqueda siempre tiene el mismo propósito: hallar la perfección. Las búsquedas son aventuras personales y cada paso debe darse en soledad.

Pero Merlín tenía mucho que decirle a Arturo antes de que éste iniciara su búsqueda. “Te he dicho muchas veces que este montón de carne y huesos no es tu cuerpo, que esta personalidad limitada que experimentas no eres tú. Tu cuerpo realmente es infinito y uno con el universo. Tu espíritu abarca a todos los demás espíritus y no tiene límite en el espacio o en el tiempo.” “Puedo verte en forma de nube de energía”, le dijo Merlín a Arturo. “Y tú puedes verme de igual manera pero, aun así, eso no es nuestro verdadero yo. Las energías son sólo un material más, pero a un nivel más sutil”.

Somos la transformación, los transformadores y los transformados. Usted sigue siendo lo que es en realidad: una consciencia observadora que permanece inmutable aunque las escenas de la vida cambien constantemente. Esa es su identidad como consciencia, que permanece detrás del drama constante de la transformación.

Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

Lección 12

El orden es otra cara del caos, el caos es otra cara del orden. La incertidumbre interior es la puerta hacia la sabiduría. El aventurero siempre irá acompañado de la inseguridad, pero aunque tropieza, nunca cae. El orden humano está hecho de reglas.

El orden del mago no tiene reglas, fluye con la naturaleza de la vida. La naturaleza de la vida es contener a la vez el caos y el orden. A nivel personal, cada quien lucha entre el orden y el desorden. La vida moderna está tan llena de presiones provenientes de todos lados que la mayoría de nosotros reaccionamos tratando de imponer el orden. Esto no debe sorprendernos, puesto que los humanos amamos el orden y tememos el desorden. Por ser imprevisible y estar más allá de nuestro control, el desorden nos produce tensión. Recuerde un momento en que su vida haya sido invadida súbitamente por el desorden y el azar: el día en que perdió un vuelo, en que su automóvil se descompuso en la mitad de la nada.

Casi siempre estos sucesos se resuelven por sí solos, sin que lleguen a lesionar realmente la existencia; sólo producen ligeros inconvenientes. Sin embargo, lo más probable es que su sistema nervioso haya reaccionado fuertemente, manifestando temor y malestar cuando los planes no salieron como usted esperaba. La respuesta del ego ante el caos es luchar contra él y tratar de imponer control. La vida está compuesta de caos y orden al mismo tiempo. No es posible que el uno exista sin el otro. Si deseamos ir con la corriente de la vida, no podemos luchar contra ella al mismo tiempo.

Por lo tanto, quien busca la perfección debe aceptar el hecho de que siempre habrá incertidumbre. Pese a que el ego detesta la incertidumbre, la verdad es que todos nos hemos beneficiado de ella una y otra vez. Piense por un momento en las oportunidades inesperadas que se le han cruzado en el camino, ofrecimientos de ayuda que nunca imaginó recibir, ideas e inspiraciones súbitas. Esa es la forma natural de vivir. “Tu vida ya está organizada en sí misma”, dijo Merlín. “La vida emana de la vida, el botón se abre en flor, el niño madura en adulto. Confía en cada etapa, regocíjate en ella y permite que la siguiente llegue a ti sin esfuerzo alguno”. Su futuro no consta de una sola situación sino de muchas situaciones posibles.

Estas se ramifican a partir del momento presente, como hilos invisibles. La vida de todo el mundo es así; sólo nuestro falso sentido del control nos hace creer que podemos imponer orden sobre lo que en realidad es totalmente imprevisible. El ego debe examinar sus temores y dejar de tratar de controlar. Esa es una parte enorme de la aventura en la que nos hemos embarcado. Si logramos aceptar el flujo de la vida y ceder ante él, habremos aceptado la realidad.

Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

Lección 13

La realidad que experimentamos es el reflejo de nuestras expectativas. Si proyectamos las mismas imágenes todos los días, nuestra realidad será idéntica día tras día.

Cuando la atención es perfecta, crea orden y claridad a partir del caos y la confusión. Merlín dijo que si se lograba ver sin tener ninguna expectativa, nada de lo que se diera por hecho sería real. El mundo que el mago ve es el mundo real. El nuestro es un mundo de sombra. “¿Sabes por qué digo constantemente que tu mundo es una prisión?”, preguntó Merlín. “Porque todo aquello que la mente puede concebir debe ser limitado. Tan pronto como pones una experiencia en palabras, o la envuelves en un pensamiento, o dices Yo sé, desaparece algo maravilloso e invisible. Los límites son jaulas”.

Todos experimentamos lo nuevo y lo desconocido, pero pocos reconocemos esto último como una fuerza que nos llama. Lo desconocido contiene pistas acerca de otra realidad. ¿Cuáles son esas pistas? Aunque cambian a cada momento, si observamos atentamente cualquier imagen que el mundo nos presenta, veremos un poco más de nosotros mismos cada vez. La aparente aleatoriedad de los sucesos comenzará a cobrar forma y significado, como si parte de nosotros dijera: “Estoy aquí, ¿Puedes hallarme?” Los encuentros casuales, las coincidencias inesperadas, las premoniciones que se hacen realidad, los deseos que se cumplen súbitamente, todas ellas son formas que la realidad adopta a medida que nos invita a salir de nuestra prisión auto impuesta. No tenemos que escuchar esa voz suave que nos llama. La decisión es totalmente personal. En lo más profundo del corazón debemos decidir entre lo conocido, que nos es familiar, y lo desconocido, que es un campo nuevo de posibilidades infinitas. Junto con la costumbre y la inercia, el temor tiene mucho que ver con la permanencia de la realidad tal y como la conocemos.

Hay un experimento sencillo que le ayudará a darse una idea de lo desconocido. Póngase una venda en los ojos y siéntase en la cocina de su casa. Pídale a un amigo que escoja tres alimentos sin decirle cuáles son, y que le dé a probar un bocado de cada uno. Usted reconocerá rápidamente cada alimento, pero tome nota también de que, durante ese segundo de incertidumbre previo al reconocimiento, saboreará algo nuevo: una textura inesperada, un matiz de sabor, un ligero aroma, que había olvidado que existía. Allí radica el poder de la incertidumbre. Mientras estemos seguros de las cosas, viviremos dentro de unos límites. Sin embargo, las cosas de las cuales creemos estar tan seguros tienen muchas cualidades aún desconocidas. Para el ego es difícil aceptar que se abra el camino hacia la incertidumbre. Sin embargo, es la única ruta hacia el mundo del mago.

Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

Lección 14

Los magos no sufren ante una pérdida porque sólo lo irreal puede perderse. Aunque perdamos todo, lo real seguirá existiendo. En medio de los escombros de la devastación y el desastre, hay tesoros ocultos. Cuando busques entre las cenizas, mira bien.

“Creo”, dijo Arturo cuando tenía doce años, “que cada vez le tendré más y más temor a la muerte”. Merlín asintió. Los mortales le temen a la muerte porque sienten miedo de perder sus posesiones. Pero te diré un secreto. Nada muere en el momento de la muerte. La muerte es un comienzo, no un final. Cuando los mortales le tienen miedo, punto de vista del mago y abre tus brazos a todas las pérdidas, incluso a la pérdida última de la muerte. “Trataré de hacerlo”, dijo Arturo no muy convencido. “Pero la verdad es que hay muchas cosas que no deseo perder”. “Entonces despréndete un poco de ellas y recuerda: todo aquello a lo cual te aferras está muerto, porque está en el pasado. Muere a todos los momentos y descubrirás la puerta hacia la vida eterna”.

En un mundo de cambio debe haber pérdidas y ganancias. Aunque para el ego las ganancias son buenas y las pérdidas malas, para la naturaleza no hay diferencia. Siempre que hay creación, es preciso que haya destrucción. El ciclo del nacimiento y la muerte se convierte en asunto de temor y lucha solamente en la medida en que se personaliza. “Todo aquello que temes acerca de la muerte es reflejo de tu propia ignorancia. Sencillamente temes lo que desconoces por completo”. La muerte es un suceso definitivo, pero antes de ocurrir deja muchas otras pérdidas de menor cuantía. Si nos tomáramos un momento para pensar en ello, veríamos el patrón de pérdida y ganancia que atraviesa toda nuestra vida.

El paso de la infancia a la adolescencia es una pérdida desde un punto de vista pero una ganancia desde otro; contraer matrimonio representa la pérdida de la soltería y la ganancia de un compañero. La pérdida y la ganancia son dos caras de la misma cosa. Lo único que produce ganancia absoluta en la vida es la ganancia de la consciencia. Los pensamientos son como los invitados: llegan y se van mientras tú permaneces. Piensa en los objetos y en las posesiones de igual manera. Todos van y vienen y sólo tú permaneces. El mago acoge toda pérdida o adversidad por las siguientes razones, las cuales podemos aplicar en nuestra vida: todo lo que existe en la creación está hecho de energía. Una vez creada, cualquier forma de energía debe mantenerse durante cierto tiempo. Después de un período de estabilidad, la fuerza vital desea traer algo nuevo a escena. A fin de hacerlo, es necesario disolver esos patrones viejos y desgastados.

La lucha del ego es una forma de oposición a la vida, porque pretende imponer una vida artificial. “La naturaleza retira las cosas por una buena razón y a su debido tiempo”, dijo Merlín. Cuando logramos comenzar a ver las semillas de la oportunidad en los escombros del desastre, la confianza empieza a crecer. Debemos buscar la otra cara del desastre o la pérdida, la semilla minúscula de lo nuevo que desea nacer. La pérdida y la ganancia son solamente una máscara. Debajo se encuentra la luz constante de lo eterno, la cual brilla a través de todo, tejiendo la unidad a partir del caos.

Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

Lección 15

En la medida en que conocemos el amor, nos convertimos en amor. El amor es más que una emoción. Es una fuerza de la naturaleza y, por lo tanto, debe contener la verdad. Al pronunciar la palabra “amor” quizás captamos la sensación, pero su esencia no se puede expresar con palabras.

El amor más puro se encuentra donde menos lo esperamos: en el desapego. Cuando un mago habla de amor, se refiere a algo casi totalmente opuesto a lo que nosotros llamamos amor. Para nosotros el amor es un sentimiento altamente personal; para un mago es una fuerza universal. Para nosotros, el estar enamorados es una condición que con el tiempo se desvanece; el mago no se enamora porque permanece en la corriente del amor mismo. Pero la gran diferencia está en el apego. Hay apego cuando decimos: “Te amo porque eres mío”. Esta forma de amor es en realidad una extensión del ego, el cual piensa constantemente en términos de “yo”, “mi” y “mío”. Los mortales están tan llenos de ego que no tienen espacio para nada más. El mago está completamente vacío; por lo tanto, el universo lo puede llenar de amor.

Por lo general buscamos a alguien para reflejar nuestra propia imagen o para repararla. Un tipo de amor busca un espejo, mientras que el otro trata de encontrar una pieza faltante. Al sentirnos incompletos tratamos de reforzar nuestras carencias a través de otra persona. Ser el amante perfecto implicaría no tener ninguna debilidad o herida secreta que queramos que alguien nos remiende. El primer paso es aprender a amarnos a nosotros mismos, aunque hay que tener cuidado con ese término. Muchas veces se lo toma como sinónimo de aprender a amar la imagen que cada uno tiene de sí mismo. A los ojos del mago, la imagen de uno mismo no es otra cosas que el ego. Sería más acertado decir que el verdadero proceso de aprender a amarnos a nosotros mismos es aprender a amar nuestro Yo, es decir, nuestro espíritu.

No es posible convertir en amor los recuerdos de vergüenza, culpabilidad, rechazo, odio, resentimiento y otros sentimientos de desamor. Lo único que logra la memoria es aprisionarnos dentro de un sentido asfixiante de nuestro pasado personal. Más allá de la memoria está la experiencia silenciosa de Ser, la consciencia simple sin contenido. Esa es la razón del amor, el lugar de nuestro yo, al cual ingresamos a través de la meditación. El acceso no se logra a través del pensamiento o del sentimiento. En realidad, meditar es entrar directamente en la región silenciosa interior. Una vez que dejamos de ver el amor como una simple emoción, vemos la lógica de que exista una fuerza universal que nos atrae a todos hacia ella, ese es el amor del mago. Aunque son pocas las personas que pueden experimentar la plenitud del amor universal, todos vamos por el camino que conduce hacia él.

Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

Lección 16

Más allá de la vigilia, el sueño y la ensoñación, hay un número infinito de planos de consciencia. El mago existe simultáneamente en todas las épocas. El mago ve versiones infinitas de cada suceso. Las líneas rectas del tiempo en realidad son los hilos de una red que se extiende hasta el infinito.

El mago cree en un presente eterno, ve que todos los sucesos ocurren simultáneamente y que todos los sitios son un mismo punto rodeado por el infinito. Cada vez que tomamos una decisión, creamos un nuevo hilo de sucesos partiendo del momento presente; antes de tomar la decisión, ese hilo de tiempo no existía. Imagina por un momento tu propia versión de un futuro perfecto. Mírate en ese futuro habiendo realizado todo lo que podrías desear en este momento. Ahora trae el recuerdo de ese futuro al presente. Permite que influya en la forma como has de conducirte de ahora en adelante. Siempre que surjan de tu pasado sentimientos conflictivos de ira o temor o carencia, descarta esos recuerdos y actúa con base en los recuerdos del futuro.

Deja atrás la carga del pasado y permite que tu visión de un futuro realizado te guíe. Siempre tienes la posibilidad de vivir hoy el sueño de mañana. ¿Quién dice que debes limitarte a vivir el pasado? El mago prefiere dejar que el presente se forje en el futuro. Entonces habrás cambiado el pasado, al no dejarlo influir sobre tus actuaciones del presente. Cuando aprendas que el tiempo es una invención de tu propia consciencia, verás que no hay pasado. Solamente existe el ahora eterno en constante renovación. El único tiempo que existe realmente es el presente. El pasado es recuerdo, el futuro es potencial. Este momento es la plataforma para cualquier futuro posible que puedas imaginar. En lugar de enfrentar directamente el presente, vivimos hacia atrás en el tiempo, y utilizamos nuestras proyecciones del futuro para guiarnos en nuestras actuaciones presentes. Pero a diferencia del mago, no lo hacemos conscientemente.

En lugar de caer presas de nuestro subconsciente, el cual nos empuja constantemente a abrazar un futuro previsible, podemos tomar el control de nuestra habilidad para proyectar. Vivamos el más elevado ideal ahora. Veamos un futuro basado en la creencia de que el universo nos cuida, de que crecemos hacia una consciencia mayor, de que el amor, la verdad y la aceptación de lo que somos, ya son nuestros. No es necesario lograr esos estados para vivirlos ahora mismo. Es viviéndolos ahora como podemos lograrlos. El tiempo es una eternidad que se extiende en ambas direcciones, independientemente del momento que uno escoja para el principio. Esto nos dice dos cosas: somos el centro de la eternidad y todos los momentos del tiempo son iguales; lo cual debe ser cierto si la eternidad es igual desde cualquier punto en el tiempo.

Se ha dicho que el tiempo es el medio del que se vale la naturaleza para impedirnos experimentarlo todo al mismo tiempo. También podríamos decir que el tiempo es la manera que tiene la naturaleza de dejarnos cumplir nuestros deseos uno por uno, lo cual es, después de todo, la forma más placentera. De hecho, cada momento es todos los demás momentos y lo que crea la ilusión del pasado, el presente y el futuro es apenas el foco de nuestra atención. La mente es el cuchillo que corta el continuo de espacio y tiempo en trozos concretos de experiencia lineal. Cuando usted pueda utilizar este poder conscientemente, será un mago.

Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

Lección 17

Quienes buscan jamás se extravían porque el espíritu los llama constantemente. Quienes buscan reciben pistas de mundo espiritualpermanentemente. Las personas corrientes dan a estas pistas el nombre de coincidencias.

Para el mago las coincidencias no existen. Cada sucesoexiste para develar otra capa del alma. El espíritu desea encontrarnos. Para aceptar su invitación, debemos estar desprotegidos. Al buscar, comencemos por el corazón. El corazón es el hogar de la verdad. “Los accidentes no existen, a pesar de lo que ustedes los mortales creen. Sólo hay causa y efecto, y cuando la causa está muy lejana en el tiempo, el efecto regresa cuando ya se ha olvidado. Pero puedes estar seguro de que todo lo que te ocurre, bueno o malo, es el resultado de alguna acción pasada.” Decía Merlín. En el universo nada sucede al azar.

Tú no eres quien crees ser. Vives en muchos planos de la realidad. A uno de ellos lo llamaremos el espíritu. Imagina que no te reconoces como espíritu, pero que tu espíritu sí te conoce. ¿Acaso lo más natural no sería que te llamara? Las pistas que caen del cielo son mensajes del espíritu, pero debes estar alerta a captarlas. La materia y el espíritu son los dos polos de nuestra existencia. Cuando hablamos de causa y efecto, nos referimos a la interacción de las cosas materiales: el Sol atrae a la Tierra para que gire a su alrededor, el fósforo produce llama cuando se raspa. El hecho de que los humanos habiten en este escenario de causas y efectos no interesa: las leyes de la naturaleza actúan independientemente de nosotros. El mago no acepta este punto de vista materialista. Para Merlín, todos los sucesos de la naturaleza, por insignificantes que fueran, tenían significado humano. El pensaba así porque miraba hacia el polo opuesto, el mundo del espíritu, para encontrar el sitio donde realmente se originan la causa y el efecto. “Ustedes los mortales deberían ser mucho más engreídos”, le dijo a Arturo. “Si fueran más engreídos, verían cuán únicos son.

El universo está organizado alrededor de su destino y obedece hasta sus caprichos más nimios y, no obstante, ustedes van por ahí quejándose de que Dios y la naturaleza son totalmente indiferentes.” Es probable que este mundo sea un juego de escondidillas organizado por Dios. Si vemos el mundo como algo material, entonces los sucesos ocurren sin importar la existencia humana. Por otra parte, si vemos que el espíritu es la fuerza primaria del universo, entonces la aparente indiferencia de la naturaleza podría ser una máscara o contener un mensaje escondido. Por eso Merlín decía que los mensajes eran pistas. Si el espíritu arroja pistas por todas partes, ¿qué podemos hacer para verlas? ante todo, debemos estar dispuestos a verlas. Ellas afloran de muchas maneras: el encuentro con una persona en quien estábamos pensando, oír una palabra que acabábamos de recordar, notar que nos suceden demasiadas coincidencias como para que sean producto del azar.

Los percances de los cuales escapamos por poco, los accidentes de los cuales salimos ilesos y las intuiciones que se hacen realidad también forman parte de esta categoría. La pregunta no es: ¿Por qué sucedió esto? sino: ¿Por qué me sucedió esto a mí? Debemos aprender a hacer esta pregunta, a partir de una curiosidad despojada de autocompasión. Todo lo que sucede tiene un propósito útil. Muchas veces las pistas de la vida diaria carecen de un significado espiritual manifiesto. A menos que los veamos como pista, no podremos indagar acerca de su verdadero significado. Sencillamente los dejaremos pasar sin significado alguno. Una vez que estamos dispuestos a aceptar que el espíritu podría estar llamándonos, las pistas comienzan a cambiar. En lugar de coincidencias que olvidamos rápidamente, las pistas comienzan a adquirir matices espirituales. Esas pistas son muy personales, pues tienen por objeto guiar a una persona en particular.

Sin embargo, no es posible descifrar el significado oculto sino cuando pedimos que nos sea revelado. “No esperes que el espíritu te escriba un libro y además te lo lea”, dijo Merlín. Cada pista dirigida a ti está hecha para tu nivel de consciencia. Algunas veces las pistas golpean como proyectiles salidos de la nada, otras veces se cruzan silenciosamente en nuestro camino como un gato que camina en la penumbra del amanecer, y algunas veces sonríen y nos producen el suave temblor de la felicidad.

Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

Lección 18

Podemos vivir la inmortalidad en medio de la mortalidad. El tiempo y la eternidad no son opuestos. Como la eternidad lo abarca todo, no tiene contrario. A nivel del ego, luchamos por resolver nuestros problemas. Para el espíritu, esa lucha es el problema.

El mago es consciente de la batalla entre el ego y el espíritu, pero sabe que los dos son inmortales y no pueden morir. Todos los aspectos de nuestro yo son inmortales, hasta las partes a las cuales juzgamos más duramente. La única solución contra el mal es no luchar contra él sino darse cuenta de que en realidad no existe. Tanto el cielo como el infierno son nuestra propia creación, somos nosotros quienes mantenemos activo el cielo. Como creemos en la dualidad, el mal debe existir como contrario del bien, de la misma forma en que la luz debe tener una sombra para poder ser luz. Al reconocer esto, podemos escoger otra cosa. Renunciar a la dualidad, rechazar tanto el cielo como el infierno. Más allá del juego de los contrarios, existe una dimensión, de Ser puro, de amor puro. Si Dios ha de presentarse ante nosotros, habrá de ser a través de lo que nosotros mismos consideremos como posible.

Dios no está sencillamente en el cielo sino mucho más allá, en el ámbito del espíritu puro. Aunque todo lo que hay en la creación parece tener su contrario, hay algo que no lo tiene: la totalidad. La totalidad del espíritu no tiene contrario porque lo abarca todo. Para escoger el segundo camino debemos estar dispuestos a renunciar a la lucha contra el mal. Ese es el sendero del mago. No será posible renunciar a la dualidad del bien y el mal mientras esa sea nuestra única experiencia. Es preciso reemplazar esa experiencia por otra más profunda, una que esté más allá de las palabras. “Se necesita tiempo para que la dualidad se desvanezca”, decía Merlín. “Y entonces la unidad brotará automáticamente”.

Puesto que el espíritu nos llama constantemente, hay un sinnúmero de oportunidades para entrar en contacto con él. Ya hemos señalado los primeros pasos: estar dispuestos a seguir las pistas del espíritu, meditar para encontrar el silencio puro dentro de nosotros mismos, saber que la meta del espíritu es verdadera y digna de alcanzar. Esta lección refuerza esos pasos.

Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

Lección 19

Los magos jamás condenan el deseo. Fue siguiendo sus deseos como se convirtieron en magos. Todo deseo nace de un deseo anterior. La cadena del deseo jamás termina. Es la vida misma. No consideres inútil o equivocado ninguno de tus deseos algún día todos se cumplirán.

Los deseos son semillas a la espera de la estación propicia para germinar. De una sola semilla de deseo nacen bosques completos. Aprecia cada uno de los deseos de tu corazón, por trivial que parezca. Un día, esos deseos triviales te conducirán hasta Dios. El deseo ocupa un lugar peculiar en nuestros corazones. Los deseos nunca terminan, independientemente de cuántos se hagan realidad y al mismo tiempo, ningún deseo dura lo suficiente como para permitirnos dejar totalmente atrás el hábito de desear.

“Eres humano, y en tu naturaleza está el desear más y más”, dijo Merlín. “El deseo es el que te impulsa en la vida hasta que llega el momento en que deseas una vida superior. Por consiguiente, no te avergüences de desear tantas cosas, pero tampoco te engañes creyendo que lo que deseas hoy será suficiente mañana.” Es obvio que los deseos nunca terminan pero, no obstante, eso no ha impedido que algunas personas, por lo general muy espirituales, traten de renunciar al deseo. En Occidente, los cristianos condenan la debilidad de la carne a causa de sus bajos deseos; en Oriente, el budismo culpa al deseo de ser la causa del ciclo interminable de placer y dolor. Pero a los ojos del mago, no hay razón para emitir un juicio en contra del deseo.

Es parte del plan de Dios que tengas deseos Para descubrir la verdadera naturaleza del deseo, debes comenzar sin juzgar. Honra a todos y cada uno de tus deseos. Guárdalos en tu corazón. No luches para obtener lo que deseas; confía en que tu espíritu superior te ha hecho concebir el deseo, y deja en sus manos el que éste se torne realidad. Verás que el aspecto malo del deseo no está en el deseo mismo, sino en la lucha de los hombres por hacerlo realidad. El deseo no es bueno ni malo. Para descubrir la verdadera naturaleza del deseo debes comenzar sin juzgar. Honra todos y cada uno de tus deseos. Guárdalos en tu corazón.

No luches para obtener lo que deseas; confía en que tu espíritu superior te ha hecho concebior el deseo y deja en sus manos el que este se torne en realidad. Verás que el aspecto malo del deseo no está en el deseo mismo, sino en la lucha de los hombres por hacerlos realidad. El mago no lucha para que las cosas sucedan como él las desea, para tomar o ganar o poseer las cosas, porque ve el deseo dentro de una matriz más grande planteada por el espíritu. Visto tal y como es en realidad, el deseo expresa la necesidad última de regresar a la perfección. Desde el momento en que naciste nunca hubo esperanza de que pudieras sentirte realizado con tus logros, tus posesiones o tu condición. Nada externo podría funcionar. Considera el deseo como la disposición para recibir lo que Dios desea dar. Sólo tu capacidad para recibir limita la capacidad de Dios para darte lo que deseas. El deseo es el camino directo, puesto que no hay ruta más rápida para llegar a Dios que a través de tus propios deseos y necesidades. ¿Por qué habría Dios de darte algo antes de que tú lo desees? Juzgar el deseo equivale a juzgar su fuente, la cual eres tú mismo; temerle al deseo implica tener miedo de ti mismo. El problema no radica en el deseo sino en lo que sucede cuando tus deseos se frustran o se bloquean.

Si pudieras ver la forma de cumplir todos tus deseos – que es lo que Dios ha tenido planeado para ti todo el tiempo – te darías cuenta que sin el deseo no podrías crecer. El vacío espiritual no es el resultado de desear cosas materiales. Se creó cuando volvimos los ojos hacia las cosas externas para esperar de ellas lo que no pueden hacer. Los magos siempre han enseñado que el deseo debe verse como un camino. Al principio, los deseos se relacionan con cosas como el placer, la supervivencia o el poder. Pero con el tiempo, el camino del deseo lleva más allá de esas gratificaciones. No son deseos bajos, sino preliminares.

De la misma manera que el niño deja atrás los juguetes a cierta edad, el deseo de tener más y más lleva finalmente a la persona a una fase natural en la cual el deseo de Dios desplaza a todo lo demás. Tu gran problema no es el deseo sino el apego, sentir la necesidad de aferrarse a las cosas cuando el flujo de la vida te pide que las dejes ir. El camino del deseo es increíblemente poderoso y no termina nunca; solamente cambian los objetos del deseo. Es de vital importancia reconocer que, de acuerdo con el plan divino, todos los deseos están hechos para cumplirse. No hay deseo trivial, porque todo deseo posee significado espiritual. Cada uno es un pequeño paso hacia el día en que deseemos la más elevada realización, a saber: conocer nuestra naturaleza divina.

Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

Lección 20

El mayor bien que puedes hacerle al mundo es convertirte en mago. Un mago es alguien que enseña alejándose y cuando tú mismo puedas alejarte, serás un mago.

Los magos enseñan que la verdadera libertad está en el desapego. Nuestra sociedad no acepta aún este punto de vista, porque hemos sido condicionados para pensar de otra manera. Estamos apegados a todo y creemos que lo que hace funcionar la vida es el apego. “Si deseas hacerle bien al mundo, abandona todo tu egoísmo y conviértete en mago”, decía Merlín. “Si deseas hacerte bien a ti mismo, sé completamente egoísta y de todas maneras conviértete en mago”. Desapego no es sinónimo de indiferencia.

“Cuando veas el sufrimiento, apresúrate a aliviarlo”, dijo Merlín, “pero cerciórate de no salir con el sufrimiento pegado a ti”. La verdadera compasión no es negativa. Podemos sentir el dolor del otro pero permanecer seguros en el espíritu. Si deseamos reunirnos con la naturaleza, el camino es recuperar nuestra propia naturaleza, la cual es la consciencia pura. “Allá afuera” no hay otra cosa que el reflejo de lo que hay “aquí adentro”. Si deseamos regresar al hogar, debemos reconocer que el hogar es el momento presente. En el ahora e esconde una energía tremenda, más grande de lo que la mente puede imaginar. Nada podría estar más cerca y, sin embargo, nada se aleja con tanta rapidez. Siéntese unos segundos y piense en la forma como opera la memoria. ¿Qué hace cuando ve el rostro de una persona pero no recuerda su nombre? Si se esfuerza en recordar, el esfuerzo mismo parece sofocar el poder para recordar.

Pero todos hemos tenido la experiencia de recordar un nombre o un rostro olvidado cuando menos lo esperábamos. El simple hecho de dejar de pensar en el asunto parece activar el poder para recordar. El deseo funciona de la misma manera, aunque pocas personas reconocen su mecánica. Como todos deseamos cosas, nos es fácil caer en la trampa de trabajar, preocuparnos y luchar constantemente para obtener lo que deseamos. Sin embargo, los magos dicen que cuando dejamos de pensar en las cosas, la mecánica del deseo se ocupa de todo. Lo mismo que la persona que lucha en vano por recordar un nombre, la gente se esfuerza desesperadamente por satisfacer sus deseos, sin darse cuenta de que el esfuerzo es el problema, no la solución.

En este momento usted es un mago; jamás se ha separado de Dios. Lo único que ha sucedido es que, en su lucha ha comenzado a bloquear el momento presente. La memoria y el deseo ocultan el espíritu. “Confía en la confianza, ten fe en la fe”, decía Merlín. “Esa es la única solución cuando se ha perdido la confianza y la fe”. La técnica para recordar esto es tan simple como la técnica para recordar cualquier otra cosa: permitirnos dejar de creer que la lucha es la respuesta. Apreciemos en silencio la vida que nos sale al encuentro a cada momento. Con esta aceptación silenciosa viene la enorme energía que está escondida en el presente y, con ella, la abundancia, la paz y la creatividad.

Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

SEGUNDA PARTE

LOS SIETE PASOS DE LA ALQUIMIA

En la época del rey Arturo no había otra búsqueda que despertara más pasión que la búsqueda del Santo Grial. Una noche al comienzo de la primavera, cuando el hielo despejaba los campos y los junquillos brotaban entre las rosas marchitas de Navidad, se veía una hoguera a gran distancia de los muros del castillo. Alrededor de ella estaban Sir Percival y Sir Galahad, quienes habían prometido partir juntos a un retiro santo.

Escucharon el ruido de pasos que avanzaban sobre la delgada capa de hielo que todavía cubría el suelo de los alrededores. Se pusieron alerta, esperando que el extraño se identificara, cuando una voz ligeramente burlona dijo: “No teman y les ruego que me permitan pasar. “Merlín”, dijo Galahad, tratando de contener sus emociones. “¿Qué te trae por aquí después de tan larga ausencia?”. “Hay una regla imposible de desobedecer; cuando el alumno está listo, el maestro aparece. Yo puedo enseñarles lo que desean saber.”

“La búsqueda cuyo trofeo es el Grial no es una aventura de aquellas que los caballeros ignorantes anhelan emprender. Es una travesía interior, una aventura de transformación. ¿Han oído hablar de eso que llaman alquimia? La alquimia es el arte de la transformación”, continuó Merlín, y sólo cuando se han completado sus siete pasos es posible obtener el Grial”. Galahad se apresuró a intervenir: “¿Querrías enseñarnos los siete pasos?

Primer paso - La iniocencia

Ustedes nacieron en estado de inocencia.

El bebé realmente no pierde su inocencia original a medida que crece. Permanece intacta en un estado de integridad que ustedes sencillamente olvidan. Ahora viven en fragmentos.

Para ustedes, el mundo es limitado; su identidad está encerrada entre las experiencias individuales y los recuerdos acumulados. Al olvidar la unidad aparentemente perdieron de vista lo que son, pero eso es una ilusión.

Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

Segundo paso - El nacimiento del ego

El siguiente paso, prosiguió Merlín, “anuncia la entrada en escena del ego, el sentido del “yo”. Para que haya un “yo” también debe existir un “tú” o un “aquello”.

El nacimiento del ego es el nacimiento de la dualidad. Marca el principio de los contrarios y, por lo tanto, de la oposición. Han dejado de ser dioses. Mientras ustedes los mortales se sentían divinos, no había necesidad de salir a recuperar la bendición de Dios.

Pero en la separación comenzaron a buscarse a sí mismos en los objetos y los sucesos. Esto es lo que denominamos referencia al objeto, la cual reemplaza la auto referencia.

Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

Tercer paso - El nacimiento del realizador

Una vez que ustedes los mortales tienen ego, continuó Merlín, tiene un mundo “allá afuera” y surge una nueva tendencia: la necesidad de salir al mundo y realizar cosas.

El nacimiento del realizador trajo confianza y un sentido de individualidad. Este mundo de objetos y sucesos tiene como fin una sola cosa: convertirlos en individuos. Para eso se necesita el ego, por lo menos para el camino que ustedes los mortales han escogido. El impulso del realizador es la marca del ego en acción, el nacimiento del realizador hace que este mundo sea alegre, lleno de cosas para hacer y aprender.

En algunas personas, el realizador dura mucho tiempo. La sed de fama y fortuna se imponen sobre el verdadero propósito de la búsqueda. Pero Dios permite el libre albedrío total y si la persona decide que el mundo de “allá afuera” es más importante que ella misma, lo más natural es que sienta la necesidad de alcanzar la fama y la fortuna. Prácticamente no tengo que decirles que ese tercer paso permanece con ustedes, porque mientras haya ego, estará presente el realizador. El realizador jamás colma su apetito.

A medida que el ego crece, sofoca el espíritu bajo capas de cosas: dinero, poder, imagen, hasta que una voz pequeñita comienza a preguntar: ¿Dónde está el amor? ¿Dónde está el ser?

Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Cuarto paso - El nacimiento del dador

Con el tiempo, el ego se encuentra con una nueva noción, agregó Merlín. Que la felicidad no está solamente en tomar, sino también en dar. El dar conecta a dos personas, al dador y al receptor. Dar es crear. También modifica completamente la perspectiva del ego.

Antes de nacer el dador, lo más importante era protegerse contra la pérdida. Eso significa la pérdida del dinero y las posesiones, pero también de la imagen de sí mismo, de su importancia. Ahora la persona se desprende libremente de algo, pero no lo siente como una pérdida. El ego, por el contrario, siente placer. Y qué asombroso, porque el placer de tomar nunca fue como este nuevo placer.

“El amor ha entrado en el corazón. De ahí la diferencia. Mientras la persona dé porque así se lo han pedido o porque cree que es lo correcto, no sentirá el placer profundo de dar. El dar debe ser espontáneo, nacido de la noción de que “Esto es lo que deseo hacer”, y no “Esto es lo que debo hacer”. ¿Es señal de que el ego está muriendo cuando comenzamos a dar?, preguntó Percival. Merlín arrugó el ceño. “En la alquimia no hay muerte. No hay necesidad de que nada muera para llegar al Grial. Esta vieja noción de la muerte del ego parte del supuesto de que Dios juzga negativamente algunas de las cosas del ser humano. El plan de Dios es que ustedes se encuentren a ustedes mismos, dijo Merlín. No están destinados a llegar simplemente a una meta fija.

Si desean explorar cómo es el egoísmo, o la ignorancia, o el instinto asesino o la carencia total de fe, Dios permite todas esas experiencias. ¿Por qué no habría de hacerlo? Puesto que no son juzgados, ninguna de sus actuaciones es buena o mala a los ojos de Dios. ¿Estás diciendo que un asesino y un santo son iguales? El pecador y el santo son sólo máscaras tras las cuales se oculta Dios, replicó Merlín. El santo en esta vida puede ser el pecador en otra, y quien peca hoy puede estar aprendiendo a ser un santo mañana. Todos esos papeles son ilusiones a los ojos de Dios.

Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

Quinto paso - El nacimiento del buscador

La individualidad con el tiempo comienza a abrirse y a ampliar sus horizontes. Con el tiempo, el dador da el siguiente paso para convertirse en buscador. En esta fase, las preocupaciones tradicionales y conocidas del ego se dejan de lado. El sentido del “yo” comienza a crecer.

Ahora la persona ansía tener experiencias espirituales, y percibe una fuente de amor y realización que ni siquiera el amor más intenso de otra persona le puede dar. Nuevamente, este giro produce un choque. En su mejor versión, el dador es un filántropo. Comenzó dando solamente a su familia y amigos, luego a las obras de caridad y a la comunidad, pero al final su espíritu de dar sólo se puede satisfacer cuando beneficia a toda la humanidad. El dador descubre que las cosas que una vez le produjeron placer comienzan a parecer sosas; en particular, la necesidad del ego de recibir aprobación y de sentirse importante ya no engendra satisfacción. Surge la sed de ver el rostro de Dios, de vivir en la luz, de explorar el silencio de la consciencia pura. El impulso del buscador puede asumir muchas formas. El buscador busca a fin de ver.

Creo que ésta es la etapa en la cual comienza la búsqueda del Grial, dijo Galahad. En efecto, para algunos mortales ésta es la etapa en la cual el Grial se vuelve el símbolo de una necesidad interior profunda, replicó Merlín. Un solo impulso, el impulso de poseer el conocimiento completo y la realización completa, es el que empuja la vida hacia adelante. Ustedes nacieron a una vida universal. El mundo parece estar limitado por el tiempo y el espacio, pero eso es sólo apariencia. La apariencia de limitación se produce porque este mundo es una escuela o campo de entrenamiento. Y la regla fundamental aquí es que tal como se vean a ustedes mismos, así verán al mundo. El buscador es simplemente aquel cuyos deseos se han ampliado hasta el punto de no estar satisfecho sino hasta que se encuentre frente a frente con Dios.

Este deseo no es más “elevado” que el de querer dinero o fama o amor. El dinero, la fama y el amor eran el rostro de Dios cuando eran lo más importante para ustedes. Cualquier cosa que en su opinión pueda traerles la paz y la realización es su versión de Dios. Sin embargo, a medida que maduran de una fase a la otra, se acercan más a la verdadera meta; su imagen de Dios se hace cada vez más verdadera, más cercana a su naturaleza de espíritu puro. Pero en cada paso hay divinidad. El buscador está motivado por la sed de una realidad superior. Eso no significa que la etapa anterior de dar desaparezca. Pero ahora el dar sucede sin motivación egoísta, ahora brota de la compasión. El espíritu es sencillamente la voz suave del Ser, afirmando lo que es. Con el nacimiento del buscador, ésa es la voz que comienza a dejarse oír.

Pero deben estar preparados para la reacción violenta del ego, el cual no está dispuesto a renunciar a su poder sin dar batalla. Con el tiempo aprenderás que el espíritu no es otra cosa que poder, un poder de infinito alcance. Es un poder organizador que mantiene en perfecto equilibrio a todos y cada uno de los átomos del universo. Comparado con él, el poder del ego es absurdamente limitado y trivial. Sin embargo, este conocimiento llega únicamente tras renunciar a la necesidad del ego de controlar, predecir y defender. Su poder se limita a esas tres cosas. Si su ego pudiese renunciar a ellas de una vez, no habría necesidad de pasos ulteriores en el camino del crecimiento; el nacimiento del buscador sería suficiente. Pero las cosas no suceden así. La voz del espíritu anuncia que hay una realidad superior. Ascender a ella es otra cuestión.

Las marcas internas del buscador son las siguientes: el impulso de dar brota de un amor desinteresado y de la compasión, sin desear nada a cambio, ni siquiera gratitud; la intuición se convierte en una guía digna de confianza para la acción, reemplazando a la racionalidad pura; se vislumbra un mundo nunca visto como la realidad superior; aparecen insinuaciones de Dios y de inmortalidad. Estas señales llegan acompañadas de un goce mayor de la soledad, de una mayor confianza en uno mismo independientemente de la aprobación de la sociedad, de indicios del Ser y de la disposición a confiar. Los patrones adictivos comienzan a desaparecer. La meditación y la oración se vuelven parte de la vida cotidiana. Sin embargo, a medida que todas esas manifestaciones alejan a la persona del mundo material, ésta comienza a encontrar, paradójicamente, una conexión más profunda con la naturaleza, más comodidad con su cuerpo y mayor aceptación de los demás. Esto se debe a que el espíritu no es el contrario de la materia. El espíritu lo es todo y la aparición de éste en su vida mejorará las cosas, incluso aquéllas que parecen contrarias.

Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

Sexto paso - El nacimiento del vidente

La motivación del buscador era poder ver, y eso es algo que llega pronto. La vida sería estéril y frustrante si todos tuvieran que buscar sin encontrar nada. En el plan divino todas las preguntas traen sus respuestas.

Una vez que se pregunten verdaderamente dónde está Dios, verán la respuesta. El nacimiento del vidente es tan revolucionario como cualquiera de los pasos anteriores. Marca el final del ego, el final de toda identificación externa. El vidente en lugar de verse a sí mismo como un hogar de carne y hueso para el espíritu – un fantasma dentro de una máquina -, se da cuenta de que todo es espíritu. El cuerpo es espíritu entretejido en una forma que los sentidos pueden ver, sentir y oler; la mente es espíritu en una forma que se puede oír y comprender. El espíritu mismo, en su forma pura, no es ninguna de estas dos y se percibe únicamente a través de una intuición agudizada. El espíritu es silencio puro que desborda potencial infinito.

Cuando ustedes adquieren conocimiento sobre algo, adquieren conocimiento sobre una cosa; cuando adquieren conocimiento sobre el espíritu, se convierten en la sabiduría misma. No existe la necesidad del ego de tomar, o poseer o destruir. Cuando no hay carencias para llenar, el simple hecho de estar aquí en este mundo, en su cuerpo, es la meta espiritual más elevada que podrían alcanzar. El vidente se diferencia del buscador en que ya no tiene que tomar decisiones y escoger. El buscador todavía está inmerso en la ilusión en la medida en que va por ahí diciendo: “Aquí está Dios, aquí no está Dios”.

El vidente, por su parte, ve a Dios en la vida misma. La larga lucha interior ha terminado por fin y el guerrero puede dejar atrás sus fatigas. En lugar de la lucha experimenta que todos sus deseos se cumplen con naturalidad y sin esfuerzo. No hay señales externas que nos permitan reconocer a los videntes, pero en su interior ellos se sienten abiertos y a gusto; permiten que los demás sean como son, lo cual es la forma más elevada del amor; no les ponen obstáculos a los demás y tampoco a los acontecimientos, y han renunciado a todo sentido del “Yo”.

Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

Séptimo paso - El espiritu

Ustedes los mortales tienen una sed constante de milagros, pero yo les digo que el milagro más grande son ustedes, porque Dios les ha dotado de esa capacidad única de identificarse con su naturaleza. Una rosa perfecta no siente que es una rosa; un ser humano realizado sabe lo que significa ser divino.

¿Es posible describir ese estado?, preguntó Percival. Es el séptimo y último paso de la alquimia, el espíritu puro llega a la presencia de Dios no es el final de la aventura sino el principio. Comenzaron en la inocencia, y así terminarán. Pero esta vez la inocencia es diferente porque habrán adquirido el conocimiento pleno. Cuando puedan verse como espíritu, dejarán de identificarse con este cuerpo y esta mente. Al mismo tiempo cesarán también los conceptos de nacimiento y muerte. Serán una célula en el cuerpo del universo, y ese cuerpo cósmico será tan íntimo como lo es ahora su cuerpo físico.

Esto es lo más que puedo decirles acerca de la manera como se siente el mago, porque mago es sólo otra palabra para describir la séptima etapa. Comprendan esto: para el mago, el nacimiento no es otra cosa que la idea de tener un cuerpo, mientras que la muerte es apenas la idea de no tener ya ese cuerpo. Puesto que los magos no están sujetos a la ilusión del nacimiento, cualquier cuerpo que asumen es considerado un patrón de energía y cualquier mente un patrón de información.

Estos patrones cambian eternamente; van y vienen. Pero el mago mismo está más allá del cambio. La mente y el cuerpo son como habitaciones en las que decide vivir, pero no todo el tiempo. El diálogo interno de la mente debe cesar y no reiniciarse nunca, porque ya no existe aquello que dio lugar al diálogo interno; la fragmentación del ser. Su ser estará unificado. De la necesidad de dualidad del ego brotó un mundo de bien y mal, correcto e incorrecto, luz y sombra. Ahora verán que los contrarios están fusionados. Ese es el punto de vista de Dios, porque a donde quiera que mira se ve a sí mismo. Si creen que esta meta es demasiado elevada o se encuentra demasiado lejos, les diré un secreto.

Aunque crean que pasan por los siete pasos de la alquimia, todos estaban presentes desde el comienzo. En la inocencia estaba la totalidad de Dios, como lo está también en el ego, en el afán de realizar, en el dar o en la búsqueda. Lo único que cambia realmente es el foco de atención. En su ser están todos los aspectos del universo, tan completos y eternos como el universo mismo. Ser uno con el cosmos, estar íntimamente ligados con la vida en todas sus formas, llegar a la unidad última con su propio Ser. Ese es su destino, el final de su búsqueda. Les digo, que nada se les negará como hijos privilegiados del universo que son.

El espíritu es el estado de lo milagroso, el cual se desenvolverá para ustedes en tres etapas: Primero. Experimentarán milagros en el estado conocido como consciencia cósmica. Su más pequeño deseo hará que las fuerzas cósmicas operen para provocar su realización. Por maravilloso que eso parezca, no es un estado tan avanzado, porque mucho antes de llegar a la consciencia cósmica se habrán acostumbrado a que sus deseos se hagan realidad espontáneamente.

Segundo. Realizarán milagros en el estado denominado consciencia divina. Es el estado de la creatividad pura en el cual se funden con el poder de Dios. Verán la consciencia divina como un resplandor de oro que brilla a través de todo lo que sus ojos contemplen. El mundo se ilumina desde adentro y no quedan dudas de que la materia es simplemente el espíritu manifiesto. Tercero. Se convertirán en el milagro, en el estado denominado consciencia de la unidad. Ahora cualquier diferencia entre el creador y lo creado ha desaparecido. Su espíritu se fusiona con el espíritu de todo lo demás. Verán cada acción como espíritu volcándose en el espíritu. Y aunque parecerá que todavía viven dentro de un cuerpo, éste será solamente un grano de Ser en las playas de ese océano infinito de Ser que son ustedes.

Análisis realizado por Alberto Merlano A.

Autor Deepak Chopra

Luz Stella Solano Montes | Nueva HumanidadAlberto Merlano Alcocer. 

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