Nada que pedir, todo que agradecer

Nada que pedir, todo que agradecer

Cuando damos a otro por lo general lo hacemos con toda la buena intención, más sin embargo, te invito a hacer una reflexión.

Todos hemos venido a la vida con habilidades y fortalezas, todos tenemos capacidad para hacer, crear y lograr aquello que nos proponemos, sin embargo, para lograr cualquier cosa en la vida se requiere desarrollar y entrenar dichas habilidades, las tenemos sin duda alguna, pero hay que usarlas y potencializarlas, de lo contrario se irán perdiendo por falta de uso.

Habilidades

Cuando hacemos por alguien algo que puede hacer por sí mismo, no le estamos haciendo un bien, estamos impidiendo que entrene sus habilidades, que desarrolle confianza en sí mismo y en la vida, no lo sabemos ni es nuestra intención pero estamos empujando a esa persona a la inutilidad y al fracaso.

Y posteriormente como se convence de que no puede, comienza a pedir, hasta que se le convierte en un hábito. No desarrolló su potencial, aprendió a pedir, sin saber que cada vez que pedimos que nos den nos convertimos en mendigos de la vida.

Aquellos que van por la calle estirando la mano pidiendo que les den algo para comer, nunca descubrieron que son capaces de hacer muchas cosas y como están convencidos de ello, no solo se sienten inútiles e incapaces, sino además piensan que los demás tienen la obligación de darles lo que ellos suponen que la vida les ha negado.

Pedir

Cada vez que pides, estás enviando al universo la energía de escases, incapacidad y necesidad, estás inconscientemente afirmando esto no lo tengo y no creo merecerlo, o no soy capaz de conseguirlo.

Sin que lo adviertas y sin que esa sea tu intención, colocas sobre ti un sello que envía una clara señal al Universo que indica que vives en carencia y él lo capta rápidamente, solo que confunde la señal y a cambio de enviarte más de aquello que deseas, te mando mucho más de aquello que ya tienes.

Cómoda carencia

Pedir o esperar que otros hagan por ti lo que puedes hacer es lo mismo que mostrar al mundo que estás cómodo en tu carencia y que de allí no quieres salir, estás enviando el mensaje de que esa es tu zona de confort y la prefieres a la incertidumbre de lanzarte al hacer, sin la certeza de lograr.

Hay otra forma inequívoca de decretar pobreza y es pretender ganar lo que no he trabajado, que me paguen más de lo que me corresponde como justa compensación por mi labor. Este comportamiento convierte a las personas en malagradecidas, que expresan muy poca valoración por lo que tienen y vibran en la frecuencia de la queja y el reclamo, de la inconformidad y el faltante.

No pidas, por favor no pidas, tienes el poder para crear todo lo que quieras, usa tu poder, confía en ti, creen en la vida y en que hay una infinita fuerza superior a ti, esperando a que hagas algo para apoyarte.

A cambio agradece, porque cuando agradeces “creas” y “multiplicas” eso que agradeces. La manera más efectiva de logar aquello que tanto anhelas es soñarlo, si quieres manifestarlo simplemente suéñalo con profunda convicción, con grandiosa gratitud porque en tu mente ya está creado, ya lo has logrado, ya lo estás viviendo y sintiendo.

El universo recibe esa instrucción y de inmediato obedece a tu petición, el truco está en agradecer aquello que aún no ha pasado, como si ya estuviera sucediendo.

El comité

Dalo por sentado y no permitas que tu mente ataque tu proyecto. En tu interior hay unas voces que tienen la costumbre de atacar todo lo que te propones, son una especie de “comité aguafiestas”, si les das rienda suelta y permites que se reúnan, echarán abajo todo lo que te propones.

El comité aguafiestas te dice que no puedes, que eso que sueñas es imposible, que es difícil que te sea otorgado lo anhelado, simplemente no permitas que se reúna, recuerda que hay un poder grandioso, superior a ti y a todos, que siempre responde a quien agradece, que está feliz de apoyarte y entregarte todo lo soñado; solo con la acción de agradecer pronto lo habrás logrado.

Acción

Cuando te decides a la acción y dejas de pedir, comienzas a crear; recuerda que las cosas nunca son lo que parecen, existe un poder grandioso, un diseño amoroso detrás de esta realidad que vemos.

Cada vez que enfocamos nuestra acción hacia algo específico y de corazón lo agradecemos estamos magnetizando eso y pronto en nuestra vida se habrá manifestado.  Al dar por sentado aquello soñado, traspasamos el velo de las apariencias con la alegría de haberlo logrado y el universo de inmediato lo percibe, cree que eso ya está en tu mundo real y sobre eso mismo comienza a actuar.

Por eso basta ya de pedir, deja de estirar la mano para recibir lo que no te has ganado y comienza a crear y disfrutar la dicha de cosechar el fruto de la semilla que sembraste. Recibir lo que no ganaste es enterrar tu capacidad creativa, es el mayor golpe que puedas dar a tu poder creador.

No pidas un trabajo, da gracias por el pan que cada día llega a tu mesa, no pidas tranquilidad, agradece tu serenidad, no pidas dinero, agradece tu prosperidad, no pidas salud, agradece estar vivo, no pidas amor, agradece la presencia de aquellas personas que te llenan de alegría.

Gracias Padre por este torrente de abundancia que cada día derramas sobre mí, gracias por mi despertar a un sublime amanecer lleno de esperanza y bienestar. Siente que todo lo que anhelas está ya sucediendo, siéntelo con toda tu alma, con todas tus fuerzas, siente el abrazo cálido y protector de tu Creador, siente la intensa emoción del logro realizado, de la gratitud cumplida.

A todos nos llega lo que agradecemos con profunda devoción y completa convicción.

A cambio de luchar contra tu dolor, agradece lo que te acontece y pronto veras como la tristeza se desvanece y nace en tu interior una inmensa ola de bienestar y plenitud que ya nunca más te va a abandonar.

Recuerda que todo bello amanecer fue precedido por una larga y oscura noche, que te enseño a soñar, confiar y agradecer.

Luz Stella Solano M.

—————–

Gracias por leer este artículo, si fue de tu agrado por favor regálame tu valioso comentario que no solo me sirve de inspiración para continuar escribiendo, sino que alimenta el corazón de otros y los impulsa a leerlo.

Si quieres profundizar más sobre estos temas en el club mente en paz podrás disfrutar de cursos llenos de una información sabia y muy profunda que te ayudará a transformar tu vida y a mejorar las condiciones de tu entorno. También tendrás a tu disposición mucho material escrito como ebooks, meditaciones, reflexiones y mucho más.

Club Mente en Paz

Exclusivo Club diseñado para la Transformación del Ser.

Recibirás sabiduría e información que apoya tu Paz Interior.

Quiero pertenecer al Club
La abundancia y el amor

La abundancia y el amor

La abundancia es un estado espiritual más que cualquier otra cosa, nada tiene que ver con una suma de dinero guardada en bancos, con posesiones materiales o un grandioso patrimonio, de hecho muchas personas poseen grandes fortunas y viven en escases.

Fuerza invisible

Existe una fuerza muy poderosa que nos protege y ayuda a desarrollar todo nuestro potencial, a la cual la ciencia no ha podido encontrar una explicación natural. Para hablar de abundancia tenemos que tener en cuenta de que tipo de abundancia estamos hablando, puesto que hay muchas personas que tienen abundancia de problemas, conflictos, soledad, enfermedad y otros resultados indeseables.

Eso nada tiene que ver con la genuina abundancia universal, desde mi visión de la vida es vibrar en la escases. Una persona puede tener muchos bienes materiales acumulados y definitivamente ser muy pobre o incluso miserable.

El apego

Aquel ser apegado a sus posesione materiales, que tiene una necesidad incontrolable de defenderlos y los siente como parte muy importante de su vida, que sustenta su bienestar en acumular cosas y mientras más tenga mejor cree sentirse, está perdido en la vida, el apego es uno de los inequívocos síntomas de pobreza mental y temor a que le lleguen a faltar las cosas.

La acumulación de riqueza económica jamás traerá incluido el boleto hacia la felicidad, por el contrario, quien está en un nivel evolutivo incipiente, cada vez se sentirá más alejado de su verdadera esencia, de su autoreconocimiento como ser divino eterno e indestructible.

El apego a lo material distorsiona la visión espiritual, quien lo padece vive alejado de esa grandiosa fuerza invisible que gobierna todo cuanto existe y sucede, que crea las experiencias gratificantes que no logra siquiera percibir una mente nublada por el temor a perder los bienes objeto de su apego, o por la incontrolable necesidad de acumular más. Como bien dijo Einstein “cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas”.

Cuando hablamos de abundancia también hay que incluir la capacidad de ver el mundo de una forma diferente, manejado y dirigido por una fuerza universal conocida con el nombre de “Amor”, que controla todo y le da sentido a la vida.

Vivir en abundancia significa percibir cierta seguridad económica tanto en el momento presente como en el futuro. Es una sensación de seguridad que jamás podrá lograrse ni con todo el oro del mundo, esa que te da la certeza de que siempre tendrás los recursos suficientes para cubrir tus necesidades básicas y además para disfrutar de vacaciones y de los lujos adicionales que quieras regalarte.

Universo de posibilidades

El término abundancia también está unido a la posibilidad de disponer del tiempo y acomodar las prioridades de acuerdo a las necesidades y preferencias, de poder realizar proyectos, tener ideas, confianza en uno mismo proveniente de la certeza de que siempre hay un universo de posibilidades disponibles para mí, y de que no existe el menor riesgo de que algo pueda faltarnos.

Se trata de descubrir que todos podemos acceder al apacible flujo de la abundancia sin mayor dificultad, esa que nos produce una inmensa paz. El Creador fue la mano generosa que concibió este maravilloso universo que habitamos y tuvo especial cuidado en que siempre hubiera abundancia de sobra, en variedad de formas y al alcance de todos.

Estado natural

La abundancia es un estado natural, sereno y cristalino, es igual que el amor que es pura luz divina, que todo cuanto toca lo ilumina, la abundancia es una sensación de bienestar que atrae todo lo bueno de manera sencilla y apacible, sin mayor esfuerzo.

La abundancia fluye libremente en un corazón lleno de amor, que lo da todo confiadamente porque sabe que aquello que da regresará multiplicado, es la energía que permite que la humanidad no caiga en las oscuras profundidades del egoísmo y la envidia.

Dios es amor y siempre brota abundantemente en un corazón generoso, por lo tanto, no existe probabilidad de que alguien que verdaderamente ama, pueda revolcarse en el lodo de la miseria o la escases.

El ser humano en su ignorancia lucha por la supervivencia y gasta todas sus energías tratando de competir contra otros para alcanzar abundancia, cuando la ecuación es al contrario, no se trata de luchar contra otros, sino de fluir y colaborar con todos.

Allí está el secreto de la abundancia, en dar y dar generosamente sin temor a que pueda faltar, porque mientras más se da de todo lo bueno que hay en nosotros, más grande y poderosa es la energía que la crea.

El amor

El amor es una energía, el amor siempre es amor, pase lo que pase nunca cambia su polaridad y la abundancia fluye a través de él como un barquito de papel a la deriva en un caudaloso río, todos piensan que es muy frágil y que pronto se hundirá, pero justamente su liviandad y entrega a las corrientes son lo que le permite mantenerse a flote sin que nada lo detenga o hunda.

La única energía que puede sanar este mundo es la del amor, y justamente es la que disuelve la miseria humana, la que lleva a todos los seres a un nivel más elevado, productivo y eficiente, donde la abundancia brota como un manantial en la montaña, que comienza a bajar por las laderas regando todo a su paso e inundándolo de una maravillosa humedad que continuamente da origen a nuevas formas de vida.

El amor es fuente de vida, produce bienestar en abundancia, salud en abundancia, inunda de júbilo la existencia humana, es la energía que continuamente mueve al universo. Es la herramienta que acabará definitivamente con la pobreza de este planeta sediento de amor, causa única de la pobreza y todos los males que nos aquejan.

Cuando el ser humano descubre el poder del amor ya nunca más padecerá escases, fluirá confiadamente por los canales de la energía creadora, dará sin reparos porque encontró el verdadero sentido de la vida, dar amor de manera abundante, para que toda forma de abundancia acompañe su vida eternamente.

El amor todo lo vence, todo lo trasciende, crea lo inimaginable, hace posible lo imposible y derrama sobre aquel que lo entrega abiertamente y sin medida torrentes de abundancia que nada ni nadie puede detener.

Luz Stella Solano M.

—————–

Gracias por leer este artículo, si fue de tu agrado por favor regálame tu valioso comentario que no solo me sirve de inspiración para continuar escribiendo, sino que alimenta el corazón de otros y los impulsa a leerlo.

Si quieres profundizar más sobre estos temas en el club mente en paz podrás disfrutar de cursos llenos de una información sabia y muy profunda que te ayudará a transformar tu vida y a mejorar las condiciones de tu entorno. También tendrás a tu disposición mucho material escrito como ebooks, meditaciones, reflexiones y mucho más.

Club Mente en Paz

Exclusivo Club diseñado para la Transformación del Ser.

Recibirás sabiduría e información que apoya tu Paz Interior.

Quiero pertenecer al Club
Servidores de paz planetaria

Servidores de paz planetaria

El cambio se está dando, aunque no seamos conscientes de ello, cada día más seres se unen a una corriente grandiosa pero invisible de servidores de amor y paz planetaria que se desenvuelve sobre la tierra, contra la que no hay la más mínima posibilidad de ataque porque es invisible y poderosa, nadie podrá desarticularla aunque quiera hacerlo, porque la luz es indestructible.

 Dos personajes

Algo aparentemente extraño está pasando en el interior del ser humano, es como si en él vivieran dos personajes a la vez, uno que está emergiendo, derrumbando los confines de la limitación y otro que está muriendo. Uno ruidoso, desorientado, violento, reactivo y en crisis, susceptible al medio que lo rodea, envuelto en un mar de confusión producida por la bulla externa que lo domina y le impide entrar en el silencio y la calma de su ser interno.

Este es el imperio del mundanal ruido, de la oscuridad y la confusión mental donde reina el miedo que aprisiona al ser impidiéndole actuar sabia y acertadamente. Cuando el miedo domina el amor muere.

En este estado de tinieblas todo es caótico, difícil y especialmente doloroso, se atraen los conflictos, las enfermedades y accidentes; se siente una profunda soledad que a cambio de generar paz y conducir al encuentro con la propia divinidad y despertar de la conciencia lo aleja de esta posibilidad.

Por otro lado, está el estado de silencio y paz profundos donde todo es calma, luz y plenitud, donde se desarrolla una serena revolución que tiene lugar en el interior de algunas personas llamadas a moverse hacia una mayor claridad.

Es una revolución silenciosa, que se da desde lo más profundo del ser hacia afuera, de abajo hacia arriba, células dormidas en todos los países del planeta que están despertando y moviéndose con suavidad en la creación de una gran unidad de amor y luz.

Seres que se sienten completamente libres, que no verás en la televisión ni encontrarás en los periódicos o medios publicitarios, menos aun haciendo escándalo o aspaviento en redes sociales, que no buscan ninguna gloria o fama de algún tipo, no llevan uniforme o algún símbolo que los diferencie de otros, que no se distinguen por forma alguna, tamaños, colores o estilos.

Trabajan anónima y tranquilamente detrás del escenario de la fama, en todos los países y culturas del mundo, en ciudades grandes y en pueblos pequeños, en montañas, valles, granjas y veredas, que no se hacen notar, pasan desapercibidos, pero son verdaderos seres de luz que están impulsando el cambio planetario.

Un nuevo mundo

Están creando un nuevo mundo con el poder de sus mentes, corazones y silenciosa labor de servicio a la humanidad, siguen la guía de su conciencia con pasión y alegría, están serenamente entregados a la voluntad divina. Su acción cotidiana está sustentada sobre los pilares de la entrega confiada y desinteresada al servicio caritativo, servidores de luz y paz planetaria.

Cada uno se expresa de forma única, lanzan torrentes de luz suaves y secretos que nadie ve pero que muchos reciben y los empuja hacia una nueva realidad diferente y grandiosa. Se expresan mediante el idioma del amor y la paz, sus palabras son poemas hermosos, sus acciones bálsamos refrescantes para quienes arden en el infierno de la vida bulliciosa y confusa del ego.

Con sus dones y talentos especiales crean música, retiros, escriben libros inspiradores, mensajes constructivos en la web, son y viven concretamente el cambio que quieren ver nacer como nueva alternativa que cambiará completamente la vida en este planeta, que está desintegrando el odio, el miedo, la envidia y toda manifestación oscura de la faz de la tierra.

Saben que la paz interior es el único camino que conduce al cambio que queremos ver en el planeta tierra, el lema del corazón amoroso y puro es la fuerza más poderosa que existe, no hay mayor poder que la fuerza emanada por Dios a través de sus criaturas entregadas al servicio de amor incondicional y desinteresado.

El poder del silencio invisible

Es un trabajo lento, meticuloso y silencioso, invisible al ojo humano, pero visible en los planos superiores, un poder que crea montañas, que mueve océanos y placas tectónicas completas, que origina grandes y profundos cambios en la conciencia moviéndola hacia su propia evolución.

Esta es la fuerza del amor y la paz interior, son el idioma universal, la nueva espiritualidad de este siglo que surge de la inteligencia del corazón el cual se encuentra latiendo aceleradamente para conducir a la humanidad hacia la era dorada.

Basta ya del mundo de la mortificación y la prueba, ya muchos quieren salir de allí, en la nueva humanidad está emergiendo un ser humano divino, que usa sus poderes a toda máquina para crear la realidad que sueña para sí mismo y para sus congéneres.

No hay nada que temer, pero si mucho por hacer, más no es un hacer material, es un cambio espiritual que emerge naturalmente en aquellos seres que desean colaborar con el nuevo orden planetario orquestado por la divinidad y realizado por seres que están despertando de la gran pesadilla del ego, al gran sueño del amor consciente.

Muchos afirman que se mueve en las entrañas oscuras del ego un movimiento de un orden mundial contrario al amor, puede que sea cierto, pero eso no debe de ninguna manera inquietarnos, ya que, jamás podrán ejercer ningún poder sobre la gran fuerza del Dios Creador obrando en la tierra a través de su ejército de seres despertando al poder del amor universal.

A cambio de temer comienza a actuar, llénate de luz, envuelve en tu amor único y especial a todas las criaturas que conviven contigo en este hermoso planeta, sé un ser de paz que irradia e ilumina el camino de aquellos que vienen detrás de ti.

Tú puedes ser ya mismo el cambio que quieres ver en el mundo, nadie puede hacerlo por ti, todos son bienvenidos, no se trata de seres especiales porque tengan dones diferentes de los demás, sino que el uso adecuado y sabio de estos dones es lo que los hace especiales. No te quedes por fuera, las puertas están abiertas; entra e inicia el camino hacia el despertar de tu conciencia, únete a los grupos de meditación de todos los martes y jueves a las 8pm hora de Colombia por YouTube y entra conscientemente al grupo de servidores de paz planetaria.

Luz Stella Solano M.

—————–

Gracias por leer este artículo, si fue de tu agrado por favor regálame tu valioso comentario que no solo me sirve de inspiración para continuar escribiendo, sino que alimenta el corazón de otros y los impulsa a leerlo.

Si quieres profundizar más sobre estos temas en el club mente en paz podrás disfrutar de cursos llenos de una información sabia y muy profunda que te ayudará a transformar tu vida y a mejorar las condiciones de tu entorno. También tendrás a tu disposición mucho material escrito como ebooks, meditaciones, reflexiones y mucho más.

Club Mente en Paz

Exclusivo Club diseñado para la Transformación del Ser.

Recibirás sabiduría e información que apoya tu Paz Interior.

Quiero pertenecer al Club
Programa integral de autodesarrollo

Programa integral de autodesarrollo

Este artículo resume una serie de prácticas —enseñadas por maestros de diversas tradiciones filosóficas y religiosas del mundo— que contribuyen al crecimiento espiritual y la paz interior. Estas son de gran utilidad para quienes deseen emprender el camino hacia la autorrealización y hacia el desarrollo de todo su potencial.

Las prácticas de vida que detallo a continuación han sido a menudo asociadas con la felicidad, la autorrealización y el desarrollo espiritual. Las fuentes de esta compilación son las principales tradiciones religiosas del mundo, cuyos voceros son diversos maestros espirituales de cada una de ellas. Sin embargo, el materialismo, como lo planteaba el científico Carl Sagan (1934-1996), puede ser también una gran fuente de espiritualidad, y por lo tanto es posible que esta síntesis de prácticas de autodesarrollo les sea útil tanto a creyentes como a agnósticos y ateos.

A continuación, resumo las 14 recomendaciones que me han servido a mí para avanzar en el camino espiritual. Todas están interrelacionadas. Comprenderlas a fondo y dominar su práctica no solo hará tu vida más productiva, sino que contribuirá a que conserves la paz interior.

Recomendaciones para avanzar en el camino espiritual

1.      Desarrollar un marco filosófico existencial y vivir de forma coherente con este.

No importa cuál sea tu identidad filosófica o religiosa, si es materialista, agnóstica, judía, cristiana, islámica, hinduista, budista, etcétera, es necesario que les des una respuesta personal a las preguntas esenciales de la vida, aquellas relacionadas con la identidad, la misión y el destino; es decir ¿quién soy yo?, ¿para qué estoy aquí?, ¿continúa la vida consciente después de la muerte?

Las respuestas a estos interrogantes dan sentido y dirección a todos los actos de tu existencia. Sin ellas quedarás sin defensa ante las inevitables adversidades de la vida. Una vez definido tu marco de referencia existencial, ajusta a él tus sentipensamientos y actos.

2.      Definir un propósito de vida / Construir sobre fortalezas / servir a los demás.

  • El propósito es lo que da significado a tu vida; aquello que marca tu contribución al mundo, la razón que encuentras para estar aquí, algo por lo que vale la pena vivir… y hasta morir.

Ser lo que eres y convertirte en lo que eres capaz de ser es la desafiante finalidad de tu vida. Vivir, experimentar y aprender de tus éxitos y fracasos son los medios para lograrlo. El resultado de todo lo anterior es aumentar tu nivel de conciencia y evolucionar.

  • Cada ser humano es único e irrepetible. Con tu forma personal de vivir has de buscar expresar lo que te diferencia de los demás y has de perderle el temor a ser original y a las críticas de los que temen ser lo que son.

Define tu contribución a la sociedad a partir de tus fortalezas, de aquello que te gusta y haces bien, no a partir de tus debilidades. Si de esa forma procedes recorrerás en tu vida profesional caminos con corazón, caminos que se andan por el placer de andarlos, independientemente de a dónde conduzcan.

  • El servicio a los demás debe ser el fin; el dinero y otras recompensas deben ser apenas una consecuencia de realizar bien tu misión, de permitir que otros usen lo que eres y conoces para lograr sus propios fines.

3.      Desarrollar la autoconfianza y la fe

  • Cree en ti mismo y en tus posibilidades de lograr lo que quieres. La voluntad, puesta al servicio de un propósito con el que hayas comprometido tu corazón, tiene un poder enorme.

No sabrás hasta dónde puedes llegar si no lo intentas, si no dejas que sea la misma vida la que te fije los límites en lugar de ponértelos tú; así que, confiando en Dios o en las fuerzas impersonales del universo, haz tu mejor esfuerzo y apuéstale al éxito.

Todo anhelo que tengas tiene altas posibilidades de realización si lo mantienes en tu conciencia y trabajas por alcanzarlo; sin embargo, ten cuidado con lo que deseas porque si lo logras saborearás el placer del triunfo, pero también aprenderás que en la vida nada es gratis y por cada logro tendrás que pagar un precio, que en ocasiones podrás considerar excesivo. Está atento al mismo y haz un cuidadoso balance de beneficios y costos antes de sumergirte en la acción.

  • La fe es un estado de conciencia, una certidumbre de lo incierto, como hermosamente la definió el psicoanalista humanista Erich Fromm (1900-1980). Mira lo que pasa dentro de ti y reconócelo sin engañarte. Cuando descubras que hay fe, sepas o no por qué, procede sin titubear, porque es ella la que te garantiza que las fuerzas impersonales del universo se alinearán con tus propósitos y facilitarán que tus sueños se transformen en realidad.

No trates de crear fe, porque ello no es posible, hay que reconocerla en ti cuando aparezca. Si no emerge, transfórmala en esperanza, pide ayuda y, desapegado de resultados, deja que Dios, si crees en él, o el universo si no, hagan por ti lo que tú no puedes hacer por ti mismo.

Si después de hacer tu máximo esfuerzo lo que quieres no se da, acepta… y deja de quererlo, abandonando con alegría la lucha. Lo que deseabas no era para ti, en nada contribuía a la evolución de tu alma. Agradece a Dios o al universo que así haya sido. Siempre se te dará lo necesario para cumplir con tu propósito de vida. Si ves que no sucede, revisa tu misión.

4.   Aprender a manejar las fuerzas impersonales del universo.

 El universo es holográfico, todo está conectado con todo, como en un inmenso computador en el que cada ser autoconsciente es una terminal. Está a tu servicio y, te des o no cuenta de ello, siempre trata de cumplir tus instrucciones.

Aprende a programarlo. Tomar conciencia de lo que quieres te da claridad de propósito y esta, unida a la fe en que lo obtendrás, le proporciona dirección y energía a lo que deseas que el universo haga por ti. Mientras más claro esté en tu mente lo que quieres y mayor sea tu fe —o en su defecto tu esperanza—, de lograr lo que anhelas, más influirás en obtener el resultado final.

Los resultados no siempre se darán como tú quieres porque estos proceden de la interacción entre todas las fuerzas de diferente sentido e intensidad que gravitan sobre el universo en los aspectos en que tienes interés. Sin embargo, es indudable que, aun perdiendo, el desenlace habría sido distinto si tú no hubieses participado en el juego, pues la dirección y fuerza del vector que tú representas siempre influye.

Actúa, no esperes pasivamente los resultados. Haz, dentro de los límites de lo posible, todo lo que puedas hacer; el universo no responde a la inacción.

5.   Centrarse / Pensar conscientemente / Vivir desde el alma / Entrenar el ego.

 Ponte en contacto con tu ser —que es básicamente autoconsciente, entendimiento y voluntad—, y hazlo por medio del no pensamiento, o meditación de vacío, conocida en la actualidad con el nombre de “mindfulness”.

Sería conveniente, aunque no necesario, que le dedicases un tiempo específico a aprender a meditar. Podrías asistir a uno de los muchos programas que enseñan cómo hacerlo. La meditación es un poderoso instrumento de autodesarrollo. No obstante, sea que lo hagas o no, aprovecha algunos momentos del día para ubicarte en tu centro, en tu autoconsciente, para dejar de prestarles atención por unos minutos a tus sentipensamientos y focalizarte en cambio en el yo que eres.

Cierra los ojos y centra la atención en tu respiración, siguiéndola, sin forzarla. No luches contra tus pensamientos, sólo limítate a tomar conciencia de ellos y dejarlos ir. Experimenta la conciencia de ti mismo que emerge cuando acallas tu mente. Comprende, por medio de escuchar la voz del silencio, quién eres y siente el poder que de ti emana.

Integra tu pasado, tu presente y tu futuro en el eterno ahora de esos sagrados momentos y recobra la soberanía sobre ti mismo.

  • Desde ese centro de conciencia que eres, que se desarrolla con la meditación y/o los ejercicios de centramiento, puedes administrar tus sentipensamientos y tus actos.

     Usa el pensamiento cada vez que lo necesites, pero hazlo conscientemente. También lo puedes hacer planteándote una pregunta y tomando nota de lo que llegue a ti.

  • Tienes a tu disposición un cuerpo y una mente, pero no eres ni lo uno ni lo otro. Eres un centro de conciencia del universo. Tú no eres tus pensamientos sino el que los piensa, no eres tampoco tus sentimientos sino el que los experimenta, por lo tanto, estos son tus servidores y no tus amos; de ti depende qué hacer con ellos.

Vive desde el alma que eres, o si no crees tenerla, desde el yo, o centro de conciencia, que es lo que esencialmente eres.

  • El ego, es decir tu personalidad, no es tu enemigo sino tu aliado, tu gran maestro. Se vuelve un problema cuando te identificas con él porque empiezas a creer que eres el caballo cuando en verdad eres el jinete. Entrena el ego para que esté al servicio de tu alma o yo y busca con ahínco que lo que crees sea coherente con lo que sentipiensas, dices y haces.

6.   Estar presente / Integrarse al entorno.

 Estar presente equivale a estar consciente de lo que estés haciendo, concentrado en ello. Lo opuesto es la dispersión de la mente. Estar presente significa, por ejemplo, estar aquí y ahora en el acto de tomarte un café, hablar por teléfono, recibir la visita de alguien, etcétera, en lugar de estar distraído en otros pensamientos o hacer simultáneamente otras cosas. Estar presente te permite —aunque debas poner atención a muchos eventos en simultánea—, atenderlos en fila india, uno a uno, y no en columna, todos a la vez, lo que aumenta tu concentración y mejora tus resultados.

   En esos momentos tu yo desaparece como observador de lo que estás haciendo y se unifica con la tarea que llevas a cabo.

   En cualquier momento en que descubras que estás apartándote del momento presente, devuelve el centro de atención al aquí y al ahora.

   Aprende a disfrutar del momento presente, sin hacer nada distinto de eso, estar presente; por ejemplo, en tus conversaciones con los demás, permite que las respuestas emerjan de ti en lugar de pensarlas mientras escuchas; solo reconócelas cuando aparezcan.

  • Aprovecha los momentos en que estás en contacto con los demás, con la naturaleza o el mundo que te rodea, para salir de ti e integrarte con el entorno. Usa los eventos sociales para esto. Hazte uno con las personas y cosas que te rodean y deja diluir el yo individual en el momento presente. Disfruta del momento, nunca más volverás a experimentarlo.

7.      Vivir en forma impersonal / Practicar el Wu Wei.

  • ¡Abandónate! Déjate conducir por las fuerzas impersonales del universo. Escucha a tu intuición.

Plantéale a Dios o al universo lo que tú crees son tus necesidades, y deja que te proporcione la respuesta. Pídele que, de ser conveniente, te ayude a conseguir lo que quieres.

Confía, deriva en estado de alerta, que no es lo mismo que dejarte llevar por la corriente. Está atento a las señales del universo y síguelas. Recuerda que el universo está bien hecho y que todo lo que en él acontece es necesario y tiene como propósito favorecer la evolución de todas sus criaturas hacía formas cada vez más adecuadas de ser y de hacer.

  • El Wu Wei —o principio oriental de la mínima acción para el logro de resultados— consiste en obtener lo que se anhela perturbando lo menos posible el sistema al que está vinculado lo que quieres lograr.

Busca siempre el camino que ofrezca la menor resistencia, no remes contra la corriente, a no ser que tu ser o las circunstancias así te lo exijan. Esto, remar contra la corriente, solo debes hacerlo cuando te corresponda, es decir cuando sea parte de tu misión de vida y tengas con tus actos posibilidades de influir en la obtención del propósito que buscas.

¡Practícalo!

8.      Desapegarse de los resultados / Valorar / Agradecer / Hacer el mejor esfuerzo.

 En propósitos que no dependen totalmente de tus esfuerzos porque están afectados por variables no controlables que inciden en los resultados, debes concentrarte en aquello que puedes hacer. Debes enfocarte en lo que depende de ti y dejar lo no controlable en manos de Dios o de las fuerzas impersonales del universo.

Es poco inteligente preocuparte por aquello que escapa a tu control. Hacerlo, además, distrae la atención y drena las energías que deberías enfocar en lo que sí puedes realizar para aumentar las probabilidades de obtener lo que quieres.

  • Valora y agradece cualquier resultado que obtengas porque nunca hay victorias ni derrotas totales. Agradece igualmente todo lo que existe en tu vida, aun lo negativo, porque te ha dado la experiencia necesaria para manejar y superar en el futuro situaciones similares y te ha aportado sabiduría para administrar mejor tu vida.

De este modo nunca pierdes porque o ganas o aprendes.

  • Concéntrate en hacer tu máximo esfuerzo, y ante la no obtención de lo que anhelas aprende de la experiencia y pregúntate qué podrías haber hecho diferente o mejor.

Haz tuya la frase de Gandhi: “La recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado, un esfuerzo total es una victoria completa”, magníficamente complementada por uno de los cantos de guerra de la etnia Suahili: “Sólo la lucha le da sentido a la vida, la victoria o la derrota está en manos de los dioses ¡celebremos la lucha!”.

9.      Observar sin juzgar / No hacer suposiciones.

  • No mezcles el acto de entender con el de juzgar. Primero está entender; luego, de ser necesario, juzgar. Si juzgas antes de comprender, no comprenderás; y por lo tanto, juzgarás mal.

     No le temas, si sucede, a que la comprensión del punto de vista del otro cambie tu modo de pensar; más bien, agradécelo.

     No juzgues si no es necesario hacerlo, y en tal caso concéntrate en los actos de la persona, no en su personalidad.

     Recuerda que el que juzga antes de comprender no solo no entiende sino que tampoco cambia.

  • Evita las suposiciones, busca los hechos y, si es necesario que las hagas, sé consciente de que estás partiendo de conjeturas. Persigue la objetividad —lo que es—, aunque no logres alcanzarla del todo.

10.   Aceptar/ Asumir / Dejar ir.

 Acepta aquello que no puedes o no quieres cambiar.

  • Asume la responsabilidad que te corresponde en lo que acontece, sin echarles la culpa de tus errores a las circunstancias o a otras personas, si no la tienen. No te conviertas en víctima. Tú, siempre, sea cual sea la situación, eres al final el dueño de tus decisiones; responsabilízate de ellas.
  • Deja ir el pasado y concéntrate en el presente. El pasado no es modificable en sus hechos, y las consecuencias solo son maleables según como interpretes los hechos en el presente.

Cuando te arrepientas de algo que hiciste en el pasado ten en cuenta que si volvieras atrás con el nivel de conciencia que tenías en ese momento volverías a hacer lo mismo.

Si puedes reparar en parte o totalmente el daño hecho, hazlo; si no, abandona. Para los creyentes nada pasa en tu vida sin el permiso de Dios y todo lo que acontece tiene como finalidad la evolución de las almas de los involucrados.

11.  Replantear los contradictores como maestros.

 Los contradictores pueden ser de dos tipos, los bien y los mal intencionados.

Los bienintencionados son muy útiles para ayudarte a entender tu percepción de la realidad desde perspectivas o referentes distintos a los tuyos y para ayudarte a mejorar tus decisiones.

Los malintencionados son muy valiosos para ayudarte a practicar la virtud de la paciencia y la humildad y para contribuir a controlar la arrogancia del ego, al disminuir tu prepotencia.

Según el antropólogo y escritor Carlos Castañeda (1925-1998) estos últimos, los malintencionados, son tan útiles que, de no tenerlos, y si estás interesado en tu crecimiento personal, deberías salir a buscarlos.

Replantearlos para verlos como maestros no es solo útil para disminuir la frustración que su presencia en tu vida te puede provocar, sino también para usar su aporte como un impulso poderoso a tu desarrollo; te ayudará a poner en sus justas proporciones tu deseo de ser valorado por los demás y también los actos de los contradictores malintencionados, a los que reaccionas con incomodidad. 

12.  No tomarse nada en forma personal.

 Sin tu consentimiento nadie puede afectar ni tus pensamientos ni tus sentimientos. Esto quiere decir que para que alguien te haga sentir mal es necesario que tú cooperes; de hecho, si tú no colaboras, es imposible afectarte.

Los demás dicen o hacen cosas y tú reaccionas a lo que ellos dicen o hacen. Los otros proporcionan el estímulo, pero eres tú el dueño de los sentimientos que este te provoca. Lo anterior se refleja claramente en la forma correcta de informar de los propios sentimientos, sin culpar de ellos a los demás: “Cuando tú haces tal o cual cosa, yo me siento de tal o cual manera”.

Culpar a los demás por lo que tú sientes cuando ellos hacen algo que no te gusta es, además de injusto, incurrir en un error de juicio.

Tú no eres responsable de lo que los demás piensen de ti o sientan hacia ti. Sí lo eres, no obstante, de lo que haces para que ellos piensen o sientan de cierta forma. Concéntrate en ti, no en los demás, y si estás satisfecho de ser como eres, deja que los demás piensen o sientan lo que quieran; el problema es de ellos, no tuyo. Sin embargo, si piensas que no estás actuando correctamente, modifica lo que a ti te compete, el estímulo, pues, según lo dicho, las reacciones emocionales, les corresponde manejarlas a tus interlocutores.

13.  Aprender a dialogar con uno mismo.

 La experiencia no es lo que te sucede, sino lo que piensas sobre lo que te sucede. Experiencia sin reflexión que conduzca a conclusiones es como si no se hubiese tenido. Por ello es cierto que una vasta experiencia no necesariamente equivale a sabiduría.

“Soy inmenso, contengo multitudes”, dijo el poeta Walt Whitman (1819-1892), y esta frase es aplicable a cualquier ser humano. Ella nos invita a darles voz a algunos de lo que nos habitan y a dialogar con ellos.

Detrás de los sentimientos siempre hay pensamientos; escúchalos, algo tienen que decirte, están deseando darte a conocer algunas cosas. Lo mismo ocurre con la enfermedad; detrás del dolor físico y emocional hay mensajes que te conviene oír.

Revisa tu programación mental. Dialoga con tu maestro espiritual, Jesús, Buda, tu santo predilecto, tu ángel de la guarda, tu madre o tu padre fallecidos, con quien quiera que respetes y cuya opinión sea valiosa para ti. Te sorprenderá la sabiduría que emana de tu ser cuando la canalizas a través de terceros cuyos pensamientos habitan en ti.

Conversa con tu superyó o conciencia moral para reprogramarlo. El superyó se convierte en un aliado fabuloso cuando se le entrena bien y cuando se inactivan o actualizan grabaciones obsoletas de la infancia y la adolescencia y se instalan programas nuevos.

Dialogar con nuestro ego es una práctica muy poderosa porque refuerza la identidad centrada en el yo, o alma, que en el ejercicio asume el papel de director del propio ser y asume el liderazgo que usualmente le entregamos al ego cuando nos confundimos con él y creemos que somos el ego.

Si tienes habilidad para hacerlo, escribe tus preguntas y las respuestas que obtienes; así podrás repasar, reforzar conclusiones y de ser necesario corregir y ampliar los diálogos contigo mismo.

Dios o el universo siempre responden a las preguntas que les hacemos. Para lograr esas respuestas debemos mantener el interrogante hasta que la respuesta emerja. Si ante la falta de respuesta abandonamos la pregunta, el universo parece entender que no estamos interesados en ella y la contestación no surge.

¡Ensáyalo!

14.  Disciplinarse.

La disciplina, entendida como hacer lo que hay que hacer —te agrade o no—, es considerada como la virtud más poderosa para predecir el éxito de una persona en cualquier área de la existencia. Todas las recomendaciones anteriores la requieren para poder llevarlas a la práctica y convertirlas en una forma de vida, en algo que se hace de forma inconsciente. La disciplina y la práctica integral se retroalimentan en una especie de círculo virtuoso.

Un buen hábito para reforzar esta importante virtud es realizar cada día un pequeño acto de negación de ti mismo, hacer algo que a tu ego no le guste. De este modo, poco a poco, se fortalecerá el instrumento más necesario para obtener la mejor versión de ti mismo, es decir la voluntad que, junto con la autoconsciente y el entendimiento, es una de las potencias del alma, eso que en última instancia eres.

Alberto J. Merlano A.

Gracias por leer este artículo y dejarnos su valioso comentario.

En el club mente en paz podrás disfrutar de cursos llenos de información sabia y muy profunda que te ayudará a transformar tu vida y a mejorar las condiciones de tu entorno.

Club Mente en Paz

Exclusivo Club diseñado para la Transformación del Ser.

Recibirás sabiduría e información que apoya tu Paz Interior.

Quiero pertenecer al Club
Formas parte de un plan cósmico

Formas parte de un plan cósmico

Eres un ser divino viviendo una experiencia humana, posees dones notables de gran sabiduría, infinita compasión e inmensa capacidad de servir y dar mucho a la humanidad.

 La intención

Fuimos creados con toda la intención y con mucho amor, traemos con nosotros un propósito claro y definido que nos identifica y diferencia de los demás, sin que por ello dejemos de formar parte de un plan cósmico universal y sagrado, cuidadosamente planificado y bien pensado.

Si, aunque te suene extraño es así, fuimos creados intencionalmente, el universo es una empresa perfectamente diseñada y magistralmente administrada por la divinidad, por lo tanto, nada es al azar, nada se desperdicia, tu presencia beneficia a este planeta y todos necesitan de ella.

Verdad oculta

Esta es una gran verdad que por mucho tiempo permanece oculta, los afanes de la vida cotidiana nos envuelven y conducen a una lucha intensa por la supervivencia con la creencia de que estamos solos y abandonados en esta vida, grave error que hace sentir al hombre alejado de Dios y lo lleva a convencerse de que no cuenta con el apoyo y la ayuda divinas.

A su vez, esta forma de pensamiento hace que inconscientemente veamos a los demás como potenciales enemigos en algunos casos, o fuertes competidores en otros, a los que debemos derrotar, porque de no ser así, ellos nos derrotarán a nosotros. Desde esta idea es imposible ver la verdad, antes por el contrario, la verdad de que somos uno, que formamos parte de un gran concierto universal absolutamente hermoso y perfecto, que continuamente estamos siento guiados y protegidos por un Ser Supremo se vuelve inaceptable, otras veces ridícula y hasta potencialmente peligrosa.

Es como vivir con una venda en los ojos todo el tiempo, que mantiene al ser sumido en el miedo y en la lucha por la supervivencia, acompañado en todo momento por el sufrimiento del que no sabe cómo escapar.

En esa lucha incesante, en ese mar de confusión de ideas y conceptos negativos que dominan la mente, el ser humano olvidó que su origen es divino, que todo lo relacionado con nuestro verdadero ser es perfecto, que no hay nada que temer, solo mucho por agradecer, que somos una creación perfecta de Dios y formamos parte de una maravillosa orquestación cósmica.

Volver a la esencia

Debemos por tanto volver a nuestro origen divino, recordar y honrar a lo lardo de cada día de nuestra existencia a la divinidad que habita en nosotros, tener presente que somos uno con Dios, quien permanentemente actúa a través nuestro, que cada una de nuestras acciones es permitida por el universo entero para que aprendamos y podamos avanzar por el camino de la evolución.

No obstante, lo anterior no nos exime de la responsabilidad de ser expresiones de la divinidad que habita en lo más profundo de nosotros, antes por el contrario, nos sumerge en un compromiso eterno de irradiar luz a otros, de ser servidores de paz planetaria y embajadores del amor universal.

Cuando logramos ver la santidad y la luz que todos irradian desde su interior, nuestra vida será completamente maravillosa y podremos reconocernos como parte de esa divinidad.

Ten la certeza de que cada ser vivo forma parte de ese gran concierto universal, es un miembro más de una grandiosa familia cósmica y sagrada a la que pertenecemos, que vibra en armonía continua. Por equivocada que esté una persona, por difíciles y violentos que sean sus comportamientos, es, y siempre será una criatura divina viviendo una experiencia humana.

La perfección

Los errores que se cometen a lo largo del camino de la evolución de la conciencia, forman parte de esa perfección, puesto que, sin ellos y sin sus desagradables resultados no podríamos evolucionar y avanzar por el camino de la evolución de la conciencia.

La vida no se trata de tener miedo a perder, puesto que solo nos llega lo que nos hemos ganado, aquello a lo que con nuestras acciones nos hicimos correspondientes y que no existe ningún poder humano que pueda quitarnos.

La vida se trata de vivir conectados a la fuente divina que nos provee continuamente de todo, de disfrutar plenamente lo que tenemos y agradecerlo continuamente, de servir incondicionalmente y brindar nuestro amor a otros, y quien haga esto estará permanentemente bendecido, libre de miedo, caminando por la vida con seguridad y paz.

Luz Stella Solano M.

—————–

Gracias por leer este artículo, si fue de tu agrado por favor regálame tu valioso comentario que no solo me sirve de inspiración para continuar escribiendo, sino que alimenta el corazón de otros y los impulsa a leerlo.

Si quieres profundizar más sobre estos temas en el club mente en paz podrás disfrutar de cursos llenos de una información sabia y muy profunda que te ayudará a transformar tu vida y a mejorar las condiciones de tu entorno. También tendrás a tu disposición mucho material escrito como ebooks, meditaciones, reflexiones y mucho más.

Club Mente en Paz

Exclusivo Club diseñado para la Transformación del Ser.

Recibirás sabiduría e información que apoya tu Paz Interior.

Quiero pertenecer al Club

Skip to content